domingo, 27 de noviembre de 2022

Juegos Olímpicos: ¿Resucitó Jigoro Kano?

Fue como si el judo llegara de pronto ante la computadora y nos preguntara: ¿Les cuento parte de mi historia?...

Rafael Norberto Pérez Valdés en Exclusivo 30/06/2016
0 comentarios

Les cuento rápido lo que pasó. Me ocurrió algo sorprendente. Estaba escribiendo el párrafo final de un trabajo, ya publicado aquí en Cubahora, y se me apareció al lado de la computadora una figura con el rostro no definido, como venida del más allá. Era una especie de espíritu. Quizás se trataba, no lo puedo asegurar, del ya fallecido doctor japonés Jigoro Kano, el maestro fundador del judo, ese muy atractivo deporte de combate. Regaló una sonrisa y preguntó: ¿Quieren recordar hoy parte de la historia?

A esa invitación hay que contestarle afirmativamente siempre; pero mucho más ahora, que nos encontramos tan cerca ya de los Juegos Olímpicos de Río 2016 (5 al 21 de agosto), en los cuales nuestros compatriotas buscarán subir de nuevo al podio.

El judo, como se conoce, es muy viejo: se considera que fue creado por Kano en el año 1882…
“No me hubiera gustado que escribieras que era viejo”, me dijo el hombre del rostro no definido, mientras observaba cómo le quedaba su yudogui, adornado con una impactante cinta negra.
“Está bien, maestro”, le contesté a la vez que le hacía una reverencia con la cabeza al más puro estilo asiático.

La introducción en Cuba fue en el año 1951, gracias al profesor Andrés Kolechkine. En 1952 se creó la federación local.

Pero, a pesar de que el judo “no es tan joven” (escribiendo así complazco a Kano), y que los Juegos Olímpicos de la era moderna fueron en Atenas 1896, este deporte tuvo que armarse de mucha paciencia —claro, asiática— para incluirse en su programa.

ESPERAS Y LESIONES

Y decimos lo de la paciencia porque no entró en ellos hasta Tokio 1964 (¡es decir, en Japón!). Habían pasado 68 años, aunque hubo dos guerras mundiales, desde Atenas 1896. Y, retomando la paciencia asiática, tuvo que soportar estar ausente del calendario oficial para los siguientes, en Ciudad de México 1968.

Nunca más, como era de esperar, ha quedado fuera de los Juegos Olímpicos. Las que sí tuvieron que aguardar fueron las mujeres: no pudieron vestir yudoguis en ellos hasta los de Barcelona 1992. En ellos las cubanas se dieron a respetar… ¡y de qué forma!: Una medalla de oro, una de plata y dos de bronce.

Héctor Rodríguez (división de los 63 kilogramos) había ganado la primera corona de nuestro país, y de Latinoamérica, en los de Montreal 1976, pese a estar resentido de una lesión en las costillas.
Y no fue el único caso sonado de una lesión: Driulis González (56) lo hizo también como campeona exactamente 20 años después, en Atlanta 1996, sobreponiéndose a una importantísima en la cervical, dos meses antes, que puso en peligro su asistencia.

El hombre del rostro no definido miró con disgusto una pequeñita mancha en su yudogui, era casi imperceptible, puso una mano en mi hombro derecho y me dijo:
“Esas actuaciones de Héctor Rodríguez y de Driulis González fueron dos hazañas”.

35 VECES EN EL PODIO

Las divisiones en las cuales se compite actualmente, nos parece oportuno recordarlo, son siete en uno y otro sexo. En el masculino son 60 kilogramos, 66, 73, 81, 90, 100 y +100. Y en el femenino: 48, 52, 57, 63, 70, 78 y +78.

Estaba ocurriéndome algo que me resultaba inexplicable: sentía que él me estaba hablando en japonés, y… ¡yo entendía!

Quizás debamos recordar muy brevemente, pues ya fue tema tratado en comentario anterior, que nuestro terruño aparece en un destacado sexto lugar de la tabla de medallas histórica en Juegos Olímpicos, con 6 de oro, 13 de plata y 16 de bronce = 35.

“La verdad es que 35 presencias de Cuba en los podios, teniendo en cuenta tradición, recursos económicos, población… me parece algo fabuloso”, me dijo el hombre del yudogui.

¿Quiénes han sido los cubanos ganadores de esas seis medallas de oro? Bueno, ya mencionamos, empujados al escribir por el drama de las lesiones, a Héctor Rodríguez y a Driulis González. Nos faltan Estela Rodríguez (más de 72 kg, Barcelona 1992) —primera de las dos en esa cita—, Odalys Revé (66 kg, Barcelona 1992), Legna Verdecia (52 kg, Sydney 2000), Idalys Ortiz (más de 78 kg, Londres 2012), quien irá con todo otra vez ahora en Río 2016.

¡UNA SORPRESA!

El prestigio del judo cubano se nota, por ejemplo, en la posición del rumano Marius Vizer, presidente de la federación internacional, quien ha sido un apoyo en varias áreas, como la celebración en La Habana de los Gran Premio de 2014 y 2016.

Una confesión: la verdad es que me sentí bien y mal escribiendo esta crónica. Es cierto que la disfruté. Pero por otro lado pensé que me la habían dictado, como si estuviera medio hipnotizado.
“Esperen medallas de los judocas cubanos en los Juegos Olímpicos de Río”, dijo antes de marcharse el hombre con el rostro no definido. ¿Sería de verdad Jigoro Kano?
 


Rafael Norberto Pérez Valdés


Deja tu comentario

Condición de protección de datos