miércoles, 24 de abril de 2024

Chávez, el niño cadete que retorna (+Fotos)

Muchos lo recuerdan como siempre fue: el niño travieso y jaranero, el amante del béisbol y los dulces, el vendedor de arañas...

Bertha Caridad Mojena Milián en Exclusivo 28/07/2014
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Hugo Chávez con Bolívar
Chávez, amigo eterno de Cuba y de América Latina.

Un día llegó para decirnos que existía, que había nacido para mover cimientos, que su Sabaneta le quedaba chica y que debía ir más allá, a trazar los rumbos de la historia donde parecía que el tiempo se había  detenido.

Muchos lo recuerdan como siempre fue: el niño travieso y jaranero, el amante del béisbol y los dulces, el vendedor de arañas, el impaciente soñador de aquellos llanos, en los que le parecía cabalgar  entre caballerías y cañones, tras el polvo y la sangre levantadas por capitanes libertadores.

Su impaciencia, cuentan algunos por aquellas tierras, no tenía límites y solo parecía calmarse ante los cuentos de su Mamá Rosa, aquella abuela impulsora y valiente que no pudo evitar llorar cuando al pequeño Hugo le impidieron entrar a su primer día de clases, por llevar unas alpargatitas viejas, las únicas que tenía.

Dicen que siempre le gustó pintar, cantar, escuchar música, que desde pequeño fue muy creyente y hasta monaguillo por un tiempo, que su carácter era fuerte pero nunca impulsivo y que buscaba en cada historia, en cada cosa que le rodeaba y veía, una respuesta lógica y un día juró pensar y darle sentido a cada cosa que hacía.

Los habitantes de Sabaneta hablan de él como del hijo pródigo, con orgullo y optimismo, y rememoran hechos de su vida con los cuales fueron felices y sufrieron, porque lo acompañaron a cada minuto aunque fuera desde la distancia.

Cuentan que volvía una y otra vez a la casa que lo vio nacer, a la escuelita donde estudió, a conversar con sus amigos del barrio, los primeros que lo cuidaron después de los hechos del 4 de febrero de 1992,  esos  a los que les confesó por primera vez su deseo de llegar a ser presidente para enaltecer al pueblo, revivir a Bolívar y devolverle a los venezolanos su dignidad, su Patria.

Caminando por las calles en las que dio sus primeros pasos, hermosos murales hechos por jóvenes colaboradores cubanos de la Misión Cultura Corazón Adentro, cuentan la historia de su vida, lo traen de vuelta a su origen y dibujan las muchas facetas de este increíble ser humano que dejó su huella en cada persona justa y honesta de este mundo.

Allí, donde sus pasos y su voz parecen sentirse, su casita vislumbra nueva imagen en la que la abuela da la bienvenida, un parque sencillo  que enarbola la bandera venezolana quedará abierto este 28 de julio y quienes recorran el pueblo leerán en sus paredes la biografía del arañero que levantó la América y hoy lo vemos, a sus 61 años, como el niño cadete que retorna.


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Bertha Caridad Mojena Milián

Joven periodista. Pinareña hasta la médula. Amante de la paz y de la risa.

Se han publicado 1 comentarios


yorley
 4/8/14 19:43

que siempre viva el comandante chavez recuerdo cuando estuvo en pinar del rio e hiso el halo presidente por allá siempre estara en mi corazon

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