viernes, 12 de abril de 2024

Un campeón de 58 años que dispara sin balas

Guillermo Alfredo Torres tras ganar el campeonato nacional de skeet...

Rafael Norberto Pérez Valdés en Exclusivo 30/05/2017
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Guillermo Alfredo Torres-Tiro-deportivo-Londres-2012
Guillermo Alfredo Torres se encuentra dando su bello ejemplo de voluntad y de persistencia.

Llegó hace unos días muy feliz a su casa. La buena noticia la había adelantado ya por teléfono. Un rato antes, gracias a su puntería excepcional, de que donde pone el ojo pone el cartucho (en el skeet, como se conoce, no se utilizan balas), y gracias también a su persistencia excepcional, Guillermo Alfredo Torres había ganado una vez más el campeonato nacional. “No recuerdo cuántos han sido: tres, cuatro… siete”.

El regreso a San Antonio de los Baños fue normal. “No somos mucho de celebrar”, nos dijo contestando una llamada telefónica. Ah… tiene 58 años de edad, tres hijos y tres nietos. Un poco después, cuando le avisó la enfermera, llevó a curarse una úlcera a la madre en el automóvil que le donó el organismo deportivo. Ella ha visto pasar ya 76 almanaques. Y disfrutado de muchos de los éxitos no solo de su hijo, sino también de su esposo, de 79, quien ganó medallas internacionales. Hay incluso una curiosidad sobre el padre y el hijo. Pero la quiero dejar para más adelante, porque no quiero alargar más este párrafo ni demorar algo del siguiente.

No puede ser más nítido, más contundente, más de quien no deja lugar a dudas, el mensaje que este viernes les mando a los dioses del Olimpo y a todo el mundo deportivo, incluidos a sus compañeros de equipo y a los entrenadores. ¡Quiere cumplir lo que ha dicho! El año pasado, aquí en Cubahora, nos adelantó que deseaba participar en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla 2018 (la clasificación será a finales de este año); los Juegos Panamericanos de Lima 2019, y los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Entonces tendría 61 años de edad. Pero, recordando esa frase popular, no quiere ir nada más a comerse la merienda. “Trataré de buscar en ellos una medalla”, nos dijo esperanzado.

HABLANDO DE JUEGOS OLÍMPICOS

Es el deportista cubano que ha participado en más Juegos Olímpicos (seis que podrían haber sido ocho, pues, como se recuerda, por razones políticas y de solidaridad, nuestro país no asistió ni a los de Los Ángeles 1984 ni a los de Seúl 1988, a los cuales él hubiese llegado con su escopeta y su puntería excepcional). No melló su ánimo casi indoblegable que no pudo clasificar primero para los de Beijing 2008, y tras haber disparado en los de Londres 2012, tampoco pudo hacerlo en los de Río 2016.

“La preparación para los de Beijing 2008 no fue buena, por carencia de municiones. Ni Juan Miguel Rodríguez, medallista de bronce en los de Atenas 2004, ni yo clasificamos (…) Y para los de Río 2016 la gran posibilidad de conseguir la clasificación fue en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015. Se permiten solo dos tiradores por cada país. Las consiguieron Juan Miguel, medallista de bronce, y un estadounidense”, nos dijo entonces.

Aquella vez le preguntamos:

-¿Queda muy lejos para ti en el almanaque los de Tokio 2020?

Nos respondió así: “Me siento con fuerza para seguir, lograr la clasificación, e ir a buscar la medalla”.

El viernes, en medio de su alegría, le recordamos aquella respuesta le hicimos la misma pregunta, y ahora nos respondió así…

“Yo normalmente me siento con las mismas fuerzas de hace 10 o 15 años. Hay que ver, por razones económicas, lo de la falta de cartuchos para entrenar que nos frena. Y, aunque todos tenemos voluntad, desmotiva. En los últimos tiempos, como otras veces, hemos estado sin ellos, como el resto de los tiradores sin balas. Esta semana realizamos 50 disparos. La anterior 25. Y ahora después del nacional tenemos que parar, para guardar la reserva con vistas a la clasificatoria centroamericana, en noviembre. Es posible que lleguen más, pero no se sabe cuándo será. No sabemos ahora cuando vamos a poder reanudar los entrenamientos. Tengo que operarme de una hernia. Quizás aproveche este momento para hacerlo”.

Esa realidad todas esas dificultades, por supuesto, le dan un mérito muy especial a nuestros tiradores, quienes enfrentan a competidores sin esos contratiempos…

Unos datos sobre el campeonato nacional: rompió 47 de los 50 platos. El otro finalista resultó Servando Puldón, quien le dio a 46. Juan Miguel quedó eliminando en la ronda anterior (35 de 40).

PADRE E HIJO

El primero de septiembre cumplirá 41 años en el equipo nacional. Y hay muchas historias, incluidas la de haber establecido récord mundial en los Juegos Panamericanos de La Habana 1991 (224 platos rotos de 225), e igualar otro en los de Santo Domingo 2003 (125 de 125).

Pero ahora queremos… concentrarnos en su desempeño en Juegos Centroamericanos y del Caribe, pensando en los de Barranquilla 2018. En ellos aparece como uno de los tiradores más laureados, con un total de 14 medallas, divididas en diez de oro, tres de plata y una de bronce. En las competencias individuales archiva 2-3-1=6. Y en las de por equipos ocho doradas.

“La primera vez que tiré en unos Juegos Centroamericanos y del Caribe fue en los de Medellín 1978, tenía solo 19 años de edad. Y una curiosidad: fui con mi papá, Servilio Torres, quien ganó plata individual en los de Panamá 1970, bronce en los de Santo Domingo 1974, y oro por equipos en 1970, 1974 y 1978. Mi padre estuvo durante 12 años en el equipo nacional de skeet. Es el que me enseñó la cosa de la cacería, a tirar. En Medellín yo alcance plata individual, por detrás del también cubano Roberto Castrillo, y, como ya dije, oro por equipos”.

La modalidad del skeet es también conocida como tiro al plato, tiro al platillo o tiro al vuelo.

NO IMPORTA

Una pregunta nos rondaba: ¿Cómo se controlan los nervios? “Entran en juego muchos factores, la preparación, cómo te encuentras en ese momento, el factor psicológico. El descanso es fundamental. No importa si no dormiste bien la noche anterior, dos ya sí lo es”.

Otro tema era imprescindible: “Mientras tanto, a falta de los cartuchos, hacemos movimiento de seguir los platillos, para trabajar la velocidad de reacción y la vista al seguirlos, para eso los ponemos en la máquina que los lanza. Mucho tenis de mesa, porque da reflejos y la pelota se sigue como si fuera un platillo. Y hago preparación física con carreras de resistencia”.

A pesar de los pesares Guillermo Alfredo Torres se encuentra dando su bello ejemplo de voluntad y de persistencia. A los 58 años piensa como un joven de 20. ¡Quiere ir a ganar con 61 una medalla a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020! No sé, y en realidad no importa demasiado, cómo saldrá ese propósito tan ambicioso. ¡Pero él se lo cree!


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Rafael Norberto Pérez Valdés

Se han publicado 1 comentarios


Jorly
 17/7/20 0:23

Hoy tuve el placer de conocer a este gran hombre. Me llamo la atención su humildad. Eso es bueno pero no todo en la vida debe ser humilde. Las cosas talentosas valen siempre. Y en estos momentos no se me ocurre algo más talentoso q este señor. Esto en realidad no es problema mío pero si así son las cosas con 25 o 50 cartuchos imagínense lo que se podría hacer con la cantidad de munición que requiere un deportista de este nivel. Saludos buenas noches.

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