viernes, 1 de marzo de 2024

Minindustrias, un debate abierto

Esta opción constituye pieza clave en la economía de muchos territorios. Sin embargo, ve limitado su desarrollo por problemas como la insuficiente producción y el difícil acceso a los insumos...

Susana Alfonso Tamayo en Exclusivo 08/04/2014
4 comentarios
Industrias locales de conservas
Las minindustrias transitan el camino hacia una economía sostenible.

Las minindustrias, una opción para el aprovechamiento de las producciones locales, constituyen pieza clave en la economía de muchos territorios, sobre todo en la actualidad, cuando el ahorro y la eficiencia revisten especial significación.

Bajo las premisas de hacer más con menos y satisfacer necesidades básicas de la población, las minindustrias transitan el camino hacia una economía sostenible. Sin embargo, ven limitado su desarrollo por problemas como la insuficiente producción y el difícil acceso a los insumos.

Una mirada al tema en Artemisa, reconocida por sus potencialidades agrícolas, nos acerca a retos y proyecciones de las industrias locales.

En esa provincia existen 12 minindustrias, pertenecientes a diferentes organismos. Una de estas, el Centro de Elaboración de Alimentos Artemisa, inscrito en el Grupo de Conservas de la Empresa Provincial de Producción de Alimentos y Artículos Varios, oferta puré de tomate, mermeladas y cremas de frutas, encurtidos de vegetales y turrón de maní. Tiene una capacidad de producción de 12,5 toneladas diarias, para lo cual cuenta con una caldera y 12 tachos, y sobre todo con el empeño de sus 32 trabajadores.

“Antes de la fundación de la provincia, este era un centro de elaboración de almuerzo escolar y, tras una reparación capital en 2012, ampliamos nuestro servicio. La producción depende de la materia prima. En función de las estaciones de los frutos, buscamos alternativas para mantenernos laborando”, comenta la jefa de producción, Gertrudis Serra.

De acuerdo con Serra, venden productos a la población en ferias o mediante un punto móvil, en diversos municipios. “Ofrecemos servicios dentro del territorio, pero estamos abiertos a propuestas de organismos fuera de la provincia”, señala.

La distribución es a granel, en bolsas de nylon o latas de medio kilogramo. Actualmente esta última opción se encuentra en proceso de aprobación del precio para salir al mercado.

Yamila Quiñones, directora de Alimentos en Artemisa, explica que la entidad compra parte de los materiales que utiliza, entre ellos las latas, en pesos convertibles (CUC), lo que conlleva al encarecimiento del producto. Cada kilogramo de mermelada de guayaba —señala como ejemplo— cuesta 3,6709 pesos, moneda nacional, y una lata grande contiene aproximadamente 3,5 kilogramos de ese líquido. Al presentarse en la red de mercados Ideal, para poder cubrir los gastos, el precio asciende a 140 pesos, haciéndose así más caro el envase que el contenido.

“El Centro de Elaboración debe asumir los gastos del aseguramiento en divisa, pues no pertenece a la Empresa Nacional de Conservas y, por tanto, no está incluido en el balance del MINAL”, afirma Quiñones, quien agrega que, aunque la producción a granel es más barata y asequible para el público, el empleo del envase es mejor, por sus ventajas en cuanto a higiene, conservación y calidad.

El problema se extiende a otras industrias locales. La fábrica Villé, de Güira de Melena, debió retirar las latas de los mercados Ideal por su poca salida. Allí también compran los envases en divisas.

Con una capacidad productiva entre tres y cuatro toneladas diarias de tomate, y siete u ocho en el caso de las mermeladas, Villé vende a Comercio, organismos y la población. Igualmente posee contratos en divisas con clientes como hoteles de Cayo Largo, Palco, el aeropuerto y el puerto de La Habana, informa el comercial, Lázaro Díaz. “Nuestra mayor venta se halla en el mercado mayorista. A veces, en ferias, vendemos las latas grandes a 30 pesos”, agrega.

Pedro Bencomo, jefe de producción, expone: “Contratamos la materia prima con la Agricultura previamente y si algo sucede, buscamos alternativas. Este mismo año el 90 por ciento del tomate contratado se perdió y tuvimos que cubrir esa falta con fruta bomba traída de Ciego de Ávila y Santiago de Cuba. Ahora, en marzo, entraron 78 toneladas de tomate”.

