viernes, 12 de julio de 2024

Historias de solidaridad, certezas y lucha contra el bloqueo

Desde Cubahora conversamos en exclusiva con José Manzaneda, periodista vasco, activista, coordinador del proyecto comunicativo Cubainformación y también miembro de Euskadi-Cuba…

Liz Armas Pedraza en Exclusivo 17/06/2021
0 comentarios
Cuba Euskadi José Manzaneda
Cubainformación pretende ser una brecha en el bloqueo mediático que sufre Cuba desde los grandes oligopolios de la información, principalmente de Estados Unidos, América Latina y Europa. (Fuente: Euskadi-Cuba)

Cada vez son más las voces que se escuchan pidiendo el fin del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba. Las imágenes de caravanas, carteles y movilizaciones en diferentes partes del mundo, como mínimo, emocionan. Personas, organizaciones y asociaciones diversas se unen por una causa común y justa. Y es que son tiempos de solidaridad y empatía, de lucha también.

Eso es algo que tiene claro José Manzaneda, periodista vasco, activista, coordinador del proyecto comunicativo Cubainformación y también miembro de Euskadi-Cuba, la asociación vasca de amistad y solidaridad con el país.

A propósito de la cercana votación en las Naciones Unidas de la resolución titulada “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”, Cubahora conversó en exclusiva con Manzaneda sobre los retos que supone la lucha contra el bloqueo y también sobre Derechos Humanos.

¿Cuáles son las motivaciones para pedir el fin del bloqueo para una persona como usted que vive fuera de Cuba? ¿Y los retos?

La motivación principal en el mundo a la hora de declarar nuestra solidaridad y nuestro activismo en contra del bloqueo impuesto a Cuba es que constituye una enorme injusticia contra un país que, además, significa solidaridad en el mundo.

Cuba representa el concepto de solidaridad humana, tanto en su política de desarrollo social interna como en la arena internacional. Es un país que lleva medicina, educación, alfabetización a otras naciones, algunas más pobres que Cuba, otros incluso con mayor desarrollo económico, pero con menor desarrollo social.

Somos activistas contra el bloqueo porque este es una violación masiva de los Derechos Humanos de un pueblo y es una violación gigante del derecho al desarrollo de un país del sur global como es Cuba y, además, es un atentado a la libertad de un pueblo por construir el modelo-sociedad que quieren. Es decir, es una violación del derecho de autodeterminación, yo diría de una manera, clarísima.

El reto es conseguir el fin del bloqueo y para eso tenemos que ir al corazón del establishment de Estados Unidos a través de distintas vías, no solo con la movilización o sensibilización de la opinión pública internacional, sino también con la movilización de sectores que no son los cercanos ideológicamente a la izquierda internacional.

Hay que ir al corazón de Estados Unidos, a sectores del Partido Demócrata, hay que ir a la Socialdemocracia Europea, incluso a la Democracia Cristiana, a sectores políticos que están condenando el bloqueo, al menos de manera teórica, pero que tienen que pasar a un siguiente paso, que es la influencia en el gobierno de Estados Unidos para que el actual mandato de Joe Biden, al menos, retome la agenda que dejó pendiente el presidente Barack Obama.

Ese sería un objetivo digamos a corto o mediano plazo, empezando desde luego por ir desmontando algunas de las últimas sanciones impuestas por Donald Trump. Las primeras yo creo que tendrían que ser las que dirigió contra la emigración cubana, las remesas, los viajes, todo eso sería el comienzo.

Desde su punto de vista, ¿qué importancia tiene realizar acciones en contra del bloqueo y generar nuevos espacios de lucha?

El Movimiento Internacional de Solidaridad con Cuba hay que decir que es el movimiento de solidaridad con un país o una causa, yo diría más veterano que existe en el mundo porque se ha mantenido a lo largo de las décadas. Existen 2000 asociaciones de amistad con Cuba. Yo participo en una de ellas, en concreto en la Euskadi-Cuba y en este sentido es muy importante la movilización de todas estas asociaciones.

Manzaneda pertenece a la asociación vasca Euskadi-Cuba (Foto: Cortesía del entrevistado)

Ahora en estos meses y justo en estos días que quedan hasta la votación contra el bloqueo en las Naciones Unidas el 23 de junio, hay cientos de actos en muchísimos países del mundo. El propio 23 vamos a acompañar la votación con al menos quince concentraciones en ciudades españolas.

