viernes, 12 de abril de 2024

Hombros para depositar grandes tareas

Las realidades de la Cuba de hoy invitan a que la UJC sea más flexible y se adapte a las nuevas condiciones…

Yuniel Labacena Romero en Exclusivo 21/03/2015
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“Creer en los jóvenes es ver en ellos (…) además de juventud, ¡pureza, heroísmo, carácter, voluntad, amor a la Patria, fe en la Patria! ¡Amor a la Revolución, fe en la Revolución, confianza en sí mismo, convicción profunda de que la juventud puede, de que la juventud es capaz, convicción profunda de que sobre los hombros de la juventud se pueden depositar grandes tareas!”.

Lo dijo Fidel hace más de medio siglo, en el acto fundacional de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), convencido de que la juventud es un tiempo de fundar, revolucionar, prepararse para el futuro, de entregar, creer…Quizás por ello haya que volver cada día a esas definiciones, sobre todo en tiempos en que la vanguardia política juvenil desarrolla su X Congreso.

Las realidades de la Cuba de hoy invitan a que la organización guía de la juventud sea más flexible y se adapte a las nuevas condiciones históricas. Y son esos criterios los que se hallan en las inquietudes y sugerencias de quienes participan en el proceso orgánico de la cita, que ha involucrado a todo el universo estudiantil y a diferentes iniciativas en todos los lugares.

Este viernes iniciaron las citas provinciales con el territorio de Cienfuegos, y Sancti Spíritus, estrena hoy los debates de la gran cita de julio venidero, que se dedica a la generación histórica de la Revolución Cubana y a su líder Fidel Castro, y tiene como lema “Las razones para luchar y vencer se multiplican cada día”.

¿Cuáles son los resultados de las asambleas municipales y de los espacios creados para el debate y el esparcimiento? ¿Qué aportó este paso a las organización y a sus jóvenes? ¿Cómo se han diseñado las citas provinciales? ¿Qué más se ha preparado hasta llegar a la cita nacional del Congreso? Esas y otras interrogantes las compartió con Cubahora Joan Cabo Mijares, miembro del Buró Nacional de la UJC.

Más de 20 mil planteamientos

Dejar a un lado la falta de creatividad, el reunionismo y el exceso de convocatorias a los militantes, la necesidad de atemperarse a los nuevos tiempos, la importancia de que la organización concentre su labor en la atención a los niños, adolescentes y jóvenes, se recogen entre los más de 20 mil planteamientos de las asambleas municipales, que demuestran que el debate con los más nuevos es una urgencia.

Cabo Mijares dijo que de los inquietudes, el 70 por ciento tiene solución en la base, y no necesitan de grandes recursos, sino de la participación consciente, el seguimiento y control de cada uno de los jóvenes, sean militantes o no. Entre esos temas señaló que ocupan un buen número lo relacionado con el funcionamiento interno de la organización a todos los niveles.

“Se ha planteado la necesidad de hacer una UJC más atractiva, que logre motivar a los miembros que agrupa y se acerque a todo el universo juvenil así como aumente su liderazgo, representatividad e influencia. Igualmente que logre que las preocupaciones y sugerencias de los jóvenes se escuchen en todos los espacios, así sea una opinión salida de un comité de base”.

Los otros asuntos, expresó el también ideológico del Comité Nacional de la UJC, están asociados al empleo y las posibilidades de los jóvenes de acceder a buenos puestos laborales como garantía de su proyecto de vida así como obtener la superación que les permita seguir siendo trabajadores más eficiencias y preparados.

“También está la necesidad de garantizar la continuidad de estudio, sobre todo ahora con la actualización de nuestro modelo económico y la necesidad de que las prácticas profesionales y la ubicación laboral estén en correspondencia con los jóvenes que se forman.

“La recreación, el consumo cultural, la subversión ideológica y la formación de valores, los proyectos de vida, las nuevas tecnologías de la informática y las comunicaciones, el acceso a Internet y las redes sociales, así como las transformaciones socioeconómicas que vive el país, problemas y carencias que dificultan la producción, los servicios, la investigación, la realización profesional”.

