viernes, 21 de junio de 2024

Henrique Capriles Randoski, el candidato del odio

Este domingo 14, Venezuela celebra elecciones presidenciales, con solo 10 días de campaña electoral, en la que el candidato de la derecha Henrique Capriles, en su desesperación y la de sus mentores, muestra una histérica agresividad generada por el odio contra la Revolución Bolivariana y sus líderes...

Clara Lídice Valenzuela García en Exclusivo 08/04/2013
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Henrique Capriles caracterización
El candidato de la derecha venezolana y de la oligarquía regional, Henrique Capriles.

El candidato de la derecha venezolana, y por ende de la oligarquía regional, Henrique Capriles Randoski, muestra signos de desesperación ante lo que se considera una derrota anunciada, no solo por la amplia ventaja del postulado del Gran Polo Patriótico, Nicolás Maduro, sino porque en la histeria propia de los perdedores muestra más odio que amor por su país, dignificado ante el mundo gracias a la Revolución Bolivariana y el finado mandatario Hugo Chávez.

La campaña del postulado por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) se basa en un modelo económico neoliberal, el cual es rechazado por el pueblo humilde de Venezuela. Con absoluta indecencia, en su afán de atraer seguidores, acude a símbolos propios del chavismo y utilizó al venerado Simón Bolívar como nombre de su Comando electoral. Con un lenguaje altisonante promete darle a los venezolanos “el gobierno que ustedes quieren” – no oculta que con la entrada de grandes inversiones extranjeras-.

Este joven abogado, perdedor ante Chávez el pasado 7 de octubre por más de dos millones y medio de boletas y actual gobernador de Miranda, no logra despegar en las intenciones de voto.

De ahí que se lance de manera vengativa contra el proceso político bolivariano con las armas de mentira y la deslealtad a su propia nación, apoyado por negativas figuras de América Latina –como el expresidente colombiano Álvaro Uribe, sus aliados en Estados Unidos Roger Noriega y Otto Reich, y medios de comunicación social –nacionales y extranjeros, como los venezolanos El Nacional y el Universal, El País, el ABC, de España y el norteamericano Miami Herald, de Estados Unidos, que desde sus páginas propugnan la desestabilización interna, olvidando la soberanía y la dignidad de Venezuela.

El pasado sábado, tanto Maduro como el canciller Elías Jaua denunciaron públicamente los complots –que involucran a personas Estados Unidos y El Salvador- contra la seguridad nacional venezolana, los cuales, afirmó el candidato presidencial, poseen cuatro objetivos para desestabilizar a Venezuela de cara a las presidenciales del domingo: asesinarlo, fomentar la violencia con homicidios estudiados, apagones de electricidad y evitar que ocurran las elecciones.

Maduro aseguró, mostrando una carpeta, que tiene “nombre, foto y grabación” de reuniones de una funcionaria de la Embajada estadounidense en Caracas, con un empresario y con Wilson Castro, un dirigente del partido Primero Justicia, agrupación integrante de la MUD.

También el canciller Elías Jaua, en entrevista exclusiva con Telesur, reveló que el servicio de Inteligencia dio seguimiento a cinco grupos de mercenarios procedentes de El Salvador ya en suelo venezolano –donde son buscados por las autoridades-, “los que pretenden que llevar a la nación, señaló, a una confrontación civil para justificar una injerencia”.

El ministro de Exteriores confirmó que –según las escuchas- están identificados dos equipos mercenarios. El A, dirigido por el excoronel David Koch Arna, y el B, bajo el mando de Guillermo Cader Acuñe, y el parlamentario salvadoreño Roberto dÁubuisson. Las grabaciones están en poder del gobierno del presidente (e) Maduro.   

Jaua aseguró que hay otros grupos de mercenarios que pretenden penetrar en territorio nacional y también que, según un extracto del diálogo telefónico interceptado, uno de los implicados indico que “Capriles ha logrado conseguir lugares seguros para que la gente nuestra pueda trabajar”.

La derecha a nivel regional usa su arsenal contra Maduro, excanciller de la República, de extracción obrera y depositario de la herencia política dejada por Chávez para continuar el avance el Socialismo del siglo XXI mediante la aplicación del Plan de la Patria 2013-2019.

