martes, 6 de diciembre de 2022

Las historias de una carrera deportiva mutilada por las lesiones (+Fotos)

Repasamos la carrera de Roberto Skyers en su propia voz...

Lilian Cid Escalona en Exclusivo 27/08/2022
0 comentarios
Roberto Skyers-Velocista camagüeyano
Roberto Skyers se sincera sobre su carrera deportiva.

Roberto Skyers se retira. El velocista camagüeyano pone fin a su carrera deportiva en activo, después de haber militado cerca de 14 años en el Equipo Nacional de Atletismo de nuestro país.

Skyers se va habiendo puesto su firma a un par de cronos que figuran como los más destacados de la historia de la velocidad cubana: 9.98 segundos en 100m que igualan el récord nacional que hiciera Silvio Leonard en 1977 y el 20.02 que oficialmente* es lo mejor que ha hecho un atleta cubano bajo membresía de la Federación Cubana de Atletismo en el doble hectómetro.

Skyers se retira, y el diálogo se impone. El hombre que más rápido ha corrido dentro de Cuba no habló de sus ídolos, de sus insatisfacciones, de su amor por Camagüey y del papel de la familia:

- Las lesiones condicionaron tu carrera. Luchar contra ellas cansa, desgasta, decepciona. ¿Bajaste la guardia ante ellas, alguna vez?

- Yo creo que sí. Hubo momentos en los que solo pensaba en no lesionarme; las lesiones fueron parte indisoluble de mi carrera, para mal, pero bueno, de todo se aprende y si hubo momentos en que pensé hasta retirarme más joven por esa causa.

- Si te pido tres momentos que recuerdes especialmente en tu carrera:

  • El título panamericano de los 200m en Guadalajara 2011.
  • Ganar el oro en los 200m de los Juegos Centroamericanos de Veracruz
  • Y la carrera de 9.98 segundos en Camagüey donde se iguala el récord nacional de los 100m.

- La victoria en Veracruz, dicho sea de paso, lesionado. ¿Cuéntanos?

- Ese fue un título un poco amargo, porque detrás de esa competencia hubo sufrimiento y dolor. Recuerdo que habíamos hecho una excelente semana, creo que la mejor semana que he tenido como atleta, corrí la eliminatoria y la semifinal muy cómodo y era el favorito para ganar. El día de la final me levanto con una bola detrás de la rodilla izquierda, imagínate no lo podía creer.

Pero decidí correr, y se lo dije a mi compañera de equipo Deborah Odelín y al profesor Sergio Manuel (Sergio Manuel Rodríguez Ruiz). Me puse el mono deportivo y fui el primero en subirme a la guagua para que nadie se diera cuenta.

Intenté calentar y no podía. Mi entrenador me dijo que podría decidir no correr, y yo le dije que no, que tenía que correr, que, si se iba a romper que se rompiera, ya era el final de la temporada. Ahora sé que es una locura, pero son cosas de la vida- reflexiona.

En fin, no calenté, me metí en una sauna y esperé el momento de la competencia.

Arranqué como puede, y cuando llego a la curva no podía, pero ya en la recta la rodilla me suena, y yo doy dos o tres pasos y veo que no se rompe, es ahí en los últimos metros donde logro derrotar a mis contrincantes, entre ellos mi compañero y amigo en lo personal Reynier Mena, que cogió plata.

- Avancemos hasta Toronto 2015, logras el récord nacional en 200m pero quedas fuera del podio. ¿Cómo maneja un atleta las sensaciones de lograr lo mejor de su vida, pero no poder alcanzar una medalla?

- Esa fue competencia linda y fuerte, con un desenlace agridulce.

Se corrió muy duro. Recuerdo sobre todo la primera ronda, donde me tocó en el heat de André de Grasse, ese fue el año en que despuntó, y ahí corrí 20.18, marca personal. Terminé exhausto, me tiré en el piso cuando terminó la carrera y no podía pararme, asimilando lo que había hecho.