Vale destacar que los análisis ocurridos se parecieron a los jóvenes, a sus necesidades de conocer, de informarse, de aportar cada día a la construcción de una sociedad mejor para todos y de aligerar la organización.  Fue un proceso que cumplió e incluso sobrepasó en buena medida los objetivos y expectaivas propuestas.

Esa idea la compartió Cabo Mijares, quien señaló que fueron asambleas matizadas por la participación masiva, el debate sincero, la creatividad y el aporte de todos los jóvenes  así como con la asistencia los principales dirigentes y autoridades de los territorios así como instituciones, que escucharon los planteamientos y allí muchos dieron soluciones

“Importante en ellas fue su diseño fresco, novedoso y atractivo, y que los delegados han planteado no solo sus necesidades como militantes, sino también criterios que involucran a todos los jóvenes. Han dado soluciones concretas para hacer una UJC menos burocrática, más funcional y que se acerque a quienes representa”.

—¿Qué aportaron los espacios como A diálogo abierto y Plaza joven?

—La iniciativa A Diálogo abierto trascendió al heterogéneo universo juvenil, por tratar las preocupaciones de quienes están comprendidos en esas edades, para llegar hasta múltiples sectores de la población. Esta propuesta ha sentado pautas para el quehacer de la organización y para exigir a las instituciones responsables soluciones y respuestas a cada planteamiento y preocupación emitidos.

“En ella se pudo intercambiar sobre diversos temas y se diseñó como pensaron los jóvenes desde sus vivencias y oportunidades Además de reflejar las inquietudes de los territorios, ha contado con la asistencia de los decisores para escuchar y solucionar los planteamientos, algo muy valioso.

“A Diálogo…parece haber llegado para quedarse, pues en muchas asambleas fue ese el sentir de los delegados, quienes pretenden repetir la experiencia. Todo ello implica retos para la UJC, en su forma de llegarles a los jóvenes, de explicarles, de intercambiar experiencias y entender sus preocupaciones. Así también ha sucedió con Plaza Joven.

“Este último espacio fue una forma para que los niños, adolescentes y jóvenes se unan a la comunidad y, desde el arte, puedan contribuir a un esparcimiento sano y útil para todos. Como no se dieron indicaciones, los jóvenes fueron espontáneos y las iniciativas van desde festivales artísticos, deportivos, encuentros con la historia, hasta acampadas y visitas a instalaciones recreativas.

—A partir de estas interesantes experiencias, ¿cómo se diseñaron las asambleas provinciales?

“Vamos a desarrollar un proceso en las provincias con una organización más sólida y debates más profundos, a partir de lo conseguido en las asambleas municipales, dijo el dirigente juvenil, quien añadió que estos encuentros tienen agenda propia, diseñada a partir de lo más relevante y recurrente debatido desde la base.

“Son dos días para la asamblea en cada territorio, el primero de ellos para Fraguando ideas, iniciativa que se realizará con la participación de todos los jóvenes, militantes o no, será un espacio para hacer propuestas de soluciones a los principales problemas y planteamientos que han surgido hasta la fecha.

“Este espacio no es seguir debatiendo, sino para concretar acciones de cómo los jóvenes, las autoridades políticas y administrativas y las instituciones pueden involucrarse en la solución de los planteamientos. Al día siguiente será la sesión plenaria del encuentro y al que se une el espacio Con todos, que devendrá gran actividad cultural y movilizativa y colofón de las citas provinciales. Esta propuesta se extenderá con diversas iniciativas a las comunidades.

“En las asambleas que se extenderán hasta inicios de mayo, quedarán constituidas las delegaciones provinciales al X Congreso. Sin embargo, hasta mediados de junio continuará la elección de los 30 delegados directos, parte de los 500 que asistirán al cónclave juvenil, por su destacada participaciónen el estudio, el trabajo y la defensa”.

—¿Qué sucederá cuando termine todo el proceso asambleario?

—Desde ya se trabaja se trabaja en un documento que contenga las principales cuestiones debatidas en ambos espacios y las propuestas para el cónclave. Por ello cuando terminen las asambleas, volveremos nuevamente a la base a debatir, pues cuando se hizo la convocatoria al Congreso ya se había desarrollado el proceso de balance en ese nivel.

“Ese debate ocurrirá en los meses de abril, mayo y en la primera quincena de junio, y se realizará a través del espacio Conexión necesaria, con militantes y no militante. Del mismo modo lo van a realizar la FEU y la FEEM con sus estructuras, los movimientos juveniles y también la OPJM, en el caso de las secundarias básicas. Todo ello permitirá proponer cómo quieren sus organizaciones, las necesidades que tienen y cómo la UJC los representa y los atiende.

“También se diseñan los espacios del Congreso y muchos de los temas debatidos se retomarán en la sesión nacional, pues tenemos la misión de discutir lo que verdaderamente les interesa a los jóvenes, y si ahí están sus inquietudes bien delimitadas, no ganamos nada discutiendo otros asuntos”.

—Como se reconoció en casi todas las asambleas, muchos jóvenes ven a la organización y sobre todo al comité de base como un espacio para reuniones formales y recoger la cotización…

—Así es. Lamentablemente mucha gente solo percibe que pagamos una cotización, que se hacen reuniones y se redacta un acta que luego se entrega en el municipio. En muchos lugares no se nos ve hacer otra cosa, y así hemos perdido la motivación de algunos y su confianza en lo que hacemos. La reunión no puede concebirse como un formalismo, es una vía para que los jóvenes discutan los problemas con seriedad, para que los directivos de centros de trabajo y escuelas les rindan cuentas y atiendan sus inquietudes.

“No se acaba de apreciar a la organización en toda su magnitud, en lo que significa para un país como el nuestro, algo que hoy intentamos cambiar, pero si no se transforma desde la base no tendremos los resultados que esperamos. El poder de un comité no se lo otorga ningún decreto, reglamento o estatuto, se gana con un funcionamiento sólido y con responsabilidad, con tener agrupada en su organización de base a la vanguardia de ese lugar”.

—¿Cómo valoras lo acontecido hasta ahora?

—El proceso, iniciado a mediados de enero permite afirmar que vamos construyendo, paso a paso, el Congreso inclusivo, auténtico y transformador, al que fue convocada, no ya la militancia, sino toda la juventud cubana. Hasta la fecha ha sido un evento participativo, entusiasta y propositivo, donde ninguna idea revolucionaria dejará de ser escuchada y ningún aporte será pequeño, como expresa nuestra convocatoria.

“El primer resultado de las asambleas municipales es que le deja a las estructuras de dirección a ese nivel un método de trabajo diferente y de cómo acercar más a la juventud de forma atractiva y eficiente. Igualmente los espacios novedosos que surgieron están llamados a trascender y perdurar en el tiempo, pues estimulan e incorporan a los jóvenes a la vida de la organización.

“En segundo lugar ha permitido consolidar el trabajo del comité de base dando las herramientas necesarias que necesita para comprender la autonomía que tienen para hacer diversas iniciativas en función de los jóvenes. Además ha demostrado que cuando las cosas se hacen bien, con deseos y sin esperar indicaciones, cuando se defiende una causa justa de un militante o cualquier joven la obra es invencible.

“También ha señalado el papel preponderante que realmente tiene la base en las decisiones que se emprenden y que la juventud tiene un rol protagónico en la construcción de nuestra sociedad, sobre todo en estos momentos de actualización de su modelo económico y social”.

No hay duda que hoy debemos propiciar de forma permanente, no por etapas, el contacto con las preocupaciones de los jóvenes, con sus aspiraciones, para que vean en la UJC a la organización que los representa y convoca. Como decía Cabo Mijares, en la medida en que se rompe con lo que tradicionalmente se hace nuestro trabajo será más atractivo, y por ello este constituye un momento propicio para acercar más la UJC a los jóvenes, a esa masa que se propone liderar y que los necesita.


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Yuniel Labacena Romero


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