viernes, 2 de diciembre de 2022

Volvió la pelota, más redonda y más intensa

En la primera subserie de la segunda fase hubo algunas alineaciones sorprendentes...

Norland Rosendo González en Exclusivo 29/10/2017
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Segunda etapa, serie nacional 2017
Ojo con los Vegueros, ahora tienen lo que les faltaba: bateo y dentro de poco más de lo que les sobraba: pitcheo.

Desde el jueves pasado empezó lo que algunos llaman la otra Serie. Y tienen sus razones, porque con seis equipos y además reforzados, la calidad debe dispararse exponencialmente. O en términos beisboleros, lo que era un hits ahora ha de ser, por lo menos, un tubey o un triple. Para el jonrón falta mucho todavía, pero se puede llegar.

De cómo cada elenco cambió su fisonomía y su musculatura se ha dicho bastante ya. Como sucede siempre, hay aficionados y expertos a favor y en contra de las elecciones de los mentores. Pero en definitiva, la historia se escribe en el terreno y no en las cómodas esquinas calientes donde el debate si llega a dimensiones siderales.

Sin embargo, creo que es oportuno insistir en algunas ideas para que después no digan que no lo había vaticinado desde antes. Hay tres apuestas muy interesantes: la de Lazo por los veteranos; la de Víctor Figueroa por el team work y la de Carlos Martí por la juventud. Son tres criterios de selección a los que se deberá prestar atención en el transcurso de la segunda fase para valorar los aciertos y desaciertos.

El debutante mentor de los Vegueros llamó a dos amigos suyos, los que para mí son los últimos mohicanos de lo mejor del béisbol cubano (que juega en Cuba, aclaro) en el presente milenio: Frederich Cepeda y Michel Enríquez. En casi todas las medallas ganadas por la selección cubana en los últimos tiempos ellos estuvieron como protagonistas. Grandes, inmensos los dos. Cepeda es el líder de los bateadores con astronómico promedio por encima de .450 y Michel, reincorporado tarde por una sanción demasiado severa a mi entender, anda buscando los cerca de 40 hits que le faltan para completar los 2000. Si hubiese jugado desde el principio de la temporada ya hubiese llegado a esa mítica cifra o estuviera oliéndola.

Ojo con los Vegueros, que si estuvieron próximos a salirse del cuarteto de los fijos y tener que discutir su boleto en la serie de comodines por falta de bateo, ahora tienen lo que les faltaba: bateo y dentro de poco más de lo que les sobraba: pitcheo.

El director de los Cocodrilos, alguien que nunca había dirigido, pero que estuvo mucho tiempo al lado de buenos mentores, optó por defender un criterio más sicológico. Pidió a cuatro avileños para que no se sientan extraños ni solos en el “pantano”. Hasta el momento, los resultados le van dando la razón, porque supo poner parches funcionales donde su equipo tenía o puede tener algunos descosidos. En un torneo tan breve, integrarse rápido es esencial. Y Figueroa lo sabe.

Por último, el más experto de los directores actuales, el hombre que ha pasado por todas las aguas del béisbol cubano: frías, tibias y calientes, Carlos Martí, se decantó por incorporar muchachos talentosos, con deseos de crecer, de consolidarse. Una respuesta para quienes dicen que Carlos es muy conservador.

Como en años anteriores, reforzó la receptoría. Lo otro que pidió fueron lanzadores, y solo uno de ellos, Alain Sánchez, tiene con un poco de experiencia, los demás son jovenzuelos, pero con potencialidades por arrobas: el zurdo Ulfrido García, el villaclareño Yosver Zulueta y el taponero de Guantánamo Luis E. Castillo.

Desde ya vaticino que esos tres equipos estarán en la postemporada. Arriesgada mi apuesta tan temprano, ¿verdad?

De lo que he visto en la primera subserie, hay algunas alineaciones sorprendentes. Al menos, que no concordaban con la que suponíamos mucho. Es el caso de los Cocodrilos que enviaron a Jefferson Delgado a los jardines para dejarles la custodia del ala izquierda del cuadro a Yurisbel Gracial (3B) y Yorbis Borroto (SS).

Los Vegueros también dejaron el primer día en el banco a Michel Enríquez, pues emplearon como designado a Cepeda y en tercera a Donal Duarte; en el siguiente partido, Lazo optó por darle descanso con el guante a Donal y colocar a Cepeda en el jardín izquierdo y al súper 12 de la Isla en la antesala. Víctor Mesa hizo propuestas a lo Víctor en el line up, al colocar el jueves a su hijo como tercer bate. Luego, en el noveno turno, el muchacho respondió con un Grand Slam.

Mientras eso ocurre en Cuba, en Estados Unidos y Japón, donde se juega el mejor béisbol del mundo, se desarrollan por estos días los play off finales, y en ambos participan cubanos.

En Japón, la franquicia de los Halcones de SoftBank, punteros de la Liga del Pacífico, comenzaron ganándoles el primer duelo a las Estrellas de DeNA (10-1), en partido en el que Alfredo Despaigne bateó de 4-3 con dos empujadas, mientras el cerrador Liván Moinelo no tuvo acción, debido se supone a la desproporción del marcador.

Por su parte, la Serie Mundial de las Grandes Ligas estadounidenses tiene como contendientes a los Astros de Houston y los Dodgers de Los Ángeles. En el primero milita Yulieski Gurriel y en el otro Yasmani Grandal y Yasiel Puig. La jornada dominical inclinará la balanza hacía Astros o Dodgers, pues van abrazados, con dos éxitos para cada uno.


Norland Rosendo González


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