lunes, 22 de abril de 2024

¿Más allá de la tabla de medallas?

Hay cuentas mal sacadas y no es solo cuestión de subir al podio...

Rafael Norberto Pérez Valdés en Exclusivo 19/08/2016
2 comentarios

Un poco de los resortes de las telenovelas, como sucede en realidad con todas las ediciones, poseen los Juegos Olímpicos de Río 2016. Hemos observado, por cierto, que los críticos de arte tratan de no pronunciarse sobre ellas hasta la llegada del capítulo final. Pero, ¿estaremos de acuerdo?, puede ser periodístico también comenzar un análisis cuando solo faltan unas 48 horas para la última competencia, la clausura, el apagado del fuego…

Queremos aclarar algo desde el inicio, antes de acercarnos a una arista importante: ¡No vamos a escribir con justificaciones! La razón es muy sencilla y viene dictada por la experiencia: ¡Ellas no ayudan!

¿Cómo le ha ido a Cuba en los Juegos Olímpicos?

¿Y cómo podría terminar?

¿Será a tono con los objetivos?

Cuando escribimos, noche del jueves, nuestro país se encontraba en el lugar 21 de la tabla de medallas, con tres de oro-dos de plata-cuatro de bronce=nueve en total. Las coronas habían llegado gracias a los luchadores del estilo grecorromano Ismael Borrero (división de los 59 kilogramos), Mijaín López (130)-por tercera vez-, y hace apenas un rato el boxeador Julio César La Cruz (81).

NÚMEROS IMPRESCINDIBLES

Los propósitos de la comitiva fueron hechos públicos semanas antes de salir hacia Río. Y en ello se argumentó que se llegaría en mejores condiciones que a la edición de cuatro años atrás. La meta dada a conocer fue la siguiente: superar las 24 medallas de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 (2-11-11-Lugar 28) y los cinco títulos de Londres 2012 (5-3-6=14-Puesto 16). Quiere decir ello que ya no se llegarán a los 24 metales logrados hace ocho años en la capital china. ¡Y parece complicado llegar a seis doradas!

Otro propósito dado a conocer fue quedar entre los primeros 20 países.

Antes de seguir camino quizás valga la pena recordar las faenas logradas en las tres ediciones anteriores a las ya reflejadas…

--Atlanta 1996: 9-8-8=25. Octavo lugar.

--Sydney 2000: 11-11-7=29. Noveno.

--Atenas 2004: 9-7-11=27. Onceno.

LA REALIDAD

Cuando escribimos este material, repetimos que en la noche del jueves, existían 11 posibilidades en teoría de cubanos poder llegar a medallas. Si se encontrara la Lámpara de Aladino, que es solo cosa de Las mil y una noches, se alcanzarían 22 medallas.
Vamos a tocar algunos puntos…

El boxeo es considerado el buque insignia del deporte cubano. Antes de Río 2016 había ganado 34 de las 72 de oro de nuestro país en Juegos Olímpicos. En Beijing 2008, con pálido desempeño, terminó décimo: 0-4-4=8. Quedó mejor en Londres 2012: tercero gracias a un 2-0-2=4. Ahora, con dos hombres con plata asegurada (Robeysi Ramírez, Arlen López), la cual tratarán de cambiar por oro el sábado, acumulan 1-0-2. Entre los que fracasó se encuentra un súper estelar como Lázaro Álvarez (56).

“Yo esperaba más de algunos boxeadores”, reconoció el miércoles Rolando Acebal, jefe del colectivo técnico.

El atletismo, con diez coronas, segundo detrás del boxeo, solo tendrá una oportunidad: será hoy con la pertiguista Yarisley Silva. Y todos sabemos que al menos la corona parece muy complicada. El deporte rey ha ganado presea desde Tokio 1964.

La lucha, tercera con siete, llegó a nueve. Esa cifra la pusieron los representantes del estilo grecorromano ya mencionados Ismael Borrero y Mijaín López. Ello, unido a la inesperada plata de Yasmany Lugo (98), dejó por primera vez a Cuba como… ¡campeona de ese estilo! (por encima de Rusia). Lo había sido antes en el mundial de Patras 2001. Sí, dos hazañas.