A pesar de que pueden suceder, Bencomo afirma que no son usuales las afectaciones por problemas con la materia prima.

En cambio, la unidad empresarial de base Comercializadora de productos agropecuarios Güira de Melena produce poco, por falta de insumos. Abierta a fines de 2013, luego de cinco años cerrada, hoy vende a la población solo en ferias.

EL QUE PERSEVERA…

Otras minindustrias bregan por posicionarse en el complejo universo económico del territorio y buscan obtener resultados satisfactorios.

La Caprichosa, industria local de Alquízar, produce casi dos toneladas diarias. No obstante realizar todo de forma artesanal, con solo siete trabajadores, venden en ferias agropecuarias, en el mercado de la granja urbana, a las cooperativas de créditos y servicios del municipio, y a mercados arrendados en la capital. Además, apoyan a todas las unidades internas de la empresa y a organismos, con la entrega de jugos, mermeladas y dulces. Emplean envases de plástico y nylon, como alternativa.

Primero de Mayo, otra unidad empresarial de base, ubicada en la finca Badón y con una capacidad productiva de tres toneladas diarias, amplía su lista de clientes, entre los cuales figuran entidades no estatales y estatales.

Raúl Rodríguez Cartaya, jefe del Consejo de la Administración Provincial, afirma, refiriéndose a la principal barrera que en su opinión deben superar las minindustrias: "Existe mucha dispersión, falta de integralidad en el abastecimiento de la industria local, debido a que siempre se prioriza la industria nacional en cuanto a insumos, materias primas, envases, tecnología. Ello pone en desventaja a la primera. Queremos trazar un plan para su integración”.

Pese a contratiempos, las industrias locales continúan su marcha, invierten cada día en esfuerzo e inventiva. Su utilidad, tan cerca de la población, es indudable. De ahí la necesidad de perfeccionar su funcionamiento.

 


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Susana Alfonso Tamayo

Se han publicado 4 comentarios


senelio ceballos
 8/4/14 15:40

Bravo..Karelia!!....El paquete de leyes llamadas ..Las de defenzas del usuario...Estan muy debiles y hay poca cultura de jurisprudencia en nuestras provincias.. si eso ocurriera digamos en Noruega /finlandia...Ese cuentapropista..Te tuviera que abastecer, por decisiones de jueces..Todo el anno de jugo de tomade..COMO COMPENSACIONES ..FISICAS Y MORALES!!!jajaja

karelia
 8/4/14 11:27

ES MUY IMPORTANTE ESTA INDUSTRIA Y DE HECHO RESUELVE MUCHOS PROBLEMAS A LA FAMILIA CUBANA "DE A PIE" PERO ES IMPORTANTE QUE NO SE PIERDA EL CONTROL HIGIENICO-SANITARIO DE LOS ENVASES Y PROCESO DE ELABORACION, RECIEN COMPRE UN POMO DE PASTA DE AJO Y TENÍA MOSCAS DENTRO. ME SUMO AL APOYO DE ESTA ACTIVIDAD, PERO HAY QUE ESTAR MUY ATENTOS A LA FALTA DE ESCRUPULOS DE ALGUNOS QUE SOLO QUIEREN GANAR DINERO A COSTA DE CUALQUIER COSTO.

Horacio Daniel Fernandez desde FB
 8/4/14 11:22

vamos cubanos !...los obstaculos son para ser sorteados!...arriba ese animo y a crecer !!!!!!!!!!!!!!!!!, saludos desde Buenos Aires, Argentina !

Orlando López
 8/4/14 10:49

Como vemos la actualización del modelo económico cubano está pasando por fases de perfeccionamiento y desarrollo, con complicaciones donde la doble moneda está provocando frenos al pleno despegue de la industria nacional, en lo que se describe, vemos como se encarece un producto con una gran demanda nacional, está frenado por el precio que le introduce un embase de producción nacional. Una muestra en las relaciones mercantiles del tejido empresarial tienen que cambiar. La minindustria es necesaria, porque disminuye los costos de muchas producciones, resolviendo no solo problemas locales, sino de indole nacional y muchos problemas sociales en hospitales y escuelas.

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