domingo, 4 de diciembre de 2022

Se escapó el último tren

Quedó en una medalla, de bronce, la actuación cubana en el Campeonato Mundial de Judo...

Rafael Norberto Pérez Valdés en Exclusivo 03/09/2017
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Andy Granda
Andy Granda (derecha en la foto) debutó bien: avanzó hasta donde pudo.

Las últimas tres posibilidades cubanas de ganar una segunda medalla individual, en los campeonatos mundiales de judo, se vivieron sin éxito este sábado en Budapest. El viernes, como se recuerda, Kaliema Antomarchi (división de los 78 kilogramos), terminó con bronce. En la despedida tocó el turno de Alex García (más de 100), Andy Granda (100), Elianis Aguilar (más de 78). Ninguno era ahora en verdad aspirante claro al podio.

El de más posibilidades este sábado, al menos de avanzar, era Alex García, quinto en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.

La verdad es que debió sudar su judogui en el debut, ante el polaco Maciej Sarnacki, 33 del ranking, campeón este año en el Open de Katowice (sí, allí mismo en su nación). Y lo decimos porque el reloj marcaba que faltaban nada más 30 segundos… cuando logró wazari. Hora de poner a secar un poco el judogui.

Pero lo de tener que sudar, escrito antes, había sido nada más que una “caricatura”. Ni el holandés Roy Meyer, séptimo en los Juegos Olímpicos de Río Janeiro, ni el propio García pudieron vencer en el tiempo reglamentario. Entonces, cuando mediaba ya la preparación física, logró el éxito con wazari. Habían peleado durante 5:27 minutos.

¿Se imaginan los lectores que debió combatir todavía más fuerte ya en un tercer combate? Así fue. El georgiano Guram Tushishvili, número dos del ranking, se plantó muy firme ante los ataques de nuestro compatriota. Y terminó venciéndolo por wazari faltando 48 segundos.

Alex García finalizó así entre los 16 mejores, como hizo antes en el Campeonato Mundial de Astaná 2015, todo lo cual por lo ahora visto podría ser mejorado en el de 2018.

LOS OTROS DOS

Andy Granda llegó con etiqueta de “debutante”, pero no le hizo mucho caso y se batió…

La pura verdad es que se presentó demoledor en sus dos primeras salidas: victorias por ippón contra el bieloruso Mikita Sviryd (bronce en el europeo del 2016) y el montenegrino Danilo Pantic (campeón europeo juvenil en el 2015).

Ah… ¡entonces todo se le complicó en su tercer compromiso! De lado de allá del tatami iba a estar el ruso Kazbek Zankishiev (sexto del ranking), el verdugo unos minutos antes de un ¡japonés!: Ryunoske Haga (campeón mundial en Astaná 2015).
Granda, el novato, no resultó nada fácil ante Zankishiev, sí el verdugo de Haga, quien no pudo vencerlo en el tiempo reglamentario. Lo hizo en Regla de Oro (una penalización por pasividad). Sí, dejó muy buena imagen en su debut.

Se ubicó entre los 16 primeros, y debe haber quedado esperanzado de que puede mejorar.

Elianis Aguilar, debutante en eventos internacionales, cayó en su primera salida a los tatamis. El colega Joel García, del periódico Trabajadores, presente en Budapest, consideró que “su disposición ante la veterana kazaja Gulzhan Issanova merece un aplauso adelantado, pero tres shidos en menos de cuatro minutos evidenciaron la lógica inexperiencia y nervioso que se apoderó de ella en el certamen más grande de esta disciplina”. Entonces, de acuerdo, un aplauso. Y a continuar entrenando y superándose…

REPASANDO

Terminadas este sábado las competencias individuales, es buen momento para un breve recuento.

La única medalla conseguida por nuestro país, como escribimos ya en el primer párrafo, fue la de bronce de Kaliema Antomarchi. Ella permitió igualar el no buen desempeño vivido en Astaná 2015, aunque en esta ocasión el equipo era menos potente al de aquella vez. Ahora se ocupó el lugar 18 (noveno en el femenino).

Queda solo pendiente, este domingo, la celebración por primera vez en campeonatos mundiales de una competencia por equipos mixta. ¿Nuestro primer rival? ¡Rusia! Estemos atentos. Y cuando bajen el telón volveremos al teclado…

 


Rafael Norberto Pérez Valdés


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