viernes, 12 de abril de 2024

Lefont, su frente y el balón quieto en la piscina

El cubano Jhoen Lefont impuso dos récords mundiales de dominio del balón en el agua...

José Luis López Sado en Exclusivo 15/11/2018
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Dominio del Balón
En su marca anterior de 2017 había mucho viento e, incluso, llegó a tener dudas de poder lograrla, pero esta vez se sentió mucho mejor, reconoció Lefont.

Sentimientos encontrados, pero balón y piscina dominados. A Jhoen Lefont se le dificulta mucho “inclinar la balanza” por su favorito. Otrora, la alberca era su hábitat como practicante de polo acuático. Ahora, con algunas libritas más de peso corporal, lo recibe en sus múltiples intentos de dominio de la pelota en el agua, modalidad en la que ya exhibe 14 récords mundiales. 

El bien llamado Delfín Cubano acaba de firmar este miércoles las dos últimas cotas del orbe, en la piscina olímpica del Complejo Baraguá, en la capital. Sin grandes contratiempos, gracias a a su vasta experiencia y a condiciones competitivas muy favorables, en un primer intento Lefont mantuvo la esférica sobre su frente sin que cayese al agua, durante un minuto, 16 segundos y 44 centésimas, en un trayecto de 50 metros. 

Muy alegre, con sonrisa a mandíbula batiente, salió de la piscina. Primer paso fructífero. Entonces, se tomó un breve descanso de 10 minutos, se preparó bien sicológicamente y, en la segunda marca mundial, el dominador matancero rompió su cota anterior, al lograr trasladar la pelota, también encima de su frente, hasta los 325 metros, cifra similar al aniversario que cumple de fundada por estos días esa urbe del occidente del país. 

La anterior marca era de 200 metros, lograda en aguas de la Marina Hemingway, en 2017, en condiciones bien difíciles, pues había mucho viento y demasiado sol.

El primero era un récord de corta duración, y me exigían un tiempo por debajo de un minuto y 30 segundos para que pudiese ser homologado, en un futuro, por el Libro de Récords Guinness. No tuve problema porque ya lo había conseguido en los entrenamientos; por eso, estoy muy satisfecho con esa marca de 1:16.44, comentó Lefont.

En el segundo, en la modalidad de desplazamiento, me sentí muy acoplado. Tuve mucha precisión en el toque en la pared de la piscina, los tramos los hice casi exactos y por eso pude romper la anterior marca, expresó el Delfín.

Lefont explicó a la prensa que, para este segundo intento en especial, debió trabajar duro en el gimnasio para buscar capacidades aeróbicas. He bajado bastante de peso en el último mes, he hecho carreras y trabajé muy fuerte con el dominio de la pelota, tanto de pie como en el agua. Era difícil este intento porque debía arrancar bien, tocar las paredes con mucha concentración y realizar el giro para despegar, explicó el joven de la Atenas de Cuba.

"En el anterior récord de 200 metros, en la Marina Hemingway, había mucho viento e, incluso, llegué a tener dudas de poder lograrlo. En esta ocasión, llevo más tiempo practicándolo y me sentí mucho mejor. La instalación tiene un entorno ideal para estas pruebas del dominio del balón, ni sol, ni viento; era un escenario competitivo perfecto", sentenció Jhoen.

Casualmente, Lefont estaba estrenando su cuarto certificado de cotas mundiales homologados por el Libro de Récords Guinness.

Estoy muy contento, porque ellos (las autoridades que patentizan las marcas del orbe) te exigen muchos requisitos. Y creo que los he convencido con mis actuaciones. Espero que me homologuen dos o tres más este año, finalizó Lefont.


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José Luis López Sado

Periodista


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