martes, 21 de mayo de 2024

Regreso de reyes en el ajedrez cubano

Después de varios años sin participar en el campeonato nacional de ajedrez, el Gran Maestro Leinier Domínguez regresó a este certamen y ganó su cuarta corona...

Miguel Ernesto Gómez Masjuán en Exclusivo 23/05/2012
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El match por la corona entre Domínguez y Bruzón fue muy entretenido

Durante cuatro años el mejor jugador de Latinoamérica, el Gran Maestro Leinier Domínguez, estuvo ausente del campeonato cubano de ajedrez. Una cláusula de la Federación nacional establecía que los ajedrecistas por encima de 2650 puntos de ELO no tenían que participar en el certamen. El objetivo de la medida era comprensible: proteger el coeficiente; pero, al mismo tiempo, restó credibilidad al torneo.

Las críticas se multiplicaron cuando Bruzón, al sobrepasar la barrera de puntos de la cláusula, tampoco asistió a la edición de 2011. Por tanto, resultaba imprescindible modificar los reglamentos o, de lo contrario, el certamen nacional seguiría despertando poco interés, ya que para todos quedaba claro que, sin la presencia de Domínguez y Bruzón, no parecía creíble proclamar a un “campeón cubano”.

Para la versión de 2012 llegaron los esperados cambios. La primera modificación fue esencial: la discusión del título no se reportaría para el ranking de la Federación internacional. De esta manera no habría movimientos en el ELO. Otra variación importante fue la celebración de una semifinal nacional, en Ciego de Ávila, con la presencia de 20 jugadores. Allí triunfó el holguinero Isán Ortiz, al derrotar en un match al sorprendente villaclareño Elier Miranda y esto le permitió unirse a Domínguez, Bruzón y Quesada—los dos ajedrecistas de mayor coeficiente y el monarca de 2011—quienes ya tenían un puesto asegurado en la gran final.

SEMIFINAL: FALTÓ POCO PARA UNA GRAN SORPRESA

Apenas unos días después de concluido el Memorial Capablanca, se reunieron en el destino turístico Jardines del Rey, en Ciego de Ávila, los cuatro ajedrecistas que discutirían la corona. Cada match estaba pactado a dos partidas “clásicas”, es decir, con hora y media en el reloj, para los primeros 40 movimientos. En caso de empate, entonces se recurriría a las partidas rápidas, a 25 minutos, y si persistía la igualada, se utilizaba el blitz, de cinco minutos.

Domínguez, con 2725, enfrentó a Ortiz, de 2572; mientras Bruzón, de 2711, chocó contra Quesada, de 2625. No pocos dudaron sobre la presencia del tunero quien no pudo intervenir en el Capablanca, por problemas personales; sin embargo, el máximo ganador de títulos en Cuba—igualado con Jesús Nogueiras—optó por regresar a los tableros.

Ortiz estuvo a punto de concretar una enorme sorpresa, porque en la primera partida derrotó a Domínguez; pero, al día siguiente, Leinier se recuperó del revés e igualó el marcador, por lo que forzó el desempate en los encuentros rápidos, en los que hizo valer su mayor experiencia. El duelo entre Bruzón y Quesada también fue cerrado y se decidió en la segunda partida, cuando el campeón vigente inclinó su rey.

FINAL: EL DUELO MÁS ESPERADO

Domínguez y Bruzón se habían enfrentado en otras tres ocasiones en la discusión del título y el resultado favorecía al tunero por 2 a 1, gracias a sus éxitos en 2005 y 2007, mientras Leinier triunfó en 2006.

Sin la presión del ELO, Bruzón y Leinier abandonaron su práctica de igualar con rapidez los encuentros entre ambos y se entregaron por completo en el match.

La primera partida se extendió por más de seis horas y 130 movimientos, hasta que finalmente Domínguez comprendió que no podía concretar su mínima ventaja y se firmó el empate.

Menos de 24 horas después, con blancas, Leinier planteó una apertura Ruy López, variante Berlinesa. El rápido cambio de las damas vino acompañado por una fortísima presión de Domínguez, con sus peones, por el flanco rey. Luego de algunos intercambios, el blanco obtuvo un peón “pasado” por la columna G y una vez que logró colocar su torre en la séptima fila, Bruzón quedó en una posición perdida, por lo que reconoció su derrota en el movimiento 38.

Esta fue la cuarta corona para Leinier Domínguez quien había ganado las ediciones de 2002, 2003 y 2006. En el match por el tercer lugar, Quesada venció a Ortiz. La nueva estructura del campeonato, implementada por la Federación nacional, pareció acertada y la decisión de mover la final, desde Jardines del Rey hasta la ciudad capital de Ciego de Ávila, también fue otra feliz idea, porque así más aficionados del ajedrez pudieron presenciar el atractivo enfrentamiento entre Domínguez y Bruzón, los dos jugadores que defenderán los primeros tableros de la selección cubana en la Olimpiada, prevista para agosto, en Turquía.

CAMPEONES CUBANOS DEL ÚLTIMO LUSTRO

2008 GM Yuniesky Quesada (Villa Clara)
2009 GM Lázaro Bruzón (Las Tunas)
2010 GM Lázaro Bruzón (Las Tunas)
2011 GM Yuniesky Quesada (Villa Clara)
2012 GM Leinier Domínguez (Mayabeque)


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Miguel Ernesto Gómez Masjuán


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