martes, 29 de noviembre de 2022

El delegado del pueblo

¿Cumple el delegado hoy con su función de representante del pueblo? ¿Cómo va el funcionamiento del Poder Popular en Cuba? Cuando por estos días se desarrollan en los barrios cubanos las asambleas de rendición de cuentas, les proponemos una reflexión en conjunto...

Cubahora en Exclusivo 09/06/2014
8 comentarios
delegados Asamblea Nacional del Poder Popular

La revista Temas convocó hace unos meses un debate sobre el funcionamiento del Poder Popular. Asistí al encuentro junto con unos amigos extranjeros que deseaban conocer acerca de la democracia en Cuba, sus principales características y posibilidades. Entre los presentes había varios delegados de circunscripción, quienes luego de escuchar al panel de especialistas hablaron de sus experiencias en el trabajo cotidiano con los electores.

Cierto es que la figura del delegado, cuyas funciones quedaron bien definidas desde su creación a mediados de la década del 70 del pasado siglo, ha sido distorsionada en el imaginario colectivo. La gente del barrio en ocasiones ve en él —o ella— a la persona responsable de la entrega de recursos para la construcción de viviendas o de resolver los problemas materiales en la cuadra. Sucede así porque durante el llamado periodo especial, en la década del 90, la práctica cotidiana introdujo cambios en sus atribuciones. Y se mezclaron las responsabilidades.

Podíamos ver al delegado lo mismo entregando planchas de fibrocemento que repartiendo televisores o al frente de una brigada contra el Aedes aegypti, funciones todas que correspondían a los administrativos y no a los delegados, quienes deben ejercer el poder estatal en la Asamblea Municipal del Poder Popular. Son representantes del pueblo; no administran ni distribuyen nada.

Los delegados al máximo órgano de gobierno en cada territorio no tienen facultad ni competencia para dirigir unidades de producción, servicios o de cualquier otro tipo enclavadas en su área. A ellos les toca participar en la definición de políticas, a través de las decisiones de la Asamblea o de las comisiones de esta a las cuales pertenecen.

Igualmente les compete, con la participación de las organizaciones de masas, controlar y fiscalizar el desarrollo eficiente de las entidades y enfrentar las manifestaciones de corrupción, delitos e ilegalidades que en estas puedan ocurrir.                                                                                                                          

 Desde el Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba, en 1976, quedó bien definido su papel. “El delegado es el representante de los electores, no es el dirigente de estos, ni de las unidades de producción o servicios existentes en sus circunscripciones”, expresan los documentos rectores del Congreso, en los que también se señala que “debe mantener un contacto directo, cercano y constante con el pueblo, ofrecerle explicación a sus inquietudes, atender sus quejas, sugerencias y críticas y, a partir de ellos, su tarea más importante debe ser la de aportar iniciativas que ayuden a solucionar los problemas que plantean las masas que representa”.

Sin embargo, en muchas ocasiones su gestión se ve limitada por la escasa atención que brindan algunos funcionarios administrativos. Cuando un problema tiene solución y demora en resolverse; cuando los electores repiten sus planteamientos, el delegado los tramita y no existe al menos una respuesta convincente, entonces ocurre un vacío que produce malestar, desmotivación y se le resta autoridad a este digno representante, en el que descansan los cimientos del sistema político en Cuba.

Hasta un 50 por ciento de las asambleas provinciales del Poder Popular y del propio parlamento cubano está integrado por delegados de circunscripción. De ahí la necesidad de mantener un liderazgo y funcionalidad que permitan un mayor desarrollo de nuestra democracia socialista, a favor de los más humildes.

A todos nos toca facilitar su gestión. Entre ellos se encuentran obreros, maestros, intelectuales, oficiales de las FAR y el MININT, estudiantes, doctores, etc. Componen los sectores más diversos de la sociedad y su labor es totalmente voluntaria, por lo que además de no cobrar un centavo por realizarla, deben combinarla con sus responsabilidades laborales.

Resulta un sacrificio que ponen a disposición de los demás después de vencer entre las propuestas sometidas a votación universal y secreta en un proceso electoral que se realiza cada dos años y medio, tiempo en el que cumplen su mandato y en el que deben someterse, cada seis meses, al examen de su labor ante los electores.

