lunes, 5 de diciembre de 2022

Low, sin profecías y talento por doquier

Con su entrenador Joachim Low, Alemania ganó la Copa Confederaciones...

José Luis López Sado en Exclusivo 03/07/2017
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Copa Confederaciones
Alemania venció 1-0 al favorito cuadro de España.

Evidentemente, no hay secreto alguno. El avezado Joachim Low, entrenador de la selección alemana de fútbol, no le da valor alguno a la siempre citada profecía de que «quien gana la Copa Federaciones, no triunfa al año siguiente en la Copa del Mundo». Con un segundo equipo, pero eso sí, pletórico de jugadores muy talentosos en cualquier sector del gramado, los teutones se alzaron este domingo con un segundo cetro al hilo.

A saber, el pasado sábado Alemania venció 1-0 al favorito cuadro de España en la gran final del torneo europeo sub 21 años, desarrollado en  Polonia.

Y este domingo, se impuso con similar pizarrón a Chile, bicampeón de América, en la disputa del cetro de la Copa Confederaciones, con sede  en Rusia, país que así puso a prueba todo lo concerniente a la venidera cita mundial del año 2018.

¿Y sus principales jugadores, Manuel Neuer, Mats Hummels, Mezut Ozil o Sami Khedira?, se preguntarán ustedes. Bien, gracias, tal vez respondería Low, quien no los convocó y los dejó en casa descansando y viendo los partidos por TV. Y esos excelentes futbolistas que alzaron la Copa del Mundo 2014, ya deben estar «preocupados», en el mejor sentido de la palabra, por el recital de fútbol que dieron en esos dos torneos sus posibles sustitutos en la selección mayor. 

Sin dudas, Alemania posee el potencial suficiente para tener un «plan B, C o D». Esos jóvenes se desempeñan en la Bundesliga y algunos de ellos, los más capacitados, lo hacen en otras ligas del Viejo Continente, enrolados en equipos favoritos para pelear, incluso, en la Champions League.

En Polonia, la escuadra germana sub 21 se apoyó en el buen tino y las espectaculares gambetas de Max Meyer, así como en el olfato goleador de Gnabry, o las peligrosas subidas del lateral derecho Jeremy Toljan.

Y en Rusia, acaban de ganar invictos apoyados en un «tridente» ofensivo de lujo integrado por Julian Draxler -extremo izquierdo regular del Paris Saint Germain francés-, quien fue seleccionado como mejor jugador de la Copa; el centro delantero Timo Werner, líder goleador con tres dianas al igual que sus coequiperos Lars Stindl y el gigante volante de contención Leon Goretzka.

Pero todos ellos siempre estuvieron recibiendo centros del habilidoso lateral derecho Joshua Kimmich, pura exhalación por su carril y quien en cada partido da muestras de tener el aval suficiente para que Low lo convoque como sustituto del ex capitán Philips Lam, que pidió su retiro del equipo nacional. 

 ¿Y LOS RESTANTES EQUIPOS?

A solo un año de disputarse la Copa del Mundo en varias ciudades rusas, quedó demostrado en esta Copa Confederaciones que Chile necesitará más poder de definición a la hora de encarar la portería rival, si quiere crecer futbolísticamente en la cita del orbe, a la cual no tengo dudas de que asistirá con un boleto por Sudamérica.

La generación dorada de la bien llamada Roja de América, deberá hilar filo porque la cita del 2018 será su «ahora o nunca». Arturo Vidal, Alexis Sánchez, Eduardo Vargas y Charles Aranguiz, entre otros, pisan y vuelven a pisar el área de cualquier rival. Pero ese ataque, en muy pocas veces fructifica. Y lo pagaron caro contra Alemania en la final.

En cuanto a Portugal, una vez más se evidenció que Cristiano Ronaldo está solo en labores de ataque. Apenas le llegan balones porque el mediocampo es insuficiente. Si a eso le sumamos que aún tienen en sus filas a veteranos de tan poca monta en la actualidad como son Nani y el delantero Ricardo Quaresma, y que los más jóvenes como Bernardo Silva no encuentran argumentos capaces para meter el balón en la cabaña rival, entonces le auguro demasiadas tribulaciones al entrenador Fernando Santos si, como se espera, los lusos se clasifican al Mundial de Rusia.


José Luis López Sado

Periodista


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