jueves, 1 de diciembre de 2022

Titan Tropic: competencia y aventura con mística

La arriesgada carrera por etapas celebrará su segunda edición en Cuba...

Norland Rosendo González en Exclusivo 18/10/2016
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Queda poco más de un mes para que Cuba sea sede de una competencia que no es competencia, de una aventura que no es aventura; la Titan Tropic de Mountain Bike es ambas cosas: competencia y aventura, y algo más, porque tiene una mística, un espíritu, que solo saben quienes viven la experiencia.

Entre el 3 y el 8 de diciembre próximos será la segunda edición de este evento en Cuba, para el que ya se han inscrito más de cien “locos” (excusen el término), entre ellos, el campeón de 2015, el colombiano Diego Alexander Tamayo.

De los aventureros del año pasado se han mostrado interesados José Luis Carrasco, Ibón Sugasti, Manuel Beltrán y Roberto Bou, entre otros, que por estos días deben estar estampando sus nombres en la lista de los concursantes.

También han dicho que estarán probando suerte con sus bicicletas en el lomerío del occidente de la isla, el excorredor de Fórmula I Jaime Alguersuari, el exciclista profesional Luis Pasamonte y el periodista especializado en Fórmula I Antonio Lobato.

Los organizadores confirmaron que entre los inscritos hasta la fecha hay representantes de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Canadá, Portugal, España y del país anfitrión.

¿QUÉ TRAE CUBA?

Repiten José Mojica, Yasmani Balmaceda y el jovencito Álvaro Soca. Los tres se comportaron con hidalguía el año pasado y esta vez quieren tener una actuación más decorosa aún. Mojica, el mejor rutero de nuestro país en la actualidad y contratado en el club profesional Team Start-Vaxes-Partizan, quiere revancha, o sea, ganar: “El mountain bike no es la modalidad que más me gusta del ciclismo, pero si voy es para ser el primero”, me dijo recientemente. Junto a ellos estarán en la armada local Jairo López y Yoandry Freire.

Y si fuerte luce el equipo masculino insular, qué decir de las féminas cubanas. La reina vigente es de casa: Olga Echenique, y la matancera está preparándose con todo para repetir su corona. Tuvo este año el privilegio de ser invitada a la Titan Desert, una historia con el mismo espíritu que se vive en las arenas del desierto marroquí, y por estos días se entrena en España, donde este mes subió a lo más alto del podio.

Echenique tendrá entre las rivales de más cuidado a una compatriota, Marlies Mejías, quizá la ciclista más completa de Cuba en estos momentos. Tiene medallas internacionales en la pista y en la ruta, y ahora se aventurará en el Mountain Bike. La chica, que se convertirá en la primera cubana en correr con un club profesional al ser fichada por el equipo continental Weber Shimano Ladies Power, no quiere ser menos, y con el mismo desenfado con que asume siempre los retos me confesó: “Dicen que es una prueba muy dura, y eso es lo que más me inspira. Voy a rodar fuerte. Voy a escribir mi historia”.

LA VIDA EN CAMPAMENTO

La mística de la Titan Tropic no está solo en los recorridos por medio de caminos enlodados o los cruces de ríos a veces crecidos. La vida en campamentos es una experiencia inusual. Los atletas pernoctan en casas de campaña, y tienen la posibilidad de dialogar entre ellos, conocerse, convivir durante los días que dura la prueba, incluso, trazar estrategias conjuntas.

En esos espacios se habilitan todos los servicios imprescindibles: bar/restaurante, servicios médicos, logística con compresor de aire y enchufes para recargas, asistencias de mecánicos y fisioterapeutas, zona de parqueo y de lavado de bicicletas con tres máquinas de lavado a presión, duchas para el baño de los atletas.

LA RUTA

La próxima edición tendrá algunos cambios respecto a la precedente. En septiembre, Félix Dot, director general de la Titan Tropic, y Manuel Tajada, director técnico, recorrieron el trazado para constatar el estado real de los lugares por los cuales pasarán los ciclistas.

Tras ese periplo exploratorio, se confirmó que el preámbulo será el mismo de 2016: un paseo no competitivo por calles de La Habana, el sábado 3 de diciembre. A la mañana siguiente tendrá lugar la primera etapa, entre la capital cubana y Soroa. Y aquí aparece la primera modificación, pues en el certamen anterior el recorrido inicial concluía en Las Terrazas.

Félix Dot explicó que el cambio obedece a que en Las Terrazas no se dispone de un espacio lo suficientemente amplio para instalar un campamento grande, y ese es un riego latente ante el probable incremento de asistentes respecto a 2015, cuando fueron 150 participantes.

El lunes tendrá lugar un circuito alrededor de Soroa. El martes, se correrá entre Soroa y Viñales, un tramo que será muy difícil por las características del terreno, según Manuel Tajada, y que de acuerdo con las condiciones climáticas de esos días podría ser aún más complejo.

La cuarta fecha depara otro circuito, pero alrededor de Viñales, por parajes angostos, un segmento que exigirá muchas habilidades de los pedalistas para poder sortear las dificultades técnicas que impone.

El cierre ofrece un viaje al paraíso. Lo más probable es que para la última fecha casi todo esté decidido y solo quede saber quién llegará primero a Cayo Jutías, una playa excepcional, ubicada fuera de la isla grande y a la que se arriba por un terraplén. Para la venidera edición, los ciclistas deberán rodar cerca de 700 metros sobre la arena, dejando prácticamente que las olas bañen las ruedas.

Al final serán más de 450 kilómetros recorridos. Pero, como dice Juan Porcar, el padre de esta singular aventura, “lo importante no es ganar, sino llegar. Vivir la experiencia. Disfrutar el paisaje, crecerse ante el reto”. Esa es la esencia del Titan Tropic, que según los organizadores, llegó a Cuba para quedarse.


Norland Rosendo González


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