martes, 29 de noviembre de 2022

Globo naranja ponchado y Alarcón dice: aquí estoy yo

El subcampeón del año pasado en la serie sub-23 vive momentos agónicos, nada despejado en las porfías por los boletos en ese torneo y Yosvani Alarcón regresa con más bríos de Panamá...

Norland Rosendo González en Exclusivo 06/05/2018
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Serie nacional de béisbol

Paradójicamente, los de atrás andan más cerca de las cámaras que la vanguardia en la pelota sub-23, pues la hecatombe del Villa Clara de Ariel Pestano —con show mediático incluido por los «privilegios» del hijo del mentor para asumir la titularidad de la receptoría— ha opacado a veces las buenas actuaciones de otros equipos, en una serie que sigue marcada por muchas deficiencias técnicas y pobre pensamiento táctico.

Mientras eso sucede, ya regresó de su breve contrato profesional en Panamá el tunero Yosvani Alarcón, quien dentro de unos días se incorpora a la Serie Especial para confirmar su pasaje a los Juegos Centroamericanos y del Caribe, ¿alguien duda de que un asiento en el avión para Barranquilla tiene su nombre?.

Lo del Villa Clara no tiene nombre. De lo sublime a lo ridículo; de par de bronces y una plata en las tres campañas anteriores al probable último puesto, es una actuación inédita para un elenco de béisbol de esa provincia, acostumbrada a pasearse con el pecho lleno de medallas por las más selectas pasarelas de este deporte en Cuba.

Sin embargo, sus números competitivos, casi todos encerrados en un escalofriante círculo rojo, no son lo que más ha marcado, mediáticamente digo, a los muchachos de Pestano. El dual meet por calzar los arreos entre Ariel Pestano Jr y Jesús Daniel Olivera devino en un acontecimiento que afectó la dinámica del grupo.

Mejor con la mascota el primero (hijo de gato…), pero más productivo con el madero el otro, la polémica alcanzó ribetes inusuales, al extremo que Jesús Daniel quiso irse del equipo (en estos momentos está fuera, entrenando en la Academia provincial, aunque volverá el próximo día 8 en Santa Clara, según autoridades deportivas de Villa Clara) y el hijo del estelar receptor no ha lucido tan hermético como debía detrás del plato (encabeza el nada elegante departamento de los passed ball).

Palabras subidas del tono (demasiado, a mi entender) del mentor en la emisora de radio CMHW, carta de la familia de Jesús Olivera en las redes sociales. Dimes y diretes que nada aportan a la calidad del espectáculo y la disciplina integral. Al final, el equipo sigue siendo uno de los peores en esta temporada.

Del otro lado, por fortuna, Isla de la Juventud, elenco al que elogiamos en la nota pasada, continúa remando fuerte en pos de atracar en los play off por vez primera, aunque tiene por delante a Cienfuegos y Pinar del Río, pero por poquísimo margen. Pueden asaltar, como buenos Piratas, a esas naves en el occidente. Y cuando una guerrilla se inspira, téngale miedo. Estos pineros tienen estirpe.

Mientras, en el este, Las Tunas le asestó dos golpes seguidos a Granma y la cosa está ardiendo por esos lares. Los Potros asentados en Bayamo sienten ahora presión de todas partes. Santiago de Cuba está al acecho solo por un juego, los tuneros se pegaron a dos, y Holguín y Sancti Spíritus aprovecharon para entrar en el pelotón de la vanguardia. Nada, que parece que hasta los últimos días no se sabrá cómo va a terminar la bronca esa y solo hay dos papeletas.

A la par, el entrenamiento especial para Barranquilla continúa en La Habana, último puerto de una larga travesía que empezó en Guantánamo. Recién llegado de Panamá, el enmascarado Yosvani Alarcón se prepara para sumarse a la selección de Oriente.

Muy interesantes fueron sus primeras declaraciones a la prensa, en las que habló de todo un poco. «Sin dudas es una experiencia muy linda. Deseaba mucho vivir impresiones como la de jugar en una liga independiente, muy distinta a la de nosotros. Pienso que es enriquecedor, ahora me queda transmitir mis vivencias a mis compañeros y sé que será favorable para mi futuro como atleta e incluso como entrenador», confesó a Radio Victoria.

Pero más llamó la atención su criterio sobre el arbitraje: «A veces nos quejamos de nuestro arbitraje, pero el de Panamá es mucho, mucho más malo que el nuestro».

Y como es un atleta muy activo, se está tomando un breve descanso, pero… «ya visité al estadio Julio Antonio Mella y realicé un poco de entrenamiento, comencé a batear y a hacer gimnasio. El día 15 de mayo me incorporo al equipo de Orientales de la Serie Especial de Béisbol para dar mi apoyo y representar a Las Tunas».

Bienvenido Alarcón. No hay dudas de que estará en Barranquilla y ojalá en la próxima temporada tenga la posibilidad de ser fichado en una liga más fuerte que la de Herrera, en Panamá.


Norland Rosendo González


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