lunes, 22 de abril de 2024

Béisbol: una jornada exclusiva

¿Se equilibró en Cuba el enfrentamiento primigenio del béisbol entre el pitcheo y el bateo? Solo se bateó un jonrón en la primera jornada y se desata la polémica...

Rafael Arzuaga Junco en Exclusivo 29/11/2012
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Camague Vs Artemisa 28112012 01
El equipo de Camagüey, disparó más de diez imparables.

Dos errores arbitrales en segunda base, enormes, destructivos, gigante como la distancia geográfica de Cuba a Japón, matizaron el duelo inaugural del campeón Ciego de Ávila versus Industriales en el José Ramón Cepero, ganado 1x0 a la postre, en el inning 12, por los vigentes monarcas.

Enseguida, unos tres días después del congresillo técnico, en el que se pidió respeto y confianza por el arbitraje, los jueces —no es razonable, pero siempre pagan justos por pecadores— provocaron líneas y expresiones que se cuestionaron sus calidades.

Quizás porque el yerro no es más que lluvia sobre mojado, o porque en todos los medios de difusión se hicieron los de la vista gorda, el asunto, sin embargo, no pasó a mayores.

Por fortuna, la potencial polémica acerca del arbitraje cubano, enseguida cedió lugar a una, digamos más “deportiva”, en rededor de la originaria porfía del juego más serio de nuestro país: la disputa del bateo versus el pitcheo.

Sucedió que el 27 de noviembre, primera jornada de la actual temporada de la pelota en Cuba, apenas se bateó un jonrón en ocho juegos de pelota y, como dato adicional, solo una novena, Camagüey, disparó más de diez imparables.

¿Se equilibró el enfrentamiento primigenio entre el pitcheo y el bateo? ¿Acaso estamos en el preludio del equilibrio, paridad y mayor nivel cualitativo que se quiere para la pelota cubana? ¿Así, de la noche a la mañana, con un cuestionable cambio de estructura y calendario del clásico doméstico?

Hoy, a diferencia de siempre, no voy a opinar. Además de que, como norma, en las primeras fechas siempre trabajan los lanzadores de mayor calidad; además de que, como norma, los bates siempre demoran más en ganar ritmo; además de esos y otros supuestos, una jornada —ocho juegos de pelota— es un botón de muestra abstracto casi, indefinido, vago, impreciso.

Reduciré mi discurso, apenas, a decir —y fundamentar— que el último martes de noviembre, de este 2012 a punto de concluir, extendió demasiadas invitaciones VIP para el pitcheo y se convirtió en una fecha exclusiva entre las que, en las últimas siete temporadas, mediaron como las primeras jornadas oficiales del torneo.
Esto, en lo que a los jonrones respecta.

De la Serie 46 a la 51, no se conectaron menos de cuatro jonrones, ni siquiera en la campaña inicial de la observación, cuando se dispararon precisamente cuatro de los 669 en total.

Alexei Ramírez, William Luis, Alexander Jorge y Osvaldo Arias botaron pelotas el 5 de diciembre de 2006, dos días después de que, en el juego inaugural, Yohandry Urgellés bateara un cuadrangular solitario en la derrota de Industriales ante Santiago de Cuba, con marcador de 6x3.

SERIE 47

Al año siguiente, otra vez se enfrentaron en el partido de inauguración Leones y Las Avispas, y entonces el industrialista Yasser Gómez conectó un jonrón solitario y el santiaguero Alexei Bell sonó un grand slam en el Guillermón Moncada, en desafío definido, curiosamente, también con pizarra de 6x3.

Y en la primera jornada se registraron diez bambinazos —tres solitarios, siete con un hombre en base—, con destaque del guantanamero Yoenni Southerán, autor de dos.

Esa campaña se batearon 1 192 cuadrangulares.

