domingo, 4 de diciembre de 2022

La tiranía de Batista ordenó el bombardeo de la ciudad (+Fotos) (+Video)

Cincuenta y cinco años después de aquella fecha fundamental, la ciudad de Cienfuegos, ahora Capital de la provincia de ese nombre, dignifica con su trabajo y su esfuerzo diario el recuerdo de los héroes...

Luis Pavón Massó en Exclusivo 05/09/2012
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Peregrinación del pueblo cienfueguero 01
Conmemoran en Cienfuegos Aniversario 55 del cinco de septiembre.

Cincuenta y cinco años después de aquella fecha fundamental, la ciudad de Cienfuegos, ahora Capital de la provincia de ese nombre, dignifica con su trabajo y su esfuerzo diario el recuerdo de los héroes.

Punto de la costa sur del centro de la Isla, levanta su juventud dinámica, cercana a urbes como Trinidad y Sancti Spiritus, que pueden enorgullecerse de estar entre las primeras villas levantadas en Cuba. Esta, no. Apenas surgió en 1817 y en su fundación tuvo que ver el Capitán General cuyo nombre ostenta y que, entre otros habitantes, la pobló con refugiados franceses en la Isla.

Marcas de aquel origen no faltan en la ciudad. Pero lo predominante es lo que han levantado los criollos en este hermoso lugar de nuestro país, famoso por su cultura —importantes artistas, cubanos y extranjeros han actuado en el famoso teatro Ferry, por sólo mencionar este aspecto—, por el Castillo de Jagua —de arquitectura formidable y curiosa, que no pudo ser estrenado por su constructor pues este, impactado por una crisis económica, falleció—, por su bahía y, sobre todo, por su hacendosa población, de relevantes resultados tanto en labores agrícolas como industriales. Es hoy por hoy una de nuestras más atractivas ciudades.

Allí tenía el régimen de Batista una base marinera de importancia. Lo que no sabían era que la población y muchos de los marinos estaban dispuestos a exponer sus vidas para derrocar aquel régimen de oprobio.

De ahí surgió el apoyo militante que tuvo el Movimiento 26 de Julio, comandado por Julio Camacho Aguilera, jefe de la acción, en el alzamiento del 5 de septiembre del 57. Este implicaba originalmente un plan mayor, que abarcaba la Marina Nacional y la Fuerza Aérea y que luego se pospuso. Dionisio San Román, Oficial de la Marina, era el jefe de los aforados cienfuegueros.

Los revolucionarios se lanzaron. Y lograron éxitos en la toma de importantes lugares de la ciudad, incluso el conocido Cayo Loco, depósito de las armas de la tiranía.

La resistencia se adueñó prácticamente del poblado. Fue especialmente destacable la acción llevada a cabo, en el colegio san Lorenzo, por los cadetes, que serían aniquilados.

La brava lucha revolucionaria se prolongó durante todo el día 5 y parte del 6. Pero el régimen apeló a todo su poderío de infantería, fuerzas navales y aéreas y pudo aplastarlo. Se ordenó el bombardeo de la ciudad y en efecto, los aviones cubrieron los aires. No fue sin embargo absoluto el ataque en este sentido: parte de los pilotos, comprometidos en la acción revolucionaria, arrojaron al mar las bombas. Luego serían apresados y condenados por el régimen, que se impuso por su superioridad. Camacho y otros compañeros lograron eludir el cerco enemigo. San Román fue detenido y más tarde torturado y ejecutado. Luego arrojaron su cuerpo al mar.

El alzamiento, que contó con decidido apoyo popular, quedó para siempre como una página de gloria de la historia de la ciudad y de la patria.


Luis Pavón Massó

Se han publicado 1 comentarios


Rene
 1/4/17 21:22

Yo viví ese episodio de la revolución cubana  con seis años!

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