sábado, 15 de junio de 2024

Muerte al hambre para crear vida: objetivo priorizado en III Cumbre de la CELAC

En la clausura de su tercera Cumbre, la CELAC declaró el propósito de enterrar la pobreza y el hambre en esta región, desarrollar la ciencia y la técnica y consolidar el bloque a nivel mundial...

Clara Lídice Valenzuela García en Exclusivo 29/01/2015
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Luego de dos días de análisis y debates –iniciado con un maratón de discursos en que los Jefes de Estado y/o gobierno dijeron con transparencia sus opiniones sobre los más acuciantes problemas de la región- este jueves la cita efectuada en el Cantón de Belén, en las afueras de San José, la capital de Costa Rica, aprobó una Declaración Política, con siete temas y 93 párrafos, además de otra veintena de documentos sobre disímiles e importantes asuntos.  

Los 29 jefes de Estado y de gobierno presentes –además de representantes de cuatro ausentes— aprobaron el texto a mano alzada, el cual enfoca como prioridades –entre otras— el combate a la pobreza, la cooperación y la lucha contra el hambre. Según informes de la Comisión Económica para América Latina y El Caribe, 28 millones de personas son pobres o indigentes en esta área geográfica.

La CELAC, fundada en 2011 por idea del fallecido presidente venezolano Hugo Chávez con el apoyo incondicional de otros líderes políticos revolucionarios, es un espacio de consenso en el que prima la unidad sin considerar las diferencias políticas o ideológicas de sus miembros, ni sus asimetrías económicas.

Durante sus cinco años de funcionamiento, los miembros de la CELAC identificaron los graves problemas de esta región con unos 600 millones de habitantes, reconocida como una de las más desiguales del mundo, pero también de las de mayores riquezas naturales.

La "Declaración Política" plantea unir esfuerzos por el desarrollo sostenible con equidad, alcanzar compromisos contra la corrupción y en favor de la transparencia, la equidad y la lucha contra la desigualdad, entre otros asuntos que impiden el crecimiento económico y el desarrollo sostenido en la mayoría de los 33 Estados miembros, sin la presencia de naciones hegemónicas de América del Norte.

Según la Declaración Política de la III Cumbre, esa cooperación permitirá enfrentar desafíos comunes y ayudar a los gobiernos de esta región a rebasar las metas que se han propuesto, pensando especialmente en las poblaciones más vulnerables.

Medios de prensa reflejan que el acuerdo final de la reunión en Costa Rica también reclama  un orden de prioridades para el desarrollo conjunto, el enfrentamiento al cambio climático que afecta a una mayoría de los países de la región, y el fomento de la paz como instrumento de desarrollo sostenible, la cultura de paz y el multilateralismo.

El presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, en su clausura de la cita, precisó que resulta medular en la Declaración Final la inmediata adopción de un Plan de Acción contra el hambre, elaborado por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO).

Al referirse a uno de los términos del texto final, indicó que “La Cooperación Sur-Sur constituye, para nuestra Comunidad, un instrumento privilegiado para la complementación, la unión, la integración y el intercambio horizontal de conocimiento entre sus miembros".

La CELAC se propone también que las naciones en vías de desarrollo puedan desempeñarse de manera activa en la política internacional, así como en los procesos de toma de decisiones.

De suma importancia resulta el acápite que indica el fomento de diálogos entre gobiernos en diferentes materias con organismos internacionales, regionales y subregionales de integración “para evitar la duplicidad de acciones, dar coherencia a los procesos de cooperación, garantizar la complementariedad y lograr un valor agregado de la cooperación regional”.

ECUADOR AL FRENTE DE LA CELAC

En declaraciones efectuadas en San José, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, país que asumió la presidencia temporal de CELAC durante este año, recordó que América Latina vive un cambio de época, en el que ese bloque constituye un foro de consensos en lo referido a la necesidad de la integración y de defensa de la democracia. Por eso aseguró en La Habana, en 2014: declaramos a esta región como zona de paz, indispensable para alcanzar los logros propuestos.

El jefe de Estado demandó disminuir los índices de pobreza extrema como un desafío de la Comunidad, para lo cual es preciso desplegar una nueva arquitectura financiera, desarrollar la ciencia, la tecnología y la infraestructura productiva y energética, que propuso desplegar durante los próximos años.

En ese sentido, indicó cumplir metas inmediatas, como la eliminación de la pobreza extrema, en el interés de acortar la brecha de conocimiento con apoyo de socios extrarregionales.

Al referirse a la posición de la CELAC respecto a la Organización de Estados Humanos, a la que pertenecen Estados Unidos y Canadá, precisó que esa organización funciona bajo el dominio del primero,  y “hemos cometido el error de ir a discutir nuestros problemas a Washington contra la mayor potencia de la historia de la humanidad, y realmente ha sido una condición de dominación”.

Ahora, dijo, debemos lograr como bloque que la OEA sea un espacio para discutir las diferencias con América del Norte.

RECHAZO A POSICIONES IMPERIALISTAS

Durante la III Cumbre de la CELAC, y acorde con sus principios de soberanía e independencia nacional, se adoptaron varias decisiones sobre temas complejos que afectan a varios de sus miembros.

En ese sentido, los Dignatarios presentes en San José  reclamaron a Estados Unidos en la Declaración Final la suspensión inmediata del bloqueo económico, financiero y comercial que impuso y mantiene Estados Unidos contra Cuba desde hace más de 50 años.

En uno de sus párrafos, el texto insta al presidente estadounidense  Barack Obama “a utilizar sus amplias facultades ejecutivas para modificar sustancialmente la aplicación del bloqueo”.

También confirmaron el rechazo a las listas y certificaciones unilaterales que elaboran países desarrollados y afectan a naciones de América Latina y el Caribe, en particular las referidas a terrorismo, narcotráfico, trata de personas y otras de similar carácter confeccionadas por el Departamento de Estado.

La cita de alto nivel se celebra poco más de un mes después de que los presidentes de Cuba, Raúl Castro, y de Estados Unidos, Barak Obama, anunciaran de manera simultánea la decisión de reanudar relaciones diplomáticas, luego de que la nación norteña decidiera quebrarlas por sus diferencias ideológicas con el sistema político de Cuba.

De igual manera, la III Cumbre reafirmó su solidaridad con el gobierno de Argentina en el reclamo de las Islas Malvinas, que históricamente le pertenecen, y les fueron usurpadas por el Reino Unido.

También reiteró, como en ocasiones anteriores, la descolonización de la isla caribeña de Puerto Rico, que está considerado por Washington un Estado Libre Asociado, lo cual, en opinión del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH) y el Frente Socialista de Puerto Rico, es una burda mentira, al considerar que son una colonia de la más poderosa nación del planeta.

La intervención ayer del líder independentista Rubén Berríos en el pleno de la III Cumbre es considerada de un valor enorme para la causa de Puerto Rico por los movimientos de liberación de la ínsula, ya que brindó una síntesis precisa y puntual sobre la causa de la autodeterminación y liberación puertorriqueña.

Berrios solicitó a la CELAC acciones concretas de solidaridad con su país por parte del mecanismo de concertación latinoamericano y caribeño.

La III Cumbre cerró hoy otro capítulo de la corta pero fructífera historia de esta organización ideada por Chávez, un líder bolivariano que dejó abiertas las puertas para que se hicieran realidad los frustrados sueños de los próceres libertadores del siglo XIX para fundar lo que el cubano José Martí denominó Nuestra América.


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Clara Lídice Valenzuela García

Periodista


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