martes, 5 de diciembre de 2023

Yamara, un trago amargo

La joven baloncestistas ha sido nominada como la más valiosa en el pre mundial Copa de las Américas 2013 y en el Centrobasket 2014...

Abelardo Gregorio Oviedo Duquesne en Exclusivo 20/09/2014
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Desde la década de los años 80 el baloncesto cubano, clasificación femenina, suscribe actuaciones descollantes tanto en el ámbito continental como universal.

En su dossier exhibe los lauros de casi todos los Juegos Deportivos centroamericanos y del Caribe, de los encuentros Panamericanos Puerto Rico 1979, República Dominicana 2003 y Brasil 2007, así como la medalla de bronce en el campeonato mundial de Malasia, en 1990.

Cada generación tiene sus vedettes. Una de la presente es Yamara Amargo. La espirituana llegó a la preselección nacional a los 18 años de edad y su maestría deportiva le ha propiciado ser la jugadora más valiosa en el Pre mundial Copa de las Américas de 2013 y en el Centrobasket 2014. Ambos eventos fueron celebrados en la ciudad azteca de Veracruz.

El primer encuentro de la muchacha con el deporte no fue el baloncesto, sino con el voleibol. Pero como le dijeron que su estatura era discreta para esa modalidad, el profesor Andrés del Monte la captó para el deporte de las canastas.

A los nueve años ingresó en la Escuela de Iniciación Deportiva Escolar (EIDE) Lino Salabarría de su provincia. Jugó todas las categorías y nueve temporadas después de la bienvenida a la especialidad (18 años) fue designada para la preselección nacional.

“Noté el cambio de entrenamiento y otros detalles. Me impresionó estar cerca de jugadoras reconocidas como Yamilé Martínez, Yudith Águila, Yulitseni Soria. Todas fueron solidarias cuando hacia mal un ejercicio. También sentí limitación desde el punto de vista de los entrenamientos, porque debía responder a un esquema de trabajo más rápido y exigente. Por suerte al año ya estaba identificada con esa metodología”.

El debut

Yamara fue nominada para asistir a un tope con Brasil en el último cuatrienio del pasado siglo. Su inclusión en la plantilla era, al parecer, para que visionara el principal entorno del deporte. En una de las fechas el estratega Armando Acosta la mandó a la duela y la novatica encestó nada menos que 27 unidades.

“Fui feliz en mi primer partido internacional. Las experimentadas se pusieron muy contentas con mi actuación. Y yo no perdí tiempo para decirle al técnico que yo deseaba ser de las primeras jugadoras del equipo”, apuntó sonriente.

Sin presión

Vaya paradoja, una baloncestista que anota más de 20 unidades por fecha declara que para ella no existe la presión: “Mi obsesión no son las notables anotaciones en cada jornada. Sí estudio a la rival y nunca pongo reparos para realizar esfuerzos”.

Los MVP

Ser la mejor jugadora dos veces consecutiva es poco usual. Sobre el tema dijo: “No esperaba esa designación en el pre mundial porque antes de viajar a México estuve lesionada, al punto que tuve que cambiar el calzado para resolver los problemas. No estaba en plenitud de forma, pero olvidaba todas las adversidades cuando entraba a la cancha.

“Llegué al Centrobasket un poco mejor de salud. Nunca imaginé que las cosas salieran tan bien. Solo tenía la intención de jugar para que el equipo ganara”.

Francotiradora

Sin dudas, ella es un trago amargo para la jugadora/s encargada de marcarla, porque es demoledora la eficacia de sus disparos desde la media y larga distancias: “Es cierto, tiro mucho a la cesta desde que acudí por primer vez a una cancha. Cuando terminaba el entrenamiento retaba a las demás. Aprendí  bien la técnica de tiro y la perfeccioné en el equipo nacional”.

Usualmente a los jugadoras/res caracterizados por la ofensiva les disgusta la defensa. Ella no es la excepción: “Soy una de las simpatizantes de ese sector, pero no una apasionada. Cuando el conjunto debe realizar alguna tarea determinada soy la primera en cumplir”.

Retos agradables

Para la espirituana los elencos de Estados Unidos, Brasil y Australia son los mejores del planeta y, por esa razón, les encanta medirse con ellos. Explicó las razones: “Son jugadoras con mucho oficio. Tienes que estar bien alerta porque aprovechan todos tus errores. No los sobrevaloro, sino los considero adversarias con mucha clase”.

Decidí poner a la joven en situaciones precarias mediante preguntas un tanto íntimas. Y me respondió: “Una alineación a base de Oyanaisi Ggeli, Isneidis Casanova, Klenia Noblet, Marlene Cepeda y  yo podemos garantizar cerca de 90 puntos en cada jornada. Si la jugadora de cambio es Leydis Oquendo, entonces la cifra podría ser 100 puntos.   

“Nunca duermo con una pelota en la cama, pero frecuentemente sueño con ella.

“El día más feliz de mi vida será cuando sea campeona olímpica o mundial. Estaría ya en el rango de una mujer realizada, no competa”.


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Abelardo Gregorio Oviedo Duquesne


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