jueves, 1 de diciembre de 2022

Cintas para un regreso (+Video)

Cuba, tantas veces vestida de rojo, de verde olivo, se convertirá ahora en una enorme cinta amarilla en señal de la madre que espera con sus brazos extendidos...

Leticia Martínez Hernández en Exclusivo 05/09/2013
9 comentarios
cintas amarillas calles cubanas
Cuba necesita a sus hijos en casa para darles el abrazo tantos años postergado.
Esta vez tiene que ser diferente. Lo pidió René al pueblo de Cuba, porque quince años es un siglo en la vida de cualquier ser humano. No puedo imaginar cómo pueden vivirse tantos días con una reja cortando el horizonte. 
Mientras, los hijos crecen; los padres se llenan de canas y algunos mueren porque la espera es demasiado larga, demasiado dura; la patria se hace cada vez más grande y querida; los nietos aparecen sin tener un abuelo que los acomode en sus cunas cuando el calor de cualquier tarde se vuelve insoportable; y las esposas llegan a casa sin ese olor a café recién colado, sin el beso sanador tras una jornada de trabajo, sin el hombre amado que ayude a quitar los zapatos y pregunte: “¿Cómo estuvo tu día, mi amor?”. 
Ha sido mucho tiempo, y Cuba necesita a sus hijos en casa para darles el abrazo tantos años postergado, para sumarlos a la construcción de un mejor país, para decirles al oído que todo pasó y que ellos son los herederos más preciados. Por eso, este 12 de septiembre, cuando la injusticia llegue a límites insoportables, la isla tendrá que sacudirse de amor por los Cinco. No habrá espacio para la modorra, para el discurso que con el tiempo se vuelve frío, para la consigna repetitiva que, aunque gritada en buena causa, no llega a ningún lugar. 
Sí, esta vez tiene que ser diferente, porque, de otra manera, Gerardo encontrará la muerte en suelo ajeno, y Ramón, Antonio y Fernando seguirán perdiéndose la ternura de sus familias y el cariño inagotable de un pueblo que los hizo suyos. Ya me estoy imaginando a esta Cuba, tantas veces vestida de rojo, de verde olivo, convertida ahora en una enorme cinta amarilla de punta a cabo, en señal de la madre que espera con sus brazos extendidos, de la esposa que aguarda con la mirada puesta en el horizonte, del hijo que se entretiene en sus juegos pero a ratos mira la puerta en espera de que papá entre. Así estará Cuba este 12 septiembre.
El  mundo entero sabrá entonces que la isla espera. Y millones de cubanos nos ataremos una cinta amarilla donde el amor más siente, como el viejo roble y su centenar de cintas, ese de la canción que acompaña a los héroes que regresan, esos a los que el olvido jamás llega. 
Lo han pedido nuestros Cinco hermanos. ¿Cómo no pintar entonces cada rincón con el color de lo que resplandece? Esta tendrá que ser la última jornada. La libertad urge.

Leticia Martínez Hernández

Madre y periodista, ambas profesiones a tiempo completo...

Se han publicado 9 comentarios


Jazmín Pérez Burgos
 1/10/13 10:10

Hola Leticia. Soy pionera de la escuela primaria Pedro Domingo Murillo en Ciudad Escolar Libertad.Sumando esperanza, para que el lazo amarillo, no se quede solo en una jornada, hice un llamado ,a los pioneros y maestros de mi escuela a todos los días 12 llevar el lazo amarillo hasta el regreso de los CINCO HÉROES. Quisieramos hacer llegar a toda Cuba el compromiso de mi escuela para sumar con voluntad. Corresponsal Pioneril:Jazmín Pérez Burgos

CREANDOIMAGEN
 12/9/13 7:14

SALUDOS, ESPERAMOS QUE ESTE SEA EL ULTIMO AMANECER SIN LO 5, LOS QUEREMOS DE VUELTA YA!, CON AMARILLO AMANECEN LOS CORASONES DE NUESTRO PUEBLO, AMANECE EL MUNDO Y AMANECE LA JUSTICA.

Mavis
 7/9/13 10:08

Gracias Leticia por tu escrito y gracias por hacer llegar la convocatoria de Renè, espero que todos muestren cintas amarillas, pues este serìa un granito de arena màs para que esas 4 familias vuelvan a estar completas. A Cubahora, hermoso gesto el de poner un lazo amarillo en su imagotipo.Ojalà y publiquen imàgenes de este 12 de septiembre inolvidable.

mcarreras54
 5/9/13 16:23

PRECIOSO llamado, Leticia, desde la hondura humana. Amarremos cintas amarillas en los balcones de nuestras casas, en las carteras, en los autos, en el pelo, en los cochecitos donde paseamos a nuestros hijos o nietos; en la ropa... cintas no por cintas, sino por amor a los hermanos que esperamos desde hace demasiado; cintas por el fin de tanta injusticia.

EdwinOliva
 5/9/13 10:58

Siempre que se lucha por una causa justa sentimos que no hemos hecho lo suficiente, es por ello que debemos unir nuestras fuerzas más que nunca para que regresen nuestros héroes a su Patria, pero con la alegría y fortaleza que caracteriza al pueblo cubano.

Jose
 5/9/13 10:37

Buena iniciativa de Cubahora, con la cinta amarilla colocada en el logo de la revista.

Livia
 5/9/13 10:35

Definitivamente, como dice Leticia: Esta vez tiene que ser diferente.

Tábano
 5/9/13 9:18

MUY LINDO TU ESCRITO LETICIA AL IGUAL QUE EL LLAMAMIENTO DE RENE QUE ESTREMECIO A TODOS. PERO ES IMPORTANTE DESTACAR LO QUE EL PROPIO RENE SE ENCARGO DE RESALTAR. QUE NO SE CONVIERTA EL LLAMDO EN UNA CONSIGNA QUE MATE LA INICIATIVA DEL CUBANO, QUE SE PUEDA APRECIAR LO ESPONTANEO NO EL CUMPLIMIENTO DE UNA TAREA. QUE TODO EL CUBANO Y LOS HOMBRES Y MUJERES DE HONOR Y DECORO PORTEN LA CINTA CON AMOR, NO POR INDICACIONES DE ARRIBA.

Mercy
 5/9/13 9:11

¿Por qué de pronto cuando se escribe así, a uno le parece que ha hecho tan poco por esta causa? Lazos, cintas, ropas amarillas..invocando también a nuestra Patrona para que actúe por ellos.

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