domingo, 21 de abril de 2024

Para sorpresa de unos y confirmación de otros…

El sistema de juego actual del FC Barcelona demanda urgentemente un cambio de estrategia...

Camilo Tapia Sevila en Exclusivo 15/02/2017
0 comentarios
FC-Barcelona
Seguidores del fútbol reconocen al FC Barcelona como el más exitoso de lo que va de siglo XXI.

No son pocos los seguidores del fútbol que, sin importar clubes preferidos, ya sean Real o Atlético de Madrid, PSG, Bayern Münich o Juventus reconocen al FC Barcelona como el más exitoso de lo que va de siglo XXI dada la cantidad de títulos obtenidos en competiciones, tanto locales como europeas.

Su estilo particular conocido como tiqui-taca, caracterizado por el control del balón y el pase preciso, no solo entre jugadores sino a los espacios, ha constituido su arma fundamental. Estilo que, a decir del astro argentino Diego Armando Maradona, no fue propio de la plantilla comandada por Pep Guardiola sino desde los tiempos del holandés Johan Cryuff, quien llevó al Barcelona a ganar su primera Copa de Europa en 1992. No obstante, para los jóvenes seguidores del más universal la era Guardiola ha marcado una pauta en la historia del club.

De ella, además de recordar los 14 títulos entre Liga, Copa del Rey, Supercopa de España, Champions, Supercopa de Europa, Mundial de Clubes en tan solo 4 años, queda el plantel seguro sobre el campo frente a cualquier otro y en ocasiones aplastante contra los menos fuertes. Sin embargo, la salida de Guardiola en 2012 dejó un vacío en el FC Barcelona que no tardó en reflejarse en sus partidos, algo que Gerardo Martino, proveniente del Newell´s Old Boys, equipo que sacó de la zona de descenso y convirtió en campeón del Torneo Final 2013 en Argentina, no pudo solucionar.

En medio de este proceso de transición, entre un Barça exitoso y otro que, aunque se mantuvo en primera línea, sobresalió su mal juego, los fichajes oscuros y sustitución de presidentes, llegó el asturiano Luis Enrique, conocido por los años que dedicó a este club como jugador.

Cuestionado no por pocos conocedores del tema y aficionados, no tardó en imponer su propio estilo de juego que le llevó a tener fricciones con varios jugadores, entre ellos Lio Messi. Muchos recordarán el partido perdido ante la Real Sociedad donde en un acto de desesperación en el segundo tiempo colocó a Messi, quien había comenzado en la banca. Pensamos que no duraría mucho el nuevo director técnico.

Mantuvo la esencia de juego del equipo culé aunque no pocos percibimos una mayor verticalidad aprovechando hombres veloces como Neymar, Messi y Luis Suárez. No podemos decir que no haya dado resultado, pues en dos temporadas el asturiano ha logrado dos Ligas, dos Copas del Rey, una Champions, una Supercopa de Europa, un Mundial de Clubes y convirtió al Barca en el único equipo que alcanza en dos ocasiones el Triplete, y si hubiese ganado la Supercopa de España igualaría a Guardiola con seis títulos en una temporada.

Sin embargo, mucho ha dejado que desear el FC Barcelona de las últimas jornadas, donde se observa un equipo distinto al acostumbrado. Si bien lleva 12 partidos invicto es fácil apreciar que los desarrolla de susto en susto.

Según varios comentaristas deportivos, la principal dificultad radica en las continuas pérdidas de balones, lo que resulta muy seguido cuando intenta salir desde el fondo bajo presión, algo que sus contrarios han comprendido. Con solo recordar los enfrentamientos contra el Athletic de Bilbao, Atlético de Madrid y el Alavés (hasta caído el primer gol) se sabrá a qué nos referimos.

Si a esto le sumamos las pérdidas considerables de Neymar, Suárez y Messi en jugadas de contragolpes, los pases comprometidos o largos en mitad del campo para cambiar el juego, nos percatamos que le es casi imposible dominar un partido cuando por su esencia necesita el control del balón para desarrollar su estrategia.

A lo anterior agréguele una defensa que demuestra fisuras constantemente, comete errores en la marca, deja espacios que permiten a los delanteros del otro bando probar suerte y provoca faltas en el borde del área o cerca de ella.

El partido de ida de la tarde del martes 14 de febrero entre el PSG y FC Barcelona, donde los parisinos se impusieron 4-0 con doblete de Di María (uno de tiro libre) no solo rompe la cadena culé, sino que representa, como dijera Fernando Palomo, el “Último tango del Barcelona en París”, y la expresión de la crisis por la que transita el club.


Compartir

Camilo Tapia Sevila


Deja tu comentario

Condición de protección de datos