martes, 29 de noviembre de 2022

Un peleón bajó las cortinas

Yunierky Blanco se desquitó ante el estadounidense Trent Paulson, y quedaron en Cuba seis de las siete medallas de oro del estilo libre de los torneos de lucha Granma-Cerro Pelado...

Rafael Norberto Pérez Valdés en Exclusivo 17/02/2013
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final lucha masculino

Se debe escribir, con toda justicia, que resultó espectacular el último combate de los del estilo libre en los torneos internacionales de lucha Granma-Cerro Pelado, que concluyeron este sábado en el coliseo de la Ciudad Deportiva, en La Habana…

El duelo aconteció en la división de los 74 kilogramos, entre el estadounidense Trent Paulson y el cubano Yunierky Blanco. La victoria del local posee varias lecturas interesantes, entre ellas que en casa quedaran seis de las siete medallas de oro, y, de paso, que los norteños no pudieran llevarse dos.

Paulson, por cierto, fue segundo el año pasado en el Cerro Pelado, derrotado por su compatriota Jordan Burroughs, campeón olímpico de Londres 2012, y mundial de Estambul, Turquía 2011, mejor luchador del estilo libre en 2011, según la federación internacional.

Blanco, quien ha sido primera figura del patio, pero no ha logrado la consolidación que desean sus entrenadores y él mismo, comenzó ganando el primer asalto, por 3-0.

El segundo quedó 0-0, obligando a dar paso a la suerte con la bolsita de las bolitas de los colores. Le toco a Paulson sacarla, ella le favoreció pues él sacó la del color de su trusa (roja), y con ello el derecho de atrapar la pierna de su contrincante.

El de casa dio la impresión de que se escapaba: no pudo. Así  el estadounidense logró el punto que obligó a ir a un tercer parcial.

Parecía estar cansado el visitante, ya desde el segundo, pero aguantó; forzó otro 0-0… otra vez la suerte. Blanco al saquito de las bolitas… ¡azul! Entonces regaló una sonrisa, como seguro del triunfo. Y lo consiguió con un pase atrás (1-0).

“Ha sido una victoria muy importante para mi. Es la tercera vez en que nos enfrentamos, y la primera en que le gano. Los otros combates fueron el año pasado, aquí en el Cerro Pelado, y después en el panamericano de nuestro deporte, en Estados Unidos”.

ALEGRÍA Y OTRO PELEÓN

Julio Mendieta, jefe de entrenadores, quedó satisfecho con los seis títulos, de siete posibles, alcanzados por sus muchachos.

“Ello demuestra que el trabajo del colectivo marcha por buen camino, pese a que Estados Unidos no vino con sus primeras figuras, con la excepción de los 74 kilogramos”.

Los otros cubanos monarcas resultaron Aleynier Hernández (división de los 55 kilogramos), Alejandro Valdés (60), Yurieski Torreblanca (84), Javier Cortina (96) y Michel Batista (120).

El estadounidense que finalizó como campeón fue Kevin LeValley (66), casi sin aval internacional, vencedor del local Ernesto Sánchez, por 2-0 (2-0, 2-1), también sin currículo.

Nos imaginamos que no debe haber ninguna excepción a lo que afirmaremos a continuación: todos asistimos a la Ciudad Deportiva esperanzados en observar, como ha sido costumbre en los últimos tiempos, otro “peleón” entre los cubanos Alejandro “Calabaza” Valdés y Yowlys Bonne, en la división de los 60 kilogramos.

Pero el segundo de ellos, nuestro representante olímpico en Londres 2012, perdió en semifinales, y de forma clara, su duelo ante el coterráneo Davián Quintana…

¿Qué pensaste cuándo Bonne perdió?, le preguntamos a Valdés, quien atento nos respondió sin demora alguna en cuanto salió del colchón.

“Nada especial. Ese resultado no me sorprendió, estaba dentro de las posibilidades de lo que podía pasar. Hay un nivel muy parejo en nuestro país en la división en la cual nosotros competimos”.

”Me sentí bien, en muy buenas condiciones, y con velocidad. Y en el duelo con Quintana no podía descuidarme, es un rival de mucha calidad… No, en este momento no recuerdo como va el balance de los combates entre nosotros. Venimos luchando desde el año 2006”.

EL DESENLACE

Unos datos para los lectores de Cubahora: Quintana derrotó a Bonne 2-1(3-0, 1-2, 4-0). Valdés  a Quintana por 2-1 (3-1, 0-4 y 2-0). En el segundo habían terminado empatados 0-0. Hubo que ir a la “suerte”, y el color de la bolita correspondió al de Quintana. Apoyando por esa ventaja de poder enganchar una pierna de su rival la aprovechó bien, ganó el segundo asalto y obligó a ir a un tercero…

En esa fase conclusiva, “de vida o muerte” en el propósito de subir a lo más alto del podio, Valdés logró marcar un primer punto al sacar a su oponente del tapiz, y un segundo por un pase atrás, para así repetir su triunfo logrado hace un año en esta misma competencia.

Bownne, inconforme, terminó con una de las dos preseas de bronce, en tanto la otra correspondió al estadounidense Devin Carter.

Bueno, llegamos ya al que debe ser por este año el párrafo final de los torneos internacionales Granma-Cerro Pelado, y solo nos queda desear que la edición de 2014 sea todavía mejor a la de 2013.


Rafael Norberto Pérez Valdés


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