viernes, 2 de diciembre de 2022

Una preselección “hecha y derecha”

Es derecha porque su fuerza primera se expresa con la diestra y a la diestra. Carece de talento zurdo, igual en el box que con el madero.

Rafael Arzuaga Junco en Exclusivo 22/09/2012
1 comentarios
Victor Mesa entrenador de Matanzas
Víctor Mesa fungirá como manager del equipo Cuba.

Se dice que, si tiene talento titular y sustituto para afrontar cualquier reto, si acumuló experiencias competitivas del más alto nivel con resultados positivos las más de las veces, si tiene modos y detalles que la identifican, una selección ha alcanzado su mayoría de edad, está, como se decía siempre en Cuba, “hecha y derecha”.

Porque funciona como bloque y sus individualidades aparecen cuando las circunstancias lo exigen. Porque tiene un once ideal y una suplencia de lujo. Porque doblega al débil, y encara y vence al fuerte. Porque no se achica en ningún escenario y hasta la suerte está de su lado, el mejor ejemplo, cuando hablamos de fútbol, es la España del seleccionador Vicente del Bosque.

Si salvamos distancias, eso puede decirse de la preselección nacional de béisbol que, en el Latinoamericano y a las órdenes del DT Víctor Mesa, reinició el camino de Cuba hacia el III Clásico Mundial de Béisbol.

Aunque hablo de un grupo de preparación y nos separan casi seis meses de la competición que está en el horizonte, la de marras es una preselección (literalmente) hecha y (virtualmente) derecha.

Hecha, sí. Vamos, está cantado. A pesar de la vocación iconoclasta de Víctor Mesa, solo un terremoto o un mal como el que padece Héctor Olivera, apartaría del team Cuba y hasta de la titularidad a Frederich Cepeda, Alfredo Despaigne, Yulieski Gourriel, Rusney Castillo, José Dariel Abreu, Ariel Pestano, Erisbel Arruebarruena, Alexei Bell, Guillermo Heredia, Michel Enríquez, Yadier Pedroso, Odrisamer Despaigne, Dalier Hinojosa, Freddy A. Álvarez, Ismel Jiménez, Vladimir García, Norberto González… beisbolistas que, a todas luces, están un escalón arriba de sus paisanos.

Primero que todo por sus calidades, también por las experiencias acumuladas individualmente y como equipo, y porque sus rendimientos allende los mares, si bien no nos satisfacen nada, les han alcanzado siempre para subir a los podios de la mayoría de los torneos internacionales.

Hay virtud en el resto de los posibles integrantes de la nómina definitiva, y no poca, además de contar con habilidades desequilibrantes demostradas más de una vez. Son los casos, digamos, de Yosvani Peraza, Alexander Malleta, Rudith Reyes, Yosvany Alarcón, Miguel Lahera y Donald Duarte, entre más.

No es que los otros llamados a fila sean una especie de relleno de almohada. Pero la mayoría, así lo veo, está para mostrar su crecimiento y, si le alcanza, sorprender con incluirse en el equipo al III Clásico (ojo, no se concentraron en el Latinoamericano jugadores que, con un rendimiento sobresaliente en la primera parte de la venidera Serie Nacional, podrían entrar en los planes de los técnicos).

Ahora bien, es también una preselección derecha porque su fuerza primera se expresa con la diestra y a la diestra. O, para decirlo de otro modo, carece de talento zurdo, igual en el box que con el madero, lo cual es consecuencia de las actuales falencias de nuestra pelota.

Veamos:

Para el día inaugural de la Serie Nacional de Béisbol 51 —y esa es la referencia para conformar la preselección— aparecían 57 lanzadores y 53 bateadores zurdos en las 17 nóminas, sin contar 10 jugadores inscritos como ambidextro (entre ellos Guillermo Heredia, que solo bateó a la derecha).

Y al final del campeonato solo cuatro artilleros, que exclusivamente batean a la zurda, conectaron más de 10 jonrones (17 Edilse Silva, 14 Alexander Malleta, 13 Lázaro Emilio Blanco y 12 Stayler Hernández), apenas 10 batearon más de 30 extrabases y 16 promediaron .300 o más en las 254 comparecencias exigidas.

Peor imposible, si reparamos en que hasta 58 bateadores conectaron por encima de .300, 44 dispararon 10 o más cuadrangulares y diez impulsaron más de 75 carreras.

Hay más, Alexander Malleta y Edilse Silva fueron los únicos dos zurdos entre los primeros diez impulsores, solo Malleta se incluyó entre los diez de más carreras anotadas, solo Silva apareció entre los diez en total de bases y ningún zurdo tuvo espacio entre los diez de más slugging.

Desde el box fue menos el protagonismo de los zurdos. Únicamente cuatro lanzadores se ubicaron en el top ten de las principales estadísticas: Norberto González entre los máximos ganadores, Wilbert Pérez entre los más ponchadores, y Leandro Martínez y Yasmani Hernández Romero, entre los primeros en promedio de ganados y perdidos.

Para no extenderme más, registren el siguiente dato. Se disputaron en la última postemporada 44 juegos de pelota y los lanzadores zurdos actuantes se combinaron para marca de 6-10 (el granmense Leandro Martínez tuvo balance de 2-1).

La consecuencia es que se cuenta con poco, poquísimo talento zurdo en la preselección, por la razón llana y sencilla de que hay poco, poquísimo talento zurdo en el país.

Esta realidad se vuelve más grave porque Yoandry Urgellés y Giorvis Duvergel, superiores potencialmente a casi todos los bateadores zurdos nominados, ora por lesión, ora por bajo estado de forma, no rindieron a gran altura en la última temporada. Esta realidad se vuelve más grave porque Yulieski González, un zurdo hecho y derecho, tuvo una de sus peores temporadas, sino la peor.

Y explica la nominación de Maikel Castellano, un ambidextro alistado como jardinero en la Serie 51, que luego jugó en el cuadro interior, y terminó bateando .351 (13 dobles, un triple, dos jonrones) en 211 veces al bate durante 61 juegos de pelota; aunque a la defensa se desempeñó para .946 (14 errores en 260 lances) luego de ver acción en tercera, el campo corto y el jardín central.

La convocatoria del santiaguero, no incluido en la lista inicial de 77 beisbolistas revelada más de dos meses atrás por la Dirección Nacional de Béisbol, y de otros jugadores de posición y serpentineros que, si aparecen entre los preseleccionados, es por la poca altitud de la calidad media en la pelota cubana actual.

De manera que Víctor Mesa y su cuerpo técnico tienen por delante un arduo trabajo con los preseleccionados zurdos, y hasta debiera hacerles un seguimiento especial en la próxima Serie Nacional de Béisbol.

Eso, si aspiran a armar un equipo capaz de enfrentar, con grandes chances de éxito, cualquiera de los desafíos en el III Clásico Mundial de Béisbol. Que, sin talento zurdo de valor, no será un equipo “hecho y derecho”, por mucho que creamos lo contrario.

¿No les parece? 


Rafael Arzuaga Junco

Se han publicado 1 comentarios


Jose
 22/9/12 9:37

Sí, me parece Arzuaga. Coincido.

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