Por estos días se desarrollan en los barrios las asambleas de rendición de cuentas, muestra de la transparencia de nuestro proceso democrático, en el que el pueblo —máxima autoridad— valora el desempeño de su delegado de circunscripción. Los planteamientos y preocupaciones que surjan de estas reuniones no han de quedar en letra muerta; deberán conducir a una mejora de las condiciones de vida de cada cuadra y al perfeccionamiento de la sociedad en su conjunto.      

Para que ello ocurra debe cumplirse lo que expresó uno de los presentes en el debate de la revista Temas, bajo el título ¿Cómo  va el Poder Popular?: “La concepción de gobernar en el socialismo no es como se ha entendido hasta ahora, es más que administrar. Y el delegado, más que un representante, debe ser un facilitador para conseguir que el pueblo gobierne”.     

   


Se han publicado 8 comentarios


nivia
 28/5/19 16:16

Agradeceria esta aclaración urgente sobre este tema.

Puede el delegado de una circuncrición asistir en calidad de testigo a una vista en la sala de lo civil ante el tribunal minicipal popular para adegurar que uno de sus electores recibio recursos de construcción para reparar su vivienda afectada por un evento meteorologico, ya que esta estaba en pesimo estado., asunto que es totalmente cierto, se trata de asitir para corroborar lo que ye con anterioridad ha testificado de, es solo decir que sí es cierto lo plasmado por él en el papel, es que alguien me dice que los delegados no pueden tomar partido en estos asuntos. En mi opinior creo que seria de mucha ayuda su perticipación.

En espera de su respuesta y muchas gracias.

oscar miranda miranda
 17/7/14 12:12

Favor de enviar la ley que contemple la rendicion de cuenta de los electores con sus articulos, que % tiene que tener para que sea valida esta  asamblea. oscar miranda

 

 

rodolfo gomez
 22/6/14 13:05

El delegado es un ciudadano cubano que solo sirve como un instrumento de la propaganda del gobierno pero sin resultados para el pueblo.

Quitin
 11/6/14 10:50

Hola a todos.En este tema hay bastante tela por donde cortar.P.Ej Yo tengo 36 años y un gran por ciento de nuestros electores estan entre 36 y 16 años de edad.Nuestra constitución se aprovó mayoritariamente por nuestro pueblo en 1976.En 1992 se le hizo una enmienda y no pude participar tenía solo 14 años.Estoy en desacuerdo con una buena parte de ella y nunca se me ha preguntado.He participado en todas las elecciones desde que tengo edad para ello.Tenemos la obligación de reformular nuestro sistema electoral,para que el delegado al municipio, a la provincia y el diputado recuperen su papel.Dice el Artículo 84 de la Constitución y cito: Los diputados a la asamblea Nacional del Poder Popular tienen el deber de de desarrollar sus labores en beneficio de los intereses del pueblo, mantener contacto con sus electores, oir sus planteamientos, sugerencias y críticas, y explicarles la política del estado. Asimismo, rendiran cuentas del cumplimiento de sus funciones, según lo establecido en ley, fin de la cita.Lamento decir que esto no se cumple a cabalidad, en mi barrio estoy seguro que el 95% de los electores que votaron por su diputado no saben quien es.Nunca lo han visto, no saben donde vive, que piensa, posiblemente no viva ni en la provincia. Otra arista del problema es que solamente podemos revocar al delegado del barrio, el funcionario de menor jerarquía. Debemos perfeccionar nuestra democracia participativa y poder quitar de su cargo a todo el que ha sido elegido y no responde a los intereses de sus electores.