Y lo del judo, cuarto con seis, resultó tan inesperado como gris. Es verdad que las revistas especializadas solo nos daban, como en definitiva ocurrió, la plata de Idalys Ortiz (más de 78). Pero también es cierto que Dayaris Mestre (48) estuvo venciendo en el combate por el bronce. Que le había ganado, en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015, a la argentina Paula Pareto, luego campeona mundial ese mismo año, y ahora olímpica en Río 2016. Es verdad, más allá de una lesión, de un tiempo atrás, que se abrían algunas esperanzas con Asley González (90), por su calidad, ser medallista de plata olímpico en Londres 2012, y de oro mundial en Río 2013. La verdad es que compitió mal. Se llegó a escribir que no se pareció a él. Y que José Armenteros (100) tiene una plata mundial. O que en esta ocasión sí existió fogueo internacional. Pero nada de eso alcanzó para una buena faena del judo…

Entre lo destacable se debe mencionar también el bronce de la discóbola Denia Caballero (pese a una lesión anterior); el quinto lugar en pistola rápida de Leuris Pupo, oro en Londres 2012; esa misma sorpresiva posición de la dupla de voleibol de playa formada por Nivaldo Díaz y Sergio González; y ojalá surjan otros elementos positivos entre viernes y domingo...

Se debe recordar que el remero Ángel Fournier equivocó la estrategia. El gimnasta Manrique Larduet pudo estar en tres finales, pese a que se lesionó, y en realidad no ser estos sus juegos. Hubo más: quizás fue mal calificado por los jueces. El destacado triplista Pedro Pablo Pichardo, candidato fuerte a la plata, no pudo competir también por una lesión…

Una pregunta para quedarnos todos pensando: Si en definitiva ganáramos más de cinco de oro, y con ello la ubicación entre los primeros 20 países, ¿podríamos estar satisfechos?
Vamos a otro punto: ¿Podemos ir ahora más allá de la tabla de medallas? La verdad es que según muchos comentarios que hemos escuchado no siempre gustó el desempeño de no pocos atletas.

En ocasiones quedaron demasiado relegados. O lejos de sus mejores marcas. O con demostraciones de cansancio, y se recuerda que la preparación física ha sido un punto muy fuerte en nuestros deportistas, capaz de suplir otras carencias…

Nos sigue dando vueltas la idea de… ¡superar las 24 medallas de Beijing 2008! Otra cuenta mal sacada por el organismo deportivo, como sucedió el año pasado en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 (se aseguró mantendríamos el segundo lugar histórico y terminamos cuartos), y ojalá no ocurra más…

Quiero ratificar ahora, escribiendo desde un punto de vista personal, la confianza en la nueva presidencia del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación, dirigida por el doctor Antonio Becali. ¡Quizás no ha tenido tiempo todavía para hacer una revolución imprescindible! ¿O es que falta algo más?


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Rafael Norberto Pérez Valdés

Se han publicado 2 comentarios


Rafael
 21/8/16 20:07

Franklin:

He leído con gusto su comentario. Gracias por haber leído nuestro trabajo, por la opinión que escribió, y por la felicitación. Claro que eso nos anima a tratar de seguir ayudando a nuestro deporte. Ahora soy yo el que le felicita por dos razones. Una: Por ser, como quedó claro, un conocedor de la esfera deportiva. Dos: Haber discrepado, en el punto en que lo entendió necesario, con tanta ética y elegancia.

Un saludo.

 

Rafael.

franklin
 20/8/16 14:28

excelente comentario periodista, lo felicito, coincido en todocon su artñiculo, exceptuando donde dice que el presidente del INDER , no ha tenido tiempo para hacer ua Revolución imprescindible, porque ya llleva más de 2 años en esta faena, además si no realizó los cambios pertinentes fue su problema, además si los resultados fueran buenos, dirían que es su resultado, y no se exactamente pero me parece que los atletas en varios deportes tuvieron oportunidades de participar en competencias preparatorias, pero de seguro estiy que el cumplimiento del plan de entrenamiento de todos los deportes fue cumplidos en % elevados tanto cualitativos como cuantitativo. y por otra parte, es más que descabelado e estos juegos (rio 2016) aspirar a superar las 24 medallas de Beijin 2008, aún compitiendo bien nuestros atletas

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