jueves, 1 de diciembre de 2022

Miradas diferentes: ¿el lugar o el saldo de ganados y perdidos?

Hay en el resultado de Cuba argumentos para optimistas y pesimistas. ¿En cuál bando se apunta?...

Norland Rosendo González en Exclusivo 24/10/2022
2 comentarios
Cuba en Sub 23
Hay un elemento que al parecer está influyendo mucho en las actuaciones de nuestros equipos nacionales. Se trata de la adaptación(Foto: Yuhki Ohbishi).

Que Cuba terminara en el décimo lugar de la Copa del Mundo de béisbol para menores de 23 años dejó un sabor amargo, pero no fue un escándalo entre los seguidores. Guerra avisada, no mata soldados.

El equipo maquilló el resultado con una seguidilla de cinco éxitos que no le bastó para salir del fondo de la tabla de posiciones, porque además de batear poco, fallar en la ejecución de los fundamentos de juego, también tuvo mala suerte.

Lo primero fue una tendencia de todos los equipos en el torneo, no fue pródigo en ofensiva; lo segundo confirma que el béisbol cada vez necesita de más neuronas enfocadas en el juego, no basta con herramientas físicas para ser bueno en este deporte; y lo tercero no lo va a recordar nadie dentro de poco tiempo, pero no se puede negar que la suerte no acompañó a los insulares.

Pocas veces se da un quíntuple empate por dos cupos, pero ni eso, situación imprescindible para soñar con la superronda, bastó. Después, en las oficinas, calculadora en mano, se quedaron cortos en el balance de carreras, y sus últimas víctimas en el campo de juego le ganaron el pulso en los cálculos.

Ahí radica la mala fortuna, los juegos que ganaron pasaron al olvido y los que perdieron sí los arrastraron para la ronda de consuelo. Ya sin opciones de medallas, vencieron a sus tres adversarios, entre ellos el campeón de 2021, y ese esfuerzo extra solo les dió para dejar detrás de sí a las débiles escuadras de Alemania y Sudáfrica.Para la historia lo que inclinó la balanza fue el doble robo demorado que ejecutó exitosamente Países Bajos con el juego empatado a dos carreras. Fue una jugada infantil, vergonzante, de las que abundan en los campeonatos cubanos y no trascienden tanto como en partidos en el extranjero. Aunque debieran.

Nuestro béisbol, cansado de perder más juegos de los que gana en justas internacionales o de quedar en posiciones rezagadas, está obligado a dar el vuelo definitivo. ¿Le suenan esas palabras? Estamos aburridos de repetirlas y poco cambia. Los resultados, entonces, no pueden ser diferentes.

De un lado la emigración constante de peloteros interesados en otros mercados laborales, ya sea dentro del béisbol o fuera de él, y del otro urge la revisión de los métodos de entrenamiento, la necesidad de una escuela nacional para posibles talentos y aumentar los intercambios para la superación de los técnicos en circuitos foráneos de envergadura.

Sin embargo, hay un elemento que al parecer está influyendo mucho en las actuaciones de nuestros equipos nacionales. Se trata de la adaptación.  Empiezan muy por debajo y en la medida que avanza el torneo van mejorando. En calendarios largos no importa, pero en torneos cortos decide.Una vez más sucedió. La reacción sobrevino a la hora de recoger los bates, se pegaron en el marcador, pero los dejaron al campo.

Los optimistas hablarán de la cadena de cinco triunfos para terminar con balance de 5-3, de lo mejor en los últimos años; los pesimistas centrarán su mirada en el puesto 10, de lo peor en los últimos años.¿Cuál es su percepción del asunto? Esperamos por sus opiniones.¿Y la Liga Élite del Béisbol Cubano? Arrancó bien, con buenos juegos, rivalidad y pocos errores, pero con deudas en las gradas y ajustes de última hora en los horarios que afectan el espectáculo.

De ese torneo, tan necesario para ayudar a evitar actuaciones pálidas en el extranjero, escribiré en la próxima entrega. Pero ahora lo invito a polemizar sobre lo sucedido en el Mundial sub-23, cuyo podio fue copado por Asia: Japón, Corea y Taipéi de China, por ese orden.


Norland Rosendo González

Se han publicado 2 comentarios


Luis
 24/10/22 11:45

Muchas diferencias en la confección de los 2 grupos, uno más fuerte, el de Cuba y el otro menos fuerte. En el caso de nuestro país se pudo ganar el juego a Corea del Sur y faltó el bateo, se pudo ganar a Holanda y faltó el bateo y la cabeza, este juego era muy necesario ganarlo por cualquier vía y no se hizo, después vino lo de los 5 equipos empatados y nuestras víctimas pasaron y nosotros a Consuelo, aquí llegamos cojos y aunque ganamos todos empezamos con 0-2 y fuímos hasta el lugar 10 incluso ganándole a Venezuela, pero ni con eso obtuvimos un mejor lugar, 5-3 y décimo lugar. En un juego te vá la vida, saque usted conclusiones finales como dice Taladrid.

Norland Rosendo
 24/10/22 23:12

Muchas gracias por su mensaje. Es como usted dice, un torneo en el que influyeron muchas causas en el resultado final de Cua, aunque el décimo lugar es uno de los peores en los últimos años.

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