martes, 6 de diciembre de 2022

Dayaris Mestre: ¡Qué lástima!

La judoca cubana estuvo muy cerca de una medalla olímpica...

Rafael Norberto Pérez Valdés en Exclusivo 06/08/2016
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Lo ocurrido este sábado (6 de agosto) le va a ser muy difícil de olvidar a la judoca cubana  Dayaris Mestre, de la división de los 48 kilogramos, la menor en su deporte. Estuvo muy cerca de ganar una de las dos medallas de bronce en los Juegos Olímpicos de Río 2016. Pero para su tranquilidad, y su expediente, en realidad no le alcanza saber que estuvo “muy cerca”. ¡Es todo o nada!

Era, de paso, la posibilidad del primer metal para nuestro país esta vez en la fiesta deportiva más importante del planeta…

En su primer combate la cubana, de 29 años de edad, le ganó a Asaramanitra Ratiarison, de