viernes, 9 de diciembre de 2022

El béisbol: de la novela de mi vida a la pasión nacional (I)

El béisbol es pasión nacional, un elemento auténtico de la cubanía...

Alexander García Milián en Exclusivo 16/01/2017
1 comentarios
Primera Serie Nacional de Béisbol
Fidel Castro en la inauguración de la Primera Serie Nacional de Bésibol de Cuba

La historia del béisbol o pelota, es la historia de muchas vidas, a veces parecen las últimas pero esa “magia” que atrapa las vuelve primeras, porque el juego tiene eso, en ocasiones “te mata” para después resucitarte; como dueño de nuestro destino él nos lleva del sufrimiento atroz a la alegría sin límites. Por esto hoy, una vez más retomo el tema, no solo porque  hace 55 años empezaran las series nacionales, sino porque entre bolas y strikes, todo cubano escribe su novela cada mañana.

ENTRE CRONOPIOS Y FAMA NACE EL JUEGO

Los cronopios y famas esos seres auténticos creados por el gran Julio Cortázar parece que inundan todo, sus pugnas conectan historias y vinculan hazañas y aunque al argentino le encantaba el boxeo, el béisbol no queda excento de sus tretas, pues lo encontramos en la política y la música, de atrás hacia adelante y viceversa, como un todo único sin importar el orden, porque todo tiene que ver con la pelota y sin nexo alguno con Rayuela el mundo de los jonrones y las rectas supersónicas invade cada rincón de la Isla.

El juego nace en Estados Unidos, tras enconada lucha entre un agrimensor y un general retirado por su patente, llega hasta Cuba a finales del siglo XIX y Matanzas acoge el primer partido oficial.

Su entrada ocurrió en un momento donde la indignación nacional era desahogada entre el mellar de machetes  y las descargas de fusilería que bañaban en sangre  a la manigua cubana, tal vez de ahí ese sello identitario que lo hace tan nuestro y el arraigo que forjó entre las novelas de Ramón Mesa y la explosión del Maine.

LA REPÚBLICA ANGELICAL Y LAS HAZAÑAS DE LOS CUBANS STARS

En la pasada centuria la frustración cobró tintes de ira y furor incontenibles, con el robo las regalías llenaban sus arcas los ladrones que vestidos de politiqueros pregonaban lo lindo de una democracia invisible, un “choteo nacional” a lo Mañach. Aquí la pelota  fue una salida  a ese infierno dantesco y Almendares, Marianao y Cienfuegos llenaban los vacíos que dejaba aquel “prostíbulo nacional”; las estrellas de entonces  Dihigo, Luque y Marrero eran tan conocidas como Fotuto y Papaíto Mayarí, los icónicos personajes salidos de la prosa de Miguel de Marcos. Una mención aparte para los Cubans Starts, el legendario equipo que daba algo de  dignidad cuando llevaba el orgullo como bandera hasta suelo estadounidense y amen de su calidad colocaban a Cuba en medio del Central Park con tantos bombos y platillos, al estilo de Chocolate cuando ganó el título pugilístico en la ciudad de la Gran Manzana.

LA CUBANÍA TOCA PAUTA: FIN DE LA SUMISIÓN Y ECLOSIÓN DE LA CALIDAD

Con retrospectiva faulkneriana, fueron liberados recuerdos y viejas nostalgias, la ola revolucionarias de 1959 tocó al deporte y luego de “cruzar golpes” con el profesionalismo, el 14 de enero de 1962 nacen las series nacionales , una vitrina que recogería desde entonces a los mejores peloteros y nos colocaría la corona de “invencibles” dentro del circuito amateur a nivel global. Esa década del 60 estuvo marcada por la presencia e impulso e Fidel al evento que emergía, además del dominio industrialista, aquí Ramón Carneado un “Napoleón del diamante” ganó cuatro títulos consecutivos y sentó una rivalidad que trasciende hasta hoy, un duelo a lo Atenas vs Esparta entre capitalinos y orientales, el regionalismo “sacaba las uñas” cuando Manuel Alarcón “cerró la trocha y sacó al cucuyé”.


Alexander García Milián

Se han publicado 1 comentarios


I Glez
 20/1/17 12:05

Alarcon el pitcher del poblado del Cobre (El Cobrero, como se le conocia en el mundo del beisbol cubano de aquellos tiempos) lo q expreso antes de ese juego final por la discusion del campeonato fue: "cierren la Trocha - se refieria a calle de Santiago de Cuba-, y saque al cocuye- q es un personaje muy particular de las comparsas en los carnavales en el propio Santiago-", elobjetivo era tener una fiesta por todo lo alto y lo logro !!! para bien del beisbol cubano.

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