domingo, 19 de mayo de 2024

Dos coronas en lindo Coliseo

Cuatro medallas para Cuba, en la primera jornada del Gran Premio de La Habana (de judo)...

Rafael Norberto Pérez Valdés en Exclusivo 07/06/2014
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María Celia Laborde
María Celia Laborde, la primera medalla de oro de Cuba en el Gran Premio.

¿Ha sido este viernes la vez que más lindo hemos visto el Coliseo de la Ciudad Deportiva? No lo afirmamos, pero es muy posible. Una decoración atractiva. Dos tatamis. Luces especiales. Una temperatura acondicionada que satisfacía “al rey de los calurosos”. Audio de calidad y fuerte. Y cuando ya venían los rivales, un fragmento de “We are the champion…”

Sí, no hay dudas, todo eso se lo merecía el Gran Premio de La Habana (de judo), primer evento de ese tipo que se organiza en Cuba, el cual otorga puntos con vistas al ranking mundial y los Juegos Olímpicos de Río 2016.

Vamos a subrayar por su importancia un dato: Cuba fue el único país que pudo ganar dos medallas de oro en esta primera jornada (también una de plata y una de bronce), que deparó acción en cinco divisiones, en las cuales subieron a los dos tatamis un total de 117 competidores.

Y  todas fueron en las tres categorías con las que comenzaron las chicas: 48 kilogramos (16 contrarias), 52 (22) y 57 (30).

El resto de las acciones se vivieron en 60 (25) y 66 (24).

UN VISTAZO

¿Repasamos, de forma principal, las faenas cubanas?

En orden cronológico, en cuanto al podio se refiere, la alegría inicial llegó con la primera medalla, de bronce, gracias a Aliuska Ojeda (57 kilogramos), quien ya cerca de su objetivo no tuvo compasión para aplicarle ippón a la germana Miryam Roper. Pero… ¡lo mejor estaba por llegar!

Y ese momento estelar constituyó, por primera vez en un Gran Premio, según nos recordó un especialista, la discusión de una medalla de oro entre dos de nuestros compatriotas.

¡Bienvenida esta primera vez..!

Ello ocurrió, por supuesto, en la división más pequeña, la de los 48 kilogramos, entre dos rivales encarnizadas de los últimos tiempos, como lo son María Celia Laborde (invencible este viernes) y Dayaris Mestre (subcampeona).

Laborde comentó, en un pasillo, rodeada de periodistas:

“Es un triunfo muy importante. Quiero agradecer el apoyo del público. Mestre y yo nos conocemos muy bien. Entrenamos juntas. Utilizamos la misma técnica. La victoria se la lleva la que logre entrar más rápido”.

Otro desenlace tejido con paciencia, no solo a lo largo de los años, sino de esta misma jornada que nos ocupa: empezó a las 9:00 a.m., y este éxito se redondeó cerca de las 6:30 p.m.

Por cierto, en semifinales Mestre se impuso a la brasileña Sarah Menezes, campeona en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

DE OTRA FORMA

Yanet Bermoy (52), doble medallista de plata no solo en los de  Londres 2012, sino también en los de Beijing 2008, también puso a tocar el himno nacional. Pero seguro deseaba hubiese sido de otra forma. La brasileña Erika Miranda no se presentó al combate por el oro…

¿Habrá cogido miedo?, le preguntaron en tono de broma.

“No lo sé” dijo antes que se ratificara lo imaginado: la sudamericana andaba lesionada.

Bermoy, ya en serio, trató otros temas:

“En la jornada de la mañana me pareció importante la victoria contra la rusa, pues nunca le había ganado”, explicó refiriéndose a su duelo ante Natalia Kuziutina.

“Sí, creo que Cuba pudiera ser sede de otro Gran Premio, las cosas han salido muy bien”, indicó.

Otros que esbozaron la mayor de las sonrisas fueron el francés Automme Pavia (57), el georgiano Amiran Papinashvili (60), y el ruso Mikhail Pulyaev (66).

El español Sugoi Uriarte, derrotado por Pulyaev, nos contestó varias preguntas rápidas, también en cuanto se terminó la ceremonia de premiación, a tono con el estilo diseñado por los organizadores.

“Me fue muy bien en la competencia, con tres victorias iniciales, antes de la pelea contra el ruso, con el cual me fue muy mal. No me salió la estrategia. A él sí; fue mejor (…) Me siento muy bien en Cuba, entre nuestros países existe una hermandad histórica. Tengo muchos amigos cubanos”, dijo.

Este sábado, después de lo visto un día antes, la cita es casi obligada (primeros combates desde las 10:00 a.m.; finales a partir de las 5:00 p.m.). Debe ser otra oportunidad para ver buen judo. Y para recordar “We are the champion…”


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Rafael Norberto Pérez Valdés


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