martes, 6 de diciembre de 2022

Los niños de los semáforos

Cuando un niño te pide limosna, tu pecho se estruja y te preguntas qué pasa con los gobernantes de ese país...

Ana María Domínguez Cruz en Exclusivo 23/03/2017
4 comentarios
Los niños de los semáforos
Los niños en cualquier parte del mundo deben despertar felices, ir a la escuela, aprender algo nuevo, reír, jugar, disfrutar y crecer sanos.

De la película indo-británica Slumdog Millonaire, ganadora de 8 premios Oscar, lo que más me impresionó fue ver cómo algunos niños pedían limosna en la calle para que luego un hombre se embolsara ese dinero. Me dolió ver cómo alimentaba a los pequeños para después ponerlos a su servicio, y cómo manipulaba la emoción de los transeúntes al quemarle los ojos a uno de ellos. “Ya está listo”, le dijo a uno de sus compinches cuando el niño, después de tanto ensayar, logró cantar dulcemente una canción. “Si es ciego dará más lástima, y la gente le dará más dinero”. Y el infante nunca supo por qué…

Ahora en Nueva Delhi, cuando me encuentro en cada semáforo niños que se acercan a las ventanillas de los carros y a los tuk tuk lanzando miradas estremecedoras mientras extienden su manita para pedir limosna, es inevitable que recuerde aquellas escenas de la película. Puede que algunos estén atrapados en una de esas redes inescrupulosas, y entonces se me estruja más el pecho.

Los veo con harapos, sucios, despeinados…algunos venden globos, toallitas, aretes, y otros simplemente te miran y esperan por tu benevolencia. A veces puedes ver cómo hacen malabares y piruetas al igual que contorsionistas experimentados mientras otro, como ellos, toca algún diminuto tambor o da palmadas. En ocasiones, una niña se te acerca con un bebé en brazos, y así realmente es más triste todo.

“No los mires, no dejes que te toquen porque pueden transmitirte enfermedades”, me aconsejan, y yo no sé qué hacer. Yo no estoy acostumbrada a estas escenas que tal vez en otros países de Latinoamérica y por supuesto, en otras partes del mundo, son comunes. Por eso me parece tan angustiante encontrarme con estos niños que suplican con su lengua que no entiendo y con sus pupilas penetrantes. Me pregunto entonces qué pasa con los gobernantes de este país.

Sé que el crecimiento poblacional en la India es elevado y por eso también lo es el contraste de clases…No todos pueden ser privilegiados, y los pobres están ahí para confirmarlo. El país se sirve de ellos, claro, para mano de obra barata y se aprovecha de su consumo. India posiblemente será, según predicciones bien fundamentadas, la segunda economía mundial y esos niños de los semáforos tal vez ni se enteren.

Tomarles fotos es doloroso, apenas una para acompañar estas letras. Las que no tomo están grabadas en mi memoria, y ojalá cesen algún día.

Los niños en cualquier parte del mundo deben despertar felices, ir a la escuela, aprender algo nuevo, reír, jugar, disfrutar y crecer sanos. Y si experiencias enriquecedoras he tenido hasta ahora en Nueva Delhi, estas escenas a diario cuando salgo me hacen sentirme orgullosa del país donde vivo, porque sé que cuando tenga hijos, ellos no estarán en los semáforos. Tal vez no tengan caros zapatos, ni extraordinarios juguetes, ni se coma un helado todos los días. Tampoco yo tuve nada de eso, pero crecerán ajenos a estas realidades que, dolorosamente, se multiplican en otras latitudes. Mi país tiene muchos problemas aún por resolver pero siempre ha privilegiado el bienestar de sus niños. Muchos en India no lo disfrutan, y para mí es doloroso.


Ana María Domínguez Cruz

"Una periodista cubana en mi tercera década de vida, dispuesta a deslizar mis dedos por el teclado".

Se han publicado 4 comentarios


PINERITA
 30/3/17 10:29

Cuando leo artículos como estos me aterro, yo jamás he salido de mi país pero creo que si un día lo hago y tengo que enfrentarme a esos horrores no lo soportaría, esa foto que publica el artícula está muy fuerte, al igual que tantos otros cubanos doy mil gracias a mi país porque en el estas cosas no suceden además los niños y jovenes tienen legislaciones que los amparan y ay!!, del que utilice a un niño para algún descaro de esos.

Rolando Dornes
 26/3/17 6:48

Concuerdo contigo Ana Maria, nuetsra realidad es muy diferente, he visto la pelicula varias veces, no se por que es una pelicula que me deja un sentimineto enorme, me remonta a la epoca en que cumpli mision en Haiti, y me quedo siempre con el recuerdo en mi mente de tantos niños que alli ayudamos, y te sigues preguntando que sera de Edarlyn, Charlin , Edna, Telisnel..y el recuerdo de sus caras lo tendre en mi mente hasta el fin de mis dias.

Radha
 23/3/17 9:28

Namaste Ana María

Yo tuve la oportunidad de ver esa peli de la que hablas , en español se llamaría Quien quiere ser

Millonario, la peli esta linda pero si asi obtuvo premios así fue de criticada en La India ya que  los críticos  decían que la peli demostraba los peores lugares (los más pobres) de India.

A mí me resultó muy triste también la historia de esos niños ,porque es la realidad de muchos allí de hoy en día,si de uno dependiera este mundo fuera  diferente pero lamentablemente no está en nuestras manos cambiarlo, está muy triste la foto que muestras en verdad……

Yoandry
 23/3/17 9:20

Es una lastima que cosas como estas exitan en el mundo, no solo en India, sino en Africa y tambien en otros paises que son potencias mundiales y tienen suficiente economia para cambiar esto.

Mil gracias a mi Cuba la bella, que a pesar de los miles de problemas economicos y sociales que tenemos, no pasa nada de estos con nuestros niños.

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