martes, 6 de diciembre de 2022

Pierde Cuba en clasificatorio de baloncesto

Con un juego demasiado desarticulado y poca creatividad, Cuba cedió ante su similar de República Dominicana, este lunes, durante la ventana clasificatoria rumbo a la Americup 2022...

Alain Mira López en Exclusivo 02/12/2020
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Osmel Oliva-baloncesto-Americup
El base Osmel Oliva no tuvo su mejor noche. (Tomada de www.fiba.basketball )

Con un juego demasiado desarticulado y poca creatividad, Cuba cedió ante su similar de República Dominicana, este lunes, durante la segunda ventana clasificatoria  rumbo a la Americup 2022.

Los quisqueyanos dominaron con bastante comodidad los dos primeros cuartos 16-23 y 13-18, para llegar al descanso con ventaja de doce puntos (29-41).

Durante esta primera parte, el quinteto titular cubano mostró un juego muy desajustado, limitado tácticamente a la ofensiva (pick and roll y poco más) y demasiado dependiente de las individualidades, específicamente de Jasiel Rivero y Karel Guzmán .

Al regreso, el equipo antillano consiguió compenetrarse durante casi todo el cuarto y consiguieron ponerse a solo un punto de empatar con los dominicanos, pero la defensa criolla hizo aguas y la estrategia ofensiva se fue a bolina tras la salida de Jasiel Rivero . Final del tercer cuarto: 55-64 a favor de los anfitriones.

El último capítulo estoy seguro que muchos quisieran borrarlo de la historia del baloncesto cubano. Los quisqueyanos salieron a concretar la victoria y los cubanos, silenciados por una defensa rival bien organizada, aceptaron la derrota demasiado temprano. Marcador final: 60-96  ganaron los dominicanos.

De manera general, fue un mal partido para la selección nacional criolla con algunos momentos de lucidez. Les apunto mis impresiones del choque:

•  El conjunto sigue estando muy limitado a la ofensiva y siempre termina recurriendo a su zona de confort: pick and roll y jugadas individuales, muchas veces forzando la penetración por donde no hay espacio.
•  Obviando los breves momentos de organización, la defensa fue uno de los renglones más flojos: rivales solos, atletas perdidos en los cambios de marca y fácil acceso de los contrarios a rebote.
•  ¡Un total de 19 pérdidas de balón ! Así es imposible ganar un partido de baloncesto, peor aún si los rivales anotan el 57%* de esos robos. República Dominicana tampoco estuvo bien en ese indicador, pero los criollos fueron un 10%* menos efectivos.
•  Los tiros libres siguen siendo la asignatura pendiente antillana. Solo Jasiel Rivero  (5/6, 83.3%) y Lisván Valdés (2/3, 66.7%) estuvieron efectivos desde la línea de los suspiros. El resto aún deja mucho que desear (7/13, 53.8%)
•  Solo anotaron 12 cartones desde los 6,75 metros con una paupérrima efectividad del 16% (4/25) contra un 40.9% de los rivales (9/22). El baloncesto moderno se juega fuerte bajo las tablas y encestando desde afuera. Mientras no se enseñe así desde la base, seguiremos en las mismas.
•  Una vez más queda demostrado que con solo “exportar” atletas  no se consiguen resultados, el teamwork (trabajo en equipo) y la compenetración son imprescindibles para ganar. Al parecer, aún no queda del todo claro.
•  Fue evidente la diferencia de nivel entre los “europeos” (Jasiel Rivero y Karel Guzmán) y el resto del equipo. Ya se percibe el crecimiento deportivo de ambos.
•  Muy bien por el ala-pívot del San Pablo Burgos español, quién asumió el liderazgo del elenco; el escolta del U-Banca Transilvania rumano tuvo una buena noche a la ofensiva (20 puntos), pero perdió cinco balones, el 26.31% de los cedidos por Cuba.
•  Javier Jústiz  es el pívot titular de la selección nacional y es tan imprescindible como Jasiel Rivero y Karel Guzmán. Cuando esa tríada no está sobre el tabloncillo el quinteto cubano se desmorona. Este partido lo demostró
•  No contar con el santiaguero afectó sensiblemente al rebote, a tal punto que los dominicanos bajaron 11 balones más y encestaron 13 cartones en segunda oportunidad por encima de los antillanos, parámetro este último donde los criollos debían dominar .
•  Desde hace dos años afirmo que Pedro Roque debe ser el base titular de la selección nacional, pese a sus carencias al ataque; este lunes Yuniskel Molina me hizo dudar. Cuando el matancero organizó el partido, Cuba consiguió buenos parciales.

Imagino que le quedó más claro ahora por qué el elenco criollo perdió con tan abultado marcador (36 puntos de diferencia).

No obstante, es pertinente recordar que este fue el primer partido del equipo desde el 24 de febrero de 2020. Más de nueve meses sin coincidir sobre el tabloncillo debió afectar en alguna medida.

Si todo marcha según lo planificado, Cuba no verá más acción hasta el 19 de febrero de 2021 cuando enfrente a su similar de Canadá  durante la cuarta ventana clasificatoria rumbo a la Americup 2022.

*Son cálculos aproximados, asumiendo que solo se anotaron dobles tras las pérdidas


Alain Mira López

Graduado de Periodismo en 2018. Enfermo al deporte, la buena literatura y a escribir, en ese orden.


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