Todo eso a pesar de que los medios de comunicación corporativos silencian dichos actos de solidaridad. Muchas veces solo recalcan las acciones o declaraciones de personajes de origen cubano que precisamente hacen propaganda del bloqueo. Porque hacer propaganda del bloqueo es, por ejemplo, negar el impacto brutal de esta política de asfixia económica. Es negada por quienes no tienen otro argumento para defenderlo que decir que no existe o que las carencias que provoca son culpa del sistema o del gobierno cubano.

Una cuestión realmente absurda porque llegamos entonces a la pregunta de si es tan ineficiente el sistema económico y social de Cuba como dicen ¿para qué necesitan el bloqueo? ¿Por qué no lo levantan y así desmontarían la supuesta “careta” del gobierno cubano?

El impacto del bloqueo es brutal y saben perfectamente que provocan unas carencias gigantes en la población trabajadora cubana, una incomodidad en muchísima gente y lógicamente, descontento. Ellos quieren trasladar este descontento a la agitación, la movilización social y encender una chispa hacia situaciones de violencia y de desestabilización política.

Hay que decir que en las concentraciones y movilizaciones contra el bloqueo no solo se movilizan las asociaciones de solidaridad con Cuba, sino también en los últimos años y de una manera creciente, participa el movimiento de la emigración cubana patriótica, con el que el movimiento de solidaridad cada vez se une más en las iniciativas y ahora muchas de estas concentraciones se hacen conjuntamente.

Una matriz de opinión que se maneja contra  Cuba es que el país se viola los Derechos Humanos. ¿No constituye el bloqueo una violación de los Derechos Humanos de los cubanos?

La acusación contra Cuba de que el gobierno cubano viola de manera masiva y flagrante los Derechos Humanos, es una absoluta farsa. En primer lugar, porque en todos los países por supuesto que existen violaciones de Derechos Humanos, pequeñas, medianas, grandes, en todos los países existen casos. No obstante, si pudiéramos colocarlo en una balanza de los Derechos Humanos con el resto de los países de América Latina, por ejemplo, yo creo que Cuba sería el país donde menos se violan los derechos humanos.

Estamos hablando de derechos de primera generación, derechos civiles y políticos, donde Cuba, por ejemplo, realizó un proceso constituyente, la redacción, debate masivo de una nueva Constitución. En el capítulo de Derechos Humanos de segunda generación, económicos y sociales, que me digan en qué país de la región existe el nivel de desarrollo del Sistema de Salud Pública o de educación como existe en Cuba. En los derechos humanos de tercera generación, los derechos de solidaridad, Cuba es un ejemplo de solidaridad internacional con otros países del llamado tercer mundo.

Es decir, el balance de Derechos Humanos en Cuba es altamente favorable en toda condición. Pero también si lo comparáramos con la situación de la propia Unión Europea, donde hay violaciones fragantes de los Derechos Humanos a poblaciones no solamente autóctonas sino también poblaciones migrantes. En Estados Unidos, por solo poner un ejemplo, los casos de brutalidad policial de patrón racista yo creo que de alguna manera son la fotografía de los Derechos Humanos de aquel sistema político.

Las acusaciones contra Cuba de la violación masiva y fragrante de los Derechos Humanos es una farsa. Como también lo es la lectura política que se hace contra Cuba desde los centros de poder de Estados Unidos o de la Unión Europea o de la llamada disidencia cubana, que no es más que una marioneta controlada desde Washington.

Estados Unidos impone un bloqueo económico que no permite desarrollar la economía y luego las carencias que provoca este bloqueo son endosadas al sistema cubano. Así mismo, el gobierno estadounidense impide contratar a deportistas, peloteros, pero luego si estos solicitan asilo político en este país, montan un show, dan declaraciones, entonces sí, ya pueden ser contratados en las Grandes Ligas a condición de que ni un solo dólar de esos contratos puedan ser ingresados por la Federación Cubana de Béisbol y por lo tanto no puedan dedicarlo a arreglar instalaciones o destinar este dinero al deporte base.

Boicotean y amenazan a los artistas de Cuba, pero si estos hacen declaraciones imprescindibles contra el gobierno cubano, que es el pago necesario, entonces tienen concierto, tienen mercado y mucho dinero.

Hablan de Derechos Humanos y, sin embargo, imponen el mayor bloqueo económico Cuba Eso sí es verdaderamente una violación masiva y sistemática de los Derechos Humanos.


Compartir

Liz Armas Pedraza

Amante de los datos y el deporte. Periodista y cubana.


Deja tu comentario

Condición de protección de datos