viernes, 9 de diciembre de 2022

Distantes otra vez del mundo

La selección nacional de varones sigue carente de definiciones en los encuentros determinantes de los eventos...

Abelardo Gregorio Oviedo Duquesne en Exclusivo 03/07/2016
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Hace un par de años la ciudad mexicana de Nayarit fue escenario del Centrobasket, clasificación masculina. Aquella porfía entregó una tríada de pasaportes para los Juegos Deportivos Panamericanos de Toronto, Canadá. Y cuatro espacios para el Preolímpico Copa de las Américas escenificado del 31 de agosto al 12 de septiembre en México.

La formación nacional careció del empuje requerido en los momentos importantes del cotejo frente a su similar de República Dominicana y finalizó en el cuarto peldaño. Con ese rendimiento solo pudieron asistir al clasificatorio para los XXXI Juegos de la Era Moderna. En aquella lid hemisférica finalizaron en el décimo escaño y quedaron excluidos de la pugna que acontecerá del 5 al 21 de agosto en Río de Janeiro, Brasil.

Hace unos días (19 al 25 de junio) volvieron al parqué internacional por similares motivos. El Centrobasket de Panamá confirió cinco plazaspara la División A, del primer tramo correspondiente a la Copa del Mundo FIBA 2019 que organizará la federación de China; y para el torneo continental, AmeriCopa FIBA 2017. Asimismo, otorgó siete pasaportes para los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe que acontecerán en 2018 en la afamada ciudad colombiana de Barranquilla.

El representativo del país tampoco logró el objetivo de clasificar para las justas mencionadas anteriormente por ceder ante Islas Vírgenes Estadounidenses en la definición de la quinta plaza.

La clasificación general fue como sigue: 1. Puerto Rico. 2. México. 3. República Dominicana. 4. Panamá. 5. Islas Vírgenes Estadounidenses. 6. Cuba. 7. Bahamas. 8. Nicaragua.

El quehacer de nuestros paisanos sobre la duela de la instalación panameña Roberto Durán evidenció algunas fallas que deben erradicarse, urgentemente, con vistas a respirar con buena frecuencia en otros encuentros.

No obstante su mediana experiencia competitiva, los muchachos identificaron bastante rápido las formulaciones de los adversarios, tanto a la ofensiva como a la defensa. Pero como exhibieron una postura irregular para salvaguardar su cesta, casi siempre tuvieron comprometido el liderazgo del marcador.

Otro punto flaco involucró a los tiradores desde la larga distancia y a los jugadores defensas organizadores. A veces los primeros abandonaron su perfil y ello complicó el desempeño del gigante Javier Justiz, porque los adversarios le entorpecieron con mayor insistencia el desplazamiento cerca de la canasta. A propósito, el santiaguero desaprovecha la opción de lanzar la redonda al cuadrito ubicado en el tablero. Cuando ejecute esta estrategia, su ataque, y el del conjunto, crecerá en un 20 por ciento.

Los organizadores desmantelaron tímidamente la oposición rival. Y el elenco funcionó con distintos ritmos, además, debido a la pereza de los gigantes para moverse constantemente sin la esférica en las manos.

Por segunda ocasión los baloncestistas cubanos naufragan en las aguas del hemisferio occidental. “Un equipo no es tan bueno cuando gana, ni tan malo cuando pierde”, dicen los analistas. Pero nuestros paisanos deben sacudirse de la mala vibra y encaminarse hacia las importantes cimas. Solo así convencerán a la afición que entregan sobre el parqué todo su corazón para aproximarse al radiante sol.


Abelardo Gregorio Oviedo Duquesne


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