En semifinales se bajó de 20 segundos, una locura. El jamaicano Dwyer (Rasheed) hizo 19.80!. Yo también mejoré, hice 20.09 segundos, otra marca personal para estar en otra final.

Ya en la final hubo cosas varias sensaciones, cosas que me gustaron y cosas que me dolieron. Lo primero es que mi atleta favorito es Wallace Spearmon, y estaba ahí, y mi meta personal era ganarle algún día, porque era mi héroe, y yo quería ganarle a mi héroe. Pero también quería coger una medalla y no la obtuve. Quedé cuarto, y te soy sincero, el récord nacional ahí, para mí, no significó, demasiado.

- ¿Qué vino después?

- Increíblemente, la evaluación general para mi profesor no fue buena, a pesar del récord nacional.

Luego, el 2016 fue un año malo. En Río las cosas no salieron como queríamos y a mi entrenador, que había sido mi guía desde el 2008 que llegué al equipo nacional le dan baja. Fue un proceso difícil porque también me sentía responsable.

- Los cambios de entrenadores

- No sé cómo lo tomarán otros atletas, pero para mí es súper complicado. Me pasé alrededor de siete a ocho años con un solo entrenador que fue Sergio Manuel en el equipo nacional, después del cambio hice rechazo, no al siguiente entrenador, sino a la decisión de sacarlo. Me chocó mucho, la verdad. Además de que empezar con un nuevo profesor implica adaptarse, porque cada maestro tiene su librito, como se dice.

- Ahí empezaste a trabajar con el profesor José Alberto Sánchez

- Otro excelente entrenador que creo que ha marcado mi carrera en el equipo nacional, él y Sergio, son excelentes personas. Ellos saben que les tengo todo el aprecio del mundo, no solo son buenos entrenadores, son guías, son padres, son gente que el atletismo cubano necesita, porque han demostrado que son capaces de llevar la velocidad al punto que se quiere, al nivel del área, que es el nivel mundial. Me quedo con que son excelentes personas.

- Sergio Manuel en tu vida

- Te lo resumo con un ejemplo, en el 2008, con 15 años me dan baja del equipo nacional juvenil, y yo decido no entrenar más. Yo voy para mi casa y le digo a mi mamá -yo no sigo, si me bajaron es porque no me van a subir más-. Fue en febrero, no se me olvida. Con mi papá habló un señor de apellido Rivera, no recuerdo el nombre, que él me podía conseguir el EPEF en Camagüey, pero yo no quería.

Y el profesor Sergio se apareció en mi casa, en Minas, ni siquiera en Camagüey, fue hasta Minas y me dice:

–si logras hacer un buen papel en el nacional juvenil subes al Equipo Nacional-

Cuando se fue mi mamá habló conmigo y me dice:

–una persona que hace todo esto por ti, tienes que pensar que o te quiere mucho o te necesita mucho-, y yo estaba seguro de que no me necesitaba porque tenía un buen equipo aquí en La Habana.

Roberto Skyers llegó al atletismo por casualidad. Jugaba al béisbol, pero su municipio necesitaba completar la inscripción para un evento de atletismo y lo incluyeron. Para sorpresa de todos, y de sí mismo, ganó la competencia y esto le inició en la práctica de este deporte. Su llegada al equipo nacional también estuvo asociada a pruebas de velocidad, donde transitó durante toda su carrera, pero Roberto quería ser saltador de longitud.

El salto de longitud es mi evento preferido en el atletismo. Yo quería ser saltador.

- Pero ¿eres mejor velocista que saltador?

- Pues mira esa es una duda que tendré siempre porque yo creo que estaba por ahí, porque no era mal saltador, tampoco era Juan Miguel Echavarría, pero siempre he pensado que el salto de calidad que di en la velocidad en un año también podía haberlo dado en el salto largo.

- De vuelta a la velocidad: ¿100 o 200?

- Todo el mundo diría que 200, pero a mí me gustaron los 100m a pesar de que los corrí muchísimo menos. Me gusta porque es una prueba menos predecible.

- Se decía que podrías haber llegado a incursionar en los 400m, ¿Cómo lo ves?

