domingo, 27 de noviembre de 2022

La Serie del Caribe entre anhelos y esperanzas

La Serie del Caribe siembra nuevas esperanzas en la afición cubana...

Alexander García Milián en Exclusivo 02/02/2017
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Cuba debuta con victoria en la Serie del Caribe

El tema parece manido, pero no, conversar de pelota es y seguirá siendo algo que genera polémicas y puntos encontrados en cada rincón del país. La Serie del Caribe que se celebra en la ciudad mexicana de Culiacán coloca de nuevo en la palestra el eterno dilema sobre el que se debate en la Isla: el ganar, perder o lucir bien en la arena internacional. El equipo Granma, representante de Cuba en la contienda es el encargado de defender la calidad del béisbol cubano, esa que en la actualidad parece no vaticinar buenos resultados, pero en tierras mexicanas los criollos pudieran construir un nuevo camino y ganar el torneo. Lo que sucede es que se vuelve más real y concreto el hecho de tan solo obtener un “meritorio pase a semifinales”. El “hacer el mejor papel” es lo que queda como pauta para cada actuación de las novenas antillanas en toda competencia desde hace varios años.

ENTRE EL QUERER Y NO PODER TRANSITA EL PROBLEMA

El nivel del certamen caribeño coloca el listón bien alto a los Alazanes, quienes reforzados con figuras de probada calidad en la Isla tendrán que batallar bien duro contra el excelente pitcheo de la justa, muy por encima del nuestro. Así mismo el “oficio” de experimentados bateadores, con amplio fogueo internacional, en su mayoría vinculados a organizaciones de grandes ligas, resulta una barrera casi infranqueable para los nuestros. Es como el mito de Sísifo de Albert Camus esto que vemos, aunque la “piedra” es más grande en cada ocasión y a pesar de que los criollos aspiran a llegar siquiera a la final, la realidad baja de las nubes todo sueño y la resignación vuelve a estar a la orden del día.

EL MILAGRO DE LO POSIBLE: UNA ETERNA UTOPÍA

El alcanzar el título no es algo imposible, pues Pínar del Río se coronó en 2015 durante la cita de Puerto Rico, con un equipo Cuba con el traje de los Vegueros y ratificando la incontrastable calidad de los rivales, las probabilidades daban un alto por ciento de triunfo. Pero “lo pasado, pasado”, Alfonso Urquiola ya no está, sin dudas el mejor manager de los últimos años, nada es absoluto y la relatividad de ese éxito parece punto y aparte en un panorama donde estar fuera de pronósticos para medallas es lo común; el declive de nuestra pelota así lo acentúa. Es cierto que esta cita no es el Clásico y muchas de las luminarias de los elencos contrincantes estarán ausentes, José Pirela, Wilfredo Boscán y Alexis Amarista para citar solo algunos, pero “aguas pasadas no mueven molinos”. No bastan los nombres de Alfredo Despaigne, Roel Santos, Guillermo Avilés, William Saavedra y Alexander Ayala, el final sí está escrito, los locales, representados por las Águilas de Mexicali tienen todo el favoritismo de entendidos y especialistas para alzar el cetro.

SOLO RESTA ESPERAR

La designación de Carlos Martí como director del equipo al certamen caribeño y al también cercano Clásico Mundial de Beisbol, puede impregnarle un aire diferente a la pelota en la Isla, eso nadie lo duda, solo que estas pruebas de fuego no se realizarán en los momentos indicados. La buena voluntad ni el deseo de vencer le alcanzan al prestigioso estratega para imponer su autoridad. La única opción por el momento, es mirar resignados “cómo se jugó como siempre y se perdió como nunca”.


Alexander García Milián


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