La Habana volvió a ser la capital del Humor Político, que podría entenderse como uno comprometido, iluminador y pertinente. Durante toda una semana se volvió alumbrar con el ingenio dibujado, con la chispa de una metáfora visual, o el relámpago de una sonrisa reflexiva; pese al intento macabro de apagarla. Si para la primera el fascismo fue el blanco, esta vez encendimos la flecha, digo el pincel o el lápiz digital, contra el colonialismo. Fenómeno que preserva un eco viejo, pero es bien actual, de mal actuar, ahora mismitico.
Aquella política de violencia inaugurada por las potencias europeas desde el siglo XV, en amplios territorios de América, África, Asia y Oceanía, impacta aún en la vida de millones y determina las desiguales relaciones entre las antiguas metrópolis y las naciones del Sur Global, condenadas a la dependencia y al subdesarrollo. Porque aquellas prácticas de dominación política, militar y económica, tuvieron aparejadas operaciones de colonización cultural, de control simbólico del conocimiento, de producción e instauración de modelos eurocentristas que naturalizaron como valiosos los modos de lucir, de hablar y de pensar de los colonizadores.
La violencia simbólica solo ha sido “afinada” por las nuevas élites del capitalismo cognitivo o cultural que desordena el mundo a su conveniencia, con sus imperialistas industrias culturales. Con “plantaciones” más eficaces, que producen subjetividad y ese “inconsciente colonial” que anestesia los afectos, “los efectos de en nuestro cuerpo de las fuerzas que agitan el mundo en su condición de vivo”, al decir de Suely Rolnik. Ya no solo para colonizar los territorios, sino los cuerpos y las mentes.
“Esta nueva forma de coloniaje no actúa de manera única sobre territorios físicos; se extiende a las pantallas, las marcas y los algoritmos auxiliada por la hiperconectividad, la circulación masiva de imágenes y la concentración del poder mediático”, se señala las palabras del catálogo. “Vivimos en un mundo colonizado no solo por economías y fronteras, sino también por relatos, símbolos y modelos de pensamiento”.
De ahí la pertenencia de un certamen como este, como destacara en las palabras inaugurales el destacado intelectual Abel Prieto.
“Esta Bienal de Humor Político representa, sin ninguna duda, un bofetón moral para aquellos que desde el norte están aplicando con particular perversidad un castigo colectivo a toda la población cubana”, apuntó el Presidente de Casa de Las Américas. El ingenioso escritor pinareño, que incursionó cuando niño en el dibujo humorístico, aplaudió el tema escogido por la convocatoria y recordó el vínculo estrecho entre el nuevo fascismo, la industria colonizadora global y la relectura de la historia, que exalta a colonizadores y desprecia a los pueblos “inferiores”.
“El humor ha sido esencial en la resistencia de Cuba a lo largo de su itinerario como nación. Primero, en la larga lucha contra el colonialismo español; luego, durante el medio siglo en que fuimos una neocolonia de los Estados Unidos; más tarde, desde 1959 hasta hoy, en la defensa de la Revolución cubana frente a los planes imperiales para hacerla fracasar”, enfatizó.
Como en la vez anterior, el plato fuerte se ofertó en la céntrica Galería de 23 y 12, donde se inauguró en la tarde del 9 de junio esta gran fiesta del humor gráfico Internacional.

El encuentro fue también propicio para dar a conocer las valoraciones del Jurado presidido por Adán Iglesias (Adán), caricaturista y director del Dedeté, e integrado además por el belga Luc Descheemaeker (O Sekoer), ganador del Gran Premio en la edición de hace dos años; la estadounidense Liza Donelly (Donelly); el mexicano Víctor Vélez (Chubasco), más el cubano Ismael Lema (Lema), director de Palante.
El Primer Premio fue concedido a la artista colombiana y residente en España Elena Ospina, por la Obra: "América", en atención al alto nivel de actualidad y la manera en que la artista reflejó las ambiciones geopolíticas, por medio de la escena y la lograda composición en su obra “América”.
El caricaturista chino Kuang Zuhai fue distinguido con el Segundo Premio. En “Variación”, los jueces destacaron el nivel de dibujo, concepto y tratamiento del tema bélico representado en misiles y su plataforma de lanzamiento, la Casa Blanca.
“Enredo” de Iván Lira mereció el Tercer Premio. La caricatura denuncia el apego desmedido a la tecnología, y la dominación que los teléfonos móviles ejercen sobre gran parte de la humanidad.
También se entregó Mención al humorista azerí, Seyran Caferli en reconocimiento a la manera irónica y reflexiva al tratar la relación del poder y su repercusión social.
Desde la hermana Venezuela, Iván Lira envió su “Manifiesto desde la Resistencia Visual”. En dicho texto, quien integrara el Jurado de la primera Bienal, denunció como su país ha sido víctima de la guerra híbrida. El creador reivindica el humorismo gráfico como vector de defensa soberana.
“El Sur Global está librando y ganando una ingeniosa guerra de narrativas (…) El ingenio visual ha demostrado ser un arma hipersónica que la anticuada propaganda industrial de los grandes medios occidentales ya no puede detener (…) Nos han querido colonizar con fake news, pero les estamos respondiendo con la verdad de nuestros contenidos”, expresó.
La muestra central de la Bienal está integrada por las 61 obras seleccionadas por el Jurado de admisión, entre las 359 enviadas, por 118 artistas de 38 países. Con China (23), Brasil (11) y Cuba (10) como las naciones de mayor participación. Llama la atención que haya sido de Europa (39) la región de donde más propuestas se enviaron, y que tanto de África como de Oceanía, solo se mandaran 3.

