jueves, 8 de diciembre de 2022

¿Despertó Cuba?

El triunfo de Cuba 12x1 contra Japón dejó una pregunta en el tapete. ¿Despertó la selección nacional del letargo, sobre todo su ofensiva, y está lista para maquillar su pálida imagen e imponerse en Haarlem?...

Rafael Arzuaga Junco en Exclusivo 19/07/2012
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Ariel Pestano en el Cuba
Ariel Pestano con un homerun hizo subir el bateo cubano.

La noticia, como el resultado a Japón, noqueó a millares de cubanos que hacen su verano criticando el rendimiento del team Cuba en la XXVI Semana Beisbolera de Haarlem, que concluye el próximo domingo.

Con 15 indiscutibles, contado un jonrón de Ariel Pestano, más sendos dobletes de Frederich Cepeda y Yulieski Gourriel, las huestes del DT Víctor Mesa vencieron 12x1 a Japón en ocho entradas.

Nadie, ni yo, uno de los pocos que cree en un triunfo de Cuba en la final del torneo, esperó esta victoria tan holgada, después de la pobrísima demostración de los mejores maderos del país, condenados a seis carreras en su anteriores compromisos, dos en cada uno de los tres desafíos versus Puerto Rico y Estados Unidos, saldados con derrotas, y Taipei de China, al que vencieron por ventaja mínima.

Los detalles de la paliza a los nipones se conocen casi al dedillo, como ocurre siempre con los éxitos contundentes, después de ver al equipo durante varias jornadas dando tumbos contra rivales calificados y no.

En este orden, escalaron el box Darién Núñez (cuatro entradas de apertura), Norberto González (tres capítulos) y Dalier Hinojosa (un episodio), una terna imposible de imaginar segundos antes del desafío en cualquier aventura de Harry Potter, y dejaron en siete indiscutibles, con una carrera y nueve ponches propinados, al ataque de los asiáticos.

Se desperezó la ofensiva. Rusney Castillo bateó tres hits y anotó tres veces. Yulieski Gourriel rindió de 4-2 e impulsó tres anotaciones. Y José Dariel Abreu, Alfredo Despaigne y Ariel Pestano conectaron dos indiscutibles cada cual, entre ellos un cuadrangular del receptor, que remolcó dos anotaciones, las mismas del inicialista.

Y la defensa jugó sin errores.

En fin, el acabose, una fiesta latina en el Pim Mulier para eliminar a los nipones y asegurar la clasificación cubana.

Llegado a este punto, la pregunta es una: ¿Despertó Cuba del letargo que sufre en Haarlem, sobre todo su ofensiva, y está lista para imponer su ley en la XXVI Semana?

La respuesta es NO, aunque puedo afirmar que fundó esperanzas.

Los peloteros de Japón fueron a Holanda de paseo. A todas luces esa selección no tiene la menor posibilidad de contender. Después de ganarle a Taipei 4x1 en su debut, se desdibujaron poco a poco. Primero cayeron 1x4 versus Estados Unidos, fueron humillados 3x18 por Holanda y sucumbieron 5x7 ante Puerto Rico.

Sus rendimientos en el pitcher y la defensa, sus armas insignes en el mundo del béisbol, lo dicen todo.

Desde la loma de los martirios, incluido el partido contra Cuba, la representación de Japón, cuyas selecciones ganaron los dos primeros Clásicos, promedia 6.58 de efectividad, con 26 boletos y esa misma cantidad de ponches en 39 entradas y dos tercios. Y les han anotado 42 carreras, 13 de ellas sucias. Peor imposible.

Japón, escúchese bien, es el peor equipo en pitcheo y defensa (.959) y solo supera el bateo de Taipei (.167) y Estados Unidos (.225).

Contra ese equipo Cuba “brilló”. Y lo hizo sin introducir cambios en el orden ofensivo y sin modificar la tendencia maquinal a fabricar anotaciones a maderazos.

De modo que el resultado de este jueves puede ser un espejismo y deberemos esperar a sus números contra Holanda y/o Puerto Rico, Estados Unidos y Taipei de China, sus presuntos rivales en la fase de definición del podio.

Ojalá no. Ojalá sea la resurrección del equipo, el despertar ofensivo sobre todo, y el aviso del ascenso hacia el título. Un título que, si llega, sabrá mal, y pudiera acarrear más sinsabores que mieles, de no sacar cuentas claras de la pálida imagen del equipo esta Semana.

 


Rafael Arzuaga Junco


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