viernes, 1 de marzo de 2024

Un judogui bien planchado

Kaliema Antomarchi ganó medalla de bronce en el campeonato mundial, y se convirtió en salvavidas de los equipos cubanos...

Rafael Norberto Pérez Valdés en Exclusivo 02/09/2017
0 comentarios
Mundial de Judo, bronce para Cuba
Kaliema Antomarchi (a la izquierda): importante medalla.

El judo cubano respiró por fin (ayer viernes), luego de no poder hacerlo en las cuatro primeras jornadas del Campeonato Mundial, que se disputa en Budapest. La “salvavidas” resultó Kaliema Antomarchi (división de los 78 kilogramos), ¿algo medio sorprendente?, con su medalla de bronce. En realidad hay otros entretelones muy interesantes. Vamos ya con ellos…

La de ahora es una delegación menos fuerte, por razones que ya hemos explicado en dos notas anteriores, que la enviada al mundial anterior. Y entonces, en Astaná, solo se pudo llegar al podio una vez, gracias a la estelarísima Idalis Ortiz (más de 78), la figura más importante del judo cubano, y una de nuestras ilustres ausentes en esta ocasión. Quiere decir que Kaliema Antomarchi permitió al menos igualar aquella no buena actuación. Y este sábado lidiarán otros tres: Andy Granda (100), Alex García (más de 100), Elianis Aguilar (más de 78).

¿QUÉ FUE PASANDO?

La primera salida de Kaliema Antomarchi a los tapices montados en la Arena Deportiva Laszlo Papp fue demoledora: ippón (por técnica de inmovilización) a la argelina Kaouthar Ouallal.

Entonces le tocó enfrentar a una judoca de casa, con el lógico apoyo de sus aficionados. Y Abigel Erdelyi-Joo tiene lo suyo en el expediente, como aquí en el Coliseo de la Ciudad Deportiva, cuando ganó hace un año el Gran Premio de La Habana. La cubana estuvo en desventaja (amonestada par de veces, recibió wazari), pero quería podio y pudo levantar el combate.

Le tocó entonces la contraria más complicada: la japonesa Mami Umeki, campeona mundial de Astaná 2015, y ahora medallista de plata en Budapest 2017 (perdió con la brasileña Mayra Aguiar). La nipona la inmovilizó por segunda vez en lo que va de año. Vamos, pero es japonesa, y la subcampeona…

Cuando llegó a la fase de repesca Antomarchi lo hizo pensando en medalla…

La primera rival entonces fue la italiana Assunta Galeone, y el combate resultó tan difícil que no encontró decisión hasta el tiempo adicional, o Regla de Oro, en que pudo marcar ippón.

¡Ah!... Entonces le tocaba una de las dos japonesas, la nación bautizada como los padres del judo. No importa… Ruika Sato, llegó como séptima del ranking. No importa… Había perdido con ella dos veces. No importa… ¡La venció por wazari!

“Dedico este triunfo a mi familia, en especial a mi novio y mi mamá que tanto apoyo me dieron para que siguiera en el judo cuando muchos pensaban que ya estaba acabada. Hoy es un día inolvidable, un punto de partida hacia los Juegos Olímpicos de Tokio 2020”, le dijo en la sede al colega Joel García, del periódico Trabajadores.

Y aprovechamos para recordar, casi que es obligatorio hacerlo ahora, cual había su mejor resultado anterior: quinta en el mundial de Río 2013. ¡Felicidades, Kaliema!

FRACASOS

No le fue bien a los otros dos cubanos que salieron a los tatamis este viernes…

Un consagrado como Asley González (90), subcampeón en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, oro en el Campeonato Mundial de Río 2013, y bronce en el de París 2011, quien ha pasado por intervenciones quirúrgicas, dijo adiós en su primera salida. Un tercer shido aplicado por pasividad lo hundió ante el serbio Nemaja Majdov, quien terminó con la de oro.

En ese mismo peso Iván Silva venció por wazari en Regla de Oro al húngaro Gabor Ver. Luego no resultó un contrario nada fácil ante el ruso Khusen Khalmurzaev, cuarto en el ranking, quien ya en Regla de Oro logró wazari en un contraataque.

En la nota en que anunciamos el mundial dijimos que nuestro país presentó a 13 judocas (también recordamos la superstición muy conocida con ese número).

Y en el renglón final del comentario anterior escribimos “Es hora ya de cruzar los dedos…” ¿Habrá dado resultado con Kaliema Antomarchi? No lo sabemos. ¿Lo repetimos por si acaso funcionó? “Es hora ya de cruzar los dedos…”

 


Compartir

Rafael Norberto Pérez Valdés


Deja tu comentario

Condición de protección de datos