Con una impronta aguda y crítica, haciendo mano del arsenal retórico acumulado, las piezas abordan diversas manifestaciones de la colonización cultural, el fetichismo y la manipulación, la fragilidad de la infancia frente a los dispositivos tecnológicos, la homogeneización de las identidades nacionales y personales, la dictadura de las marcas, la discriminación racial y la censura. Con predominio de la caricatura editorial, más que la representación el juicio irónico y la alusión metafórica, frente a fenómenos y acontecimientos de la realidad mundial. Con muy pocas historietas o caricaturas personales, como raras las ilustraciones con textos o globos. Minimalistas unas y abigarradas otras, composición y colores articulados para comunicar.

Ya no solo se colonizan territorios, como se insinúa en la ilustración de Ospina, sino también los cuerpos. Mediante la hipnotización y la manipulación, con esos caramelos mediáticos que nos pinta GIO, se instaura el “delicioso despotismo” del que nos habla Ignacio Ramonet. Con etiquetas de posesión, alertan los trazos el uzbesco Muzaffard, nos marcan la piel y también los hábitos, nos formatean el cerebro y nos mantienen esclavos del consumismo.
Del 9 al 14 de junio, en varios espacios de la urbe y en la Villa del Humor, se desarrollaron diversas actividades con el humor político como protagonistas. Entre estas, un intercambio teórico y creativo en torno a los desafíos contemporáneos del humor como herramienta de comunicación política, con las intervenciones de los reconocidos artistas gráficos, periodistas, escritores y otras figuras del ámbito intelectual.
Como parte del programa expositivo, se presentó la muestra “El humor como conciencia crítica”, dedicada a la obra de Pedro Méndez Suárez, fundador del suplemento humorístico Melaito, Premio Nacional de Periodismo José Martí (2016) y del Humor (2018).

Pedro es un Maestro del dibujo, la composición y la eficacia de los recursos icónicos y retóricos. Sus ilustraciones se caracterizan por su esencialidad visual y su agudeza conceptual, para fustigar a la burocracia, la corrupción o al maltrato en los servicios. Enarbolar nuestra rebeldía y voluntad de defender la soberanía; amplificar las alertas de desaparecer como especie, por la destrucción de la naturaleza o los peligros de una conflagración nuclear. Con él se ha expandido también la arraigada tradición costumbrista, esa que no nos deja en la risa fácil y bien sabe llevarnos hacia el orgullo y la autocrítica.
El 12 de junio, en la Sala Villena de la UNEAC, quedó abierta la muestra colectiva “Tres países, tres visiones”, con una veintena de obras de los caricaturistas Liza Donelly (EE:UU), Luc Descheemaeker (Bélgica) y Víctor Vélez (México) miembros extranjeros del Jurado. Tres tendencias dentro del panorama contemporáneo del humorismo gráfico. Tres bandas ejemplares del arcoíris de recursos y discursos, posibles y válidos, con que cuenta el humorista gráfico, frente a la hoja en blanco.
Poco antes, se había inaugurado la muestra “La Caricatura de Guardia”, con 22 reproducciones de parte de las viñetas que se han ido publicando en La Jiribilla. En la las verjas de las casonas que alojan a la sede nacional de la vanguardia artística e intelectual cubana, pueden verse una muestra de las sensibilidad e inquietudes que mueven a los humoristas nuestros. Piezas firmadas por Ares, Moro, Adán, Lacoste, Lema, José Luis, Osval, Martirena y del Premio Nacional de Artes Plásticas 2025, Manuel Hernández (Manuel).
En sus palabras de presentación, el destacado intelectual y director de la revista Revolución y Cultura, Enrique Ubieta, reflexionó sobre la naturaleza actual de la disputa cultural: “La guerra tiene otras maneras más sutiles de hacerse: la asfixia ‘preventiva’, para que la dignidad parezca obstinación, suicidio. Hay bombas de palabras, imágenes, insinuaciones y falsas noticias que copan y obstruyen las redes sanguíneas del planeta y construyen estados de ánimo”.
Además, en el Centro Experimental de Artes Visuales José Antonio Díaz Peláez, de la esquina de Calle 23 y C, Vedado, quedó abierta la exposición “Humor con luz propia” de los palanteros y sus colaboradores, con las palabras de presentación de Héroe y Caricaturista Gerardo Hernández Nordelo.
“El ojo con sentido”, muestra personal del talentoso Michel Moro abrió sus puertas en la Galería Arte y Espacio, de la Revista “Revolución y Cultura”, con la presentación del periodista y crítico Yuris Nórido.
En el Museo del Humor de San Antonio de los Baños, se montaron dos muestras retrospectivas: “La Colonización Cultural en las Bienales del Humor de San Antonio de los Baños” y “Fidel en nuestros Salones”.
No faltaron actividades recreativas, paneles y talleres dirigidos al público infantil y juvenil.; en los predios del Pabellón Cuba, en el Parque Mariana Grajales y Boulevard de San Rafael de Centro Habana, donde cerró esta Bienal.
Una gran fiesta para confirmar la importancia de esta modalidad de expresión, del periodismo y de las artes visuales. Para desnudar la maldad y enarbolar el orgullo de ser homo sapiens.

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