Arístides
 11/6/14 9:56

Yoerky, pensé, al comenzar a leer tu escrito, que nos ibas a contar lo sucedido en esa reunión convocada por la revista Temas, pero no fue así, porque te centraste en decirnos lo que no creo que existan muchos que no conozcan en nuestro país. Se puede escribir un tratado sobre la funcionalidad de nuestro Poder Popular, sobre su eficiencia, sobre su formación, sobre sus resultados, pero creo que ya, después de sus 38 años de edad, el pueblo, el más soberano, el que debe decidirlo todo, sabe más que bien de lo que se trata. No siempre se da este fenómeno en un foro de opinión nacional después que comenzaran a permitirse en nuestros medios, pero los tres comentarios hasta el momento aparecidos en esta página (Carlos #1, Arley #2, odlene #3) con tremenda objetividad, nos dicen unas verdades que de ninguna manera pueden ser rebatidas. No creo que haya alguien con argumentos suficientes para negar esas verdades. Me hubiera gustado haber escrito lo mismo que ellos. Era ya lo suficientemente maduro cuando comenzó en la provincia de Matanzas el experimento del Poder Popular, y no niego que lo aplaudí. Estaba planteado de una forma tan bonita, que me convenció, y sin dudas convenció a la mayoría. Por un tiempo fui uno de sus más fervientes defensores, pero no pasó mucho para que comenzara a darme cuenta, ya en vivo y en directo, de todas sus deficiencias. Ya no solo creo que necesita una reforma, se necesita hacer otra cosa nueva, algo distinto, pero que salga de las iniciativas populares, no de los “tanques pensantes” que con muy buenas intenciones, con muchos argumentos, nos imponen sus métodos, sus ideas, y sus procedimientos, que posteriormente, en la práctica, no siempre funcionan.

odlene
 9/6/14 14:28

Pienso que el delegado sigue siendo un tramitador de problemas que se quedan en el vacio, siempre a las rendiciones de cuentas los problemas o plantiamiento mas de 50% estan sin resolver, los mismos planteamientos las mismas respuestas, casi nulas, y todos esta en los factores, o administrativos que son los que deben resolver los problemas y estos, si vienen a las rendiciones de cuentas, solo escuchan y callan, no pueden decir nada, entonces para que vienen, para que estan ahi?, ya no conocen los problemas por el delegado?, creo que los que deben rendir cuentas son ellos y no el delegado porque los que tiene los recursos son ellos y conocen en detalle como se puede resolver el problema, ahora otra cosa donde esta el presupuesto destinado para ciertas inversiones que se deben realizar en la comunidad que surgen de los planteamientos y que se sobreentiende debe estar planificado para solucionar el problema?, no se dice nada al respecto, ni en el informe de la rendicion de cuenta, sí usamo esa via, como debe ser, muchos problemas seran resueltos, de lo contrario no avansaremos, gracias

Arley
 9/6/14 12:59

Yoerky no se si su delegado es une excepción en Cuba pero todos los que conozco son personas con más problemas que yo. Desde que tengo edad para “votar” he ejercido mi derecho al voto por personas que jamás han resuelto ninguno de los problemas que le han planteado los electores. El delegado es una persona que se dedica a recolectar problemas en las asambleas y no traen ninguna solución porque no está en sus manos poder resolver dichos problemas. No sé en su caso, pero en el mío le cuento que para sacar al delegado la última vez fue una odisea porque nadie quiere ser esa figura decorativa. Finalmente salió la misma de siempre que en las rendiciones de cuentas nos dice y cito: De los problemas planteados ninguno tuvo solución, digan si existen otros. Cada día son menos los que asisten a las rendiciones de cuenta porque las personas han perdido la confianza y esto es una realidad bastante preocupante. Espero que esto cambie porque llegará el momento que las personas tampoco van a ir a votar por nadie.

Carlos.
 9/6/14 9:26

Mucho se habla del delegado, ese funcionario que supuestamente està para representar los intereses de los ciudadanos que conforman su circunscripciòn y a quienes debe dar cuenta de su gestiòn. Pero el delegado es una figura màs dentro del resto de los vecinos, con tantos problemas o màs que los propios vecinos. Muchas veces las reuniones con los delegados de zona deben suspenderse por la falta de asistencia de los cederistas. Alguien se ha preguntado el por què? Sencillamente porque el delagado apenas puede hacer su gestiòn y no porque èl no quiera, sino porque no tiene apoyo y las inquietudes, problemas etc de sus electores nunca o casi nunca tienen soluciòn. No es un problema de ayer, ni de hace meses, ha sido asi siempre, entonces la gente no confia en el delegado, sencillamente porque no tiene respuesta nunca o casi nunca a los problemas que a èl le plantean. Ustedes como lo ven??

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