SERIE 48

Casi en los mismos guarismos se mantuvo la Serie 48, ocasión en que se compilaron 1 292 jonrones, contados los tres del 29 de noviembre de 2008, cuando se inauguró, y los ocho de la primera fecha.

El día de la inauguración, William Otaño y Donal Duarte se apuntaron cuadrangulares contra Norge Luis Vera, en tanto Reinier León conectó otro —sí, frente a un relevista— y Pinar del Río, con crédito para Yunieski Maya, venció 12x3 a Santiago de Cuba en el Guillermón Moncada.

Por su parte, la fecha primera fue testigo de ocho bambinazos, recogidos en las estadísticas individuales de Andrés Quiala (Las Tunas), Vismai Santos (Guantánamo), Yeral Sánchez (Holguín), Yulieski Gourriel (Sancti Spíritus), Carlos Benítez (Granma), Ramón Tamayo (Granma), Yenier Bello (Sancti Spíritus) y Yoandi Garlobo (Matanzas).

Más calientes comenzaron los maderos en la XLIX temporada y la Serie de Oro, si bien en los partidos inaugurales de esas campañas, ambas con presencia del equipo Villa Clara, solo se conectó uno.

SERIE 49

No hubo jonrón en el duelo que los Naranjas perdieron 1x0 contra La Habana, y el primer día de la Serie, exactamente el primero de diciembre de 2009, 15 jugadores conectaron 17.

Entre ellos, destacó Raidel Hernández, que se apuntó dos —con cinco remolcadas— en el triunfo 7x1 de Pedro Luis Lazo y Pinar del Río versus Norberto González y Cienfuegos.

Y, más aún, Alexei Bell, autor de dos vuelacercas con bases llenas el mismo día que bateó de 4-4, conectó además un doble, anotó cuatro veces e impulsó 12 de las anotaciones con las cuales Santiago de Cuba arrolló a Camagüey 24x0 en siete capítulos.

Hasta 1 498 jonrones se conectaron aquella temporada, la más prolífera en este departamento, pues, aunque la Serie de Oro arrancó con más fuego, al final compiló 1 449.

SERIE DE ORO

El 28 de noviembre de 2010, Rudy Reyes disparó el único jonrón del juego en la derrota de Industriales, 6x5, ante Villa Clara, en el estadio Latinoamericano.

Y hasta 20 pelotas se botaron dos fechas más tarde, seis sin hombres en base, siete con un hombre en el camino, cinco con dos corredores en circulación y dos con bases llenas, estos dos últimos salidos de los bates de Yorelvis Charles y Reutilio Hurtado, que logró dos en un juego versus Villa Clara.

SERIE 51

Para concluir, la Serie 51 tuvo un total de 1 214 jonrones (cinco dentro del cuadro, dos de Yurisbel Gracial y uno percápita de Wilfredo Aroche, Ariel Sánchez y Alfredo Despaigne) y el primero lo conectó Yoelvis Fiss, el 27 de noviembre de 2011, al vencer Ciego de Ávila a Pinar del Río en el juego inaugural.

Ya en la primera fecha, fueron nueve los jonrones, cinco solitarios, par de dos carreras y otros dos válidos para producir tres anotaciones (por cierto, ese día, el 29 de noviembre de 2011, Yulieski Gourriel conectó cuadrangular por segundo año sucesivo y por tercera vez en cuatro Series, en los primeros juegos de su equipo).

Sin dudas, fue la del martes una jornada atípica en las jornadas inaugurales de las recientes Series Nacionales, respecto a la producción de jonrones.

Y ojalá sea una extrañeza en las fechas de la temporada. No, porque yo sea amante de los jonrones —que sí, los disfruto cuando no muestran desequilibrio entre el pitcheo y el bateo; sino porque poquísimos jonrones esta temporada puede ser una preocupación muy grande para los bateadores y, peor, un engaño alevoso para los lanzadores, a las puertas del III Clásico Mundial de Béisbol.


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Rafael Arzuaga Junco


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