- Yo también creía que podía nadar y no puedo; no sé nadar. Mucha gente me decía que yo era perfecto para correr 400m, pero no, mi capacidad nunca ha dado para eso. Realmente soy malo, muy malo en la carrera que sobrepasan los 300 metros.

- ¿Cómo recuerdas ese 9,98 que es el último gran resultado de tu carrera?

- Ese día (22 de febrero de 2019) todo se alineó para que yo corriera esos 100 metros con ese crono de 9.98 segundos.

Pero no vale por la marca en sí, es el contexto. El poder hacer esa carrera en mi provincia, donde estaban mi familia y mi entrenador de la base, que tantas veces no pudieron estar, y hacerlo con la camiseta de mis años como escolar fue maravilloso.

No es la marca, es el lugar. Porque en esa pista fue donde primero me caí, donde me raspé, donde corrí descalzo. En esa pista está más de la mitad de mi vida. Y ese día es el día más especial de mi vida deportiva, sin dudas.

- ¿Se trabaja para los récords?

- Mira, no te miento, uno siempre sueña ser el más rápido, pero para mí siempre significaba más ganar.

- ¿Aceptarías ser comparado con Silvio Leonard?

- Jamás, Silvio Leonard es el estandarte de la velocidad cubana. Para mi es el mejor velocista que ha pasado por las pistas de Cuba.

Hay gente que me dice –tú tienes mejores tiempos en 200m y le igualaste el récord nacional en 100m-, pero no, no me comparo ni de lejos con Silvio Leonard.


Leandro Peñalver, Roberto Hernández, Roberto Skyers y Silvio Leonard. (Cortesía del entrevistado)

- Por esos años se creía que ustedes, la generación que liderabas, iba a quebrar muchas marcas como la del relevo 4x100m.  Realmente había mucha expectativa con eso y no se logró, ¿Cómo lo valoras? ¿Qué crees que haya pasado?

- Eso me hace un nudo en la garganta, es triste hablar de eso, porque había mucho talento guiado por José Alberto Sánchez, que a su vez tenía el talento suficiente para guiarnos.

Él fue quien me hizo resurgir, y llevó adelante a toda esa generación, que, en un momento dado, alguien tomó la decisión de desintegrarla.

Yo tenía una fe ciega en esos muchachos, créeme. Era cuestión de engranarlos. Me entristece, porque son compañeros que no merecían irse sin una medalla de un mundial, yo tampoco la obtuve, pero se nos fue de las manos.

- Qué le dirías a las nuevas generaciones. ¿Tres factores claves para el éxito como deportistas de alto rendimiento?

- Disciplina, disciplina y disciplina. Un atleta disciplinado saca el 100% de su capacidad.

- ¿Cuáles son, ahora, los planes de Roberto Skyers?

- Solo sé que no quiero alejarme del atletismo, porque es lo que me gusta hacer y pienso que puedo ayudar como profesor, como entrenador de apoyo. Me falta mucho por conocer sobre las interioridades del atletismo y esto es lo que amo.


Roberto Skyers supervisa el entrenamiento de Shainer Reginfo, la principal figura de la velocidad hoy en Cuba. (Lilian Cid/Cubahora)

- ¿El papel de la familia?

- Todo. Sin Zenaida Pérez y Roberto Skyers que es mi papá no existiría Roberto Skyers Pérez, ni ninguno de sus resultados.

- En una ocasión previa, cuando conversamos me decías: “Yo quiero que cuando termine mi carrera deportiva pueda haber dejado una huella en el atletismo cubano” ¿sientes que lo lograste?

- Es complicado, por un lado, siento que lo logré cuando veo ahora la nueva generación apoyándose en mí y eso, te juro, ya es suficiente. Sin embargo, siento que me quedé a deber cosas, como una final mundial u olímpica. Me quedé con las ganas de sentir lo que es estar entre los ocho mejores de un evento de ese nivel. Como también es cierto que tampoco pensaba correr el récord nacional en 200 y lo logré.


Lilian Cid Escalona

Me gusta contar historias.


Deja tu comentario

Condición de protección de datos