jueves, 8 de diciembre de 2022

De Tigres campeones y Piratas inolvidables

La 54 Serie Nacional de Béisbol concluyó: muchos comentarios quedan entonces en la afición de todo el país...

Joel García León en Exclusivo 13/04/2015
2 comentarios

Por quinta vez en la historia de la pelota cubana, un play off se extendió a siete juegos. Y con el último out del partido, los Tigres de Ciego de Ávila se convirtieron en el décimo equipo que logra al menos dos títulos en nuestras Series Nacionales, en tanto sus rivales de ahora, Ios Piratas de Isla de la Juventud, lograron un subcampeonato inolvidable y se ganaron el cariño de todo el país.

En una temporada marcada por la salida de los llamados equipos grandes de la postemporada, el espectáculo final no se resintió en cuanto a emociones y rivalidad, aunque la calidad de juego dejó las mismas lagunas técnicas y tácticas que habíamos apreciado en las dos fases de la campaña regular, sobre todo en cuanto al pitcheo, defensa y capacidad de dirección de nuestros mentores.

Los Tigres tejieron su segunda corona a fuerza de zarpazos y con la ayuda inestimable de los refuerzos Ismel Jiménez, Ariel Borrero, Yeniet Pérez, Alaín Sánchez, Andy Zamora, Orlando Lavandera y Leorisbel Sánchez, a quienes mantuvo juntos y les hizo respirar un mismo aire de victoria junto al resto del equipo, otra vez dirigido por Roger Machado, quien sumó su cuarto podio en siete años de dirección.

Las virtudes de los bicampeones nacionales estuvieron también en su producción oportuna, la estabilidad de dos abridores: Ismel y Yander Guevara; la garra para reponerse de cada derrota y sobre todo, de esa experiencia de jugar play off, que implica no ceder en los momentos más tensos, cuando fallar puede costar un campeonato.

A sus adversarios bien pudiéramos denominarlos campeones de la moral, pues sin grandes nombres ni un abultado palmarés de medallas —solo archivaban un bronce en 1999— supieron guiar el barco, como buenos Piratas, hasta donde querían: el juego chiquito, cerrado y rompecorazones, en los que siempre sacaron ventajas por la estelaridad de sus cerradores Danny Aguilera y Héctor Mendoza.

Podrán pasar muchos años y quizás otro equipo pinero no vuelva a discutir un cetro, pero esta formación pasará a la historia por haber llegado más lejos que sus propias fuerzas y por haberse ganado el cariño y la admiración de muchos cubanos fuera de su pequeño territorio insular, quienes hasta desearon en un momento el triunfo de los Piratas, conscientes de que no pasaba de ser una utopía beisbolera más.

El béisbol es un deporte de probabilidades y en un enfrentamiento a siete juegos casi siempre gana el mejor. Ciego de Ávila era el más integral conjunto de los que llegaron a los play off, por eso silenciaron los bates de los Alazanes Granma en semifinales y pudieron hundir a los pineros. Se hizo justicia con muchos pronósticos lógicos, aunque hasta que no cayó el último out del noveno inning el pasado 12 abril no hubo felicidad total.

La pelota cubana pasó otro examen de fortaleza y aprendizaje. El público respondió, los talentos siguen pululando por nuestros terrenos y el sistema de competencia tiene capacidad de desplazar a cualquier otro evento sociocultural del país. Ahí están, quizás, sus mayores méritos. En la mejora del arbitraje, la superación de nuestros técnicos y jugadores, así como en los ajustes imprescindibles que debemos hacer para acercarnos al béisbol internacional están las experiencias más visibles para aprender.

En alrededor de un mes conoceremos la preselección nacional de la cual saldrá el equipo que nos representará en los Juegos Panamericanos de Toronto. Luego vendrá el torneo sub 23 y para finales de agosto se anuncia el inicio de la 55 Serie Nacional de Béisbol, que tendrá dos paradas: en noviembre por el Premier 12 y en febrero por la Serie del Caribe en República Dominicana.

De momento que siga la fiesta en tierras avileñas y pineras. Esos ídolos deportivos hicieron perder los nervios a miles de personas y es hora de que el aplauso y el reconocimiento les llegue fuera de los estadios. Los rugidos del Tigre son  los más fuertes de la pelota cubana y nadie supera en valor a los Piratas. Esa es tan solo una parte de la verdad.


Joel García León

Se han publicado 2 comentarios


Nor1
 14/4/15 11:28

hay que estar claro de las posibilidades reales de cada cual. la isla campeon la queriamos todos aca, sin embargo sabiamos que ciego no habia llegado hasta donde estuvo por gusto. este subcampeon sabe a campeon. es el 2do lugar mas seguido y querido por toda cuba. tuvo asustados a los tigres hasta ultima hora, que no me digan ahora que no. llegar al 7mo juego dio muestras de nivel, coraje y valor. muchas gracias.

Fidel gomez
 13/4/15 9:22

excelente comentario para una final que muchos pensábamos nadie vería por la tv y estoy seguro que la vio cuba entera. para ciego muchas felicidades y para los piratas que su pueblo les levante un monumento, porque hicieron historia. gracias

Deja tu comentario

Condición de protección de datos