miércoles, 7 de diciembre de 2022

La inspiración del hacha

El equipo de los Leñadores de Las Tunas se ha puesto a solo dos triunfos de ganar por primera vez la Serie Nacional de béisbol...

Norland Rosendo González en Exclusivo 22/01/2018
0 comentarios
las-tunas-danel-castro
En esta provincia del oriente cubano no se puede caminar sin un guante en las manos. Nunca antes su equipo de béisbol había llegado a una final del campeonato

En esta provincia del oriente cubano no se puede caminar sin un guante en las manos. Nunca antes su equipo de béisbol había llegado a una final del campeonato y ahora todo el mundo está hablando de pelota; viviendo pelota, comiendo pelota, soñando pelota, y al que no guste de este deporte —¿habrá alguien por estos lares?— puede morir de un pelotazo.

La lluvia, que por estos tiempos es una añoranza en esta región del país, tampoco se quiso perder la fiesta y ha mojado la bola, pero no ha podido impedir que ruede la postemporada. Y la afición, con sombrilla y sin ella, ha acudido a presenciar cómo sus Leñadores rajaron las esperanzas azules de Víctor Mesa y ahora están en camino de bajar del trono a los Alazanes.

El Julio Antonio Mella es un estadio impenetrable para los rivales entre la semifinal y final. Primero vino Industriales y perdió aquí tres de cuatro juegos, y ahora los alazanes ya encajaron dos derrotas. En total, los Leñadores llevan cinco victorias en seis presentaciones en sus predios.

Pablo Civil, el director de Las Tunas, es ahora uno de los hombres más felices de Cuba. Pero sabe que su felicidad no está completa aún, si festeja antes de tiempo puede pasarle como a otros 17 equipos en postemporada, que empezaron delante 2-0 y no lograron imponerse después en esos play off.

Ya lo dijo Carlos Martí, el mentor de Granma, y lo ratificó a continuación Civil: hasta que un equipo no gane cuatro juegos no es campeón.

Pero no hay dudas de que los tuneros lucen en mejores condiciones ahora para conquistar la corona de la 57ma. Serie Nacional. No salían de favoritos para doblegar a los Alazanes y sin embargo, han logrado los dos primeros triunfos: el primero de manera más cerrada y el segundo holgado.

Analicemos algunas claves de lo sucedido y de las razones que favorecen a los Leñadores. Contra Industriales la ofensiva de los muchachos de Civil se vio limitada y en tres de las cuatro victorias tuvieron que remontar en el último tercio del juego.

Dos de sus principales bateadores, Yosvani Alarcón y Rafael Viñales, no estaban produciendo y eran dominados con relativa facilidad, al extremo que Viñales fue descendido del quinto puesto en el line up. Pero desde el último partido contra la novena de Víctor Mesa ambos toleteros despertaron. Alarcón acumula 10 hits en sus últimos 13 turnos al bate y Viñales ha sacado par de pelotas del parque.

«No he hecho ajustes, sigo haciendo swing a los primeros pitcheos como siempre, pero he tenido mejores contactos, casi no fallo», explicó Alarcón. (No entiendo entonces cómo los lanzadores le siguen abriendo con envíos en la zona de bateo. Una deuda más del pensamiento táctico del béisbol cubano).

Sin embargo, frente a Granma es todo lo contrario. En el primer tercio han definido los partidos. El sábado con racimo de cuatro anotaciones en el segundo inning; el domingo con seis carreras en el mismo capítulo inicial.

Martí reconoció que con esas desventajas es más difícil lograr el éxito, pues necesitan acumular corredores en base y que después sean remolcados, y ninguna de las dos cosas le ha sucedido a su equipo. En el primer juego dejaron a 15 hombres en las almohadillas, pese a los dos bambinazos de Guillermo Avilés, quien dicho sea de paso, estaba de cumpleaños esa noche. Sus compañeros no le regalaron la victoria, pero él sí se hizo un homenaje con ese par de batacazos, que sirvieron, al menos, para pegar a su elenco en la pizarra.

En el segundo desafío, apenas conectaron seis incogibles, y tampoco hubo productividad en las escasas oportunidades en que pudieron hacer su aporte para que no fuera un partido desabrido desde el punto de vista de la rivalidad, porque en las gradas nunca se dejó de bailar con las congas y los conjuntos musicales que animaban a los Leñadores.

O sea, sin bateo abundante, ni oportuno, y con un pitcheo abridor que no logra salidas de calidad, los Alazanes no podían aspirar a otro resultado que el que van teniendo. Del otro lado, inspirados, con cuatro éxitos a la hila, bateando con soltura, encabezados por su cuarto bate Alarcón, y un bull pen más profundo, los tuneros merecen la ventaja que tienen.

Sin embargo, no creo que este play off termine en cuatro o cinco juegos. Me atrevo a predecir que regresa a esta ciudad, que se ha convertido en un estadio gigante, donde todo el mundo «juega» pelota.

En Bayamo se pronostica el martes un duelo entre dos refuerzos: Alain Sánchez por los anfitriones y Vladimir Baños por la visita. Ambos son lanzadores de la selección nacional y tienen experiencia en postemporada. En esta, Alaín ya acumula dos triunfos, mientras Baños no ha corrido la misma suerte y busca el primero y el onceno en series de play off.

Pero le advierto amigo lector, esta ha sido una postemporada en la que los pronósticos han estado muy desacertados, incluso los de la prensa especializada. Le sugiero que saque sus cuentas y no se atenga a las de los demás.


Norland Rosendo González


Deja tu comentario

Condición de protección de datos