En un intento desenfrenado para tratar de suspender los comicios del próximo domingo, Capriles denunció la pasada semana un supuesto fraude en el proceso electoral, cuya seguridad, sin embargo, posee reconocimiento internacional, incluso del expresidente estadounidense Jimmmy Carter.

Capriles, sin reponerse de la paliza política que le dio Chávez en octubre al salir victorioso con más de un 12% de diferencia, utilizó en una maniobra desestabilizadora al coordinador de su campaña, Ramón Guillermo Aveledo. Este individuo acusó al Consejo Nacional Electoral (CNE) de redirigir los votos a  Maduro, ya que un militante del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) poseía la clave para acceder al sistema electoral.

De inmediato, el rector del CNE Vicente Díaz, esclareció, y con ello destruyó la confusión que intentó crear Aveledo, que “una de las claves de las máquinas de votación estaba en posesión del técnico de uno de los partidos políticos afines a Maduro, pero que ello no afecta la seguridad del sistema y que la transparencia del proceso electoral está garantizada”. La activación resultó un hecho casual en la manipulación del equipo que, según expresó, se pudo comprobar por los supervisores.  

Esa seña, reiteró,  "no permite el acceso a las aplicaciones del sistema de votación, (con ella) no se puede tocar el sistema de votación, que está protegido con claves y con procedimientos de autenticación absolutamente certificados".

En los últimos 14 años, los venezolanos han acudido a las urnas en 15 ocasiones diferentes, sin que se haya detectado un fraude. El próximo domingo actuarán, además, cinco grupos con 600 observadores cada uno. También estarán presentes, en calidad de acompañantes, funcionarios de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR). El gobierno de Venezuela se negó a aceptar la petición derechista de que estuviera también la Organización de Estados Americanos (OEA).

Ante el reciente descalabro, el Comando opositor anunció que no aceptará los resultados de los sufragios e incluso el viernes último el aspirante derechista dijo que quizás abandonará las elecciones, en aras de desestabilizar la nación y acusar después al gobierno revolucionario de instaurar una dictadura.

Este fin de semana,  la encuestadora International Consulting Service (ICS) afirmó que  el candidato socialista poseía un 56,9 % de las intenciones de voto ante un 39% del derechista. La empresa verificó, además, que un 73,6 por ciento de los venezolanos confía en el CNE.

Ante los incesantes ataques de Capriles, y en un discurso político en el que imperan no las promesas sino el compromiso de cumplir el Plan de la Patria hasta el 2019, escrito de puño y letra por Chávez como su programa de cara a los comicios de octubre, Maduro exhortó al pueblo revolucionario a no dejarse provocar, pese a comprobadas acciones de intentos de sabotaje.

También en su sucio juego contra el socialismo venezolano, el candidato de la MUD intentó involucrar a las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas (FANB), cuyos efectivos en estos momentos protegen os núcleos de energía eléctrica para neutralizar posibles acciones de los mercenarios.

Capriles Randoski, cuyas intervenciones son consideradas por algunos politólogos de  “impensadas, improvisadas en el momento”, ofendió la lealtad de las FANB al proceso bolivariano al afirmar que estas “beneficiarían con su movilización a su contrincante Maduro”.

Según manifestó, "El documento presentado por el diputado opositor Alfonso Marquina es muy grave, allí hay nombres y apellidos, personas con una responsabilidad  política", en tanto opinó que “ la inmensa mayoría de los militares del país rechaza esa situación".

En una disparatada intervención, trazó nuevas directrices para la FANB, reclamó que “volverán a lo institucional y tendrán una participación activa en la defensa del país", y mencionó que ya tiene definido al Ministro de Defensa de su Gobierno, al que calificó de  "un militar activo, respetado y absolutamente comprometido con la Constitución”

Al parecer, y ante lo que muchos consideran como un suicidio político del representante derechista, el adinerado Capriles desconoce la actual postura de la FANB, su absoluto respeto por la Constitución Nacional vigente, la V República, y el Comandante Soberano Hugo Chávez.


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Clara Lídice Valenzuela García

Periodista

Se han publicado 1 comentarios


nancy
 9/4/13 8:33

Muy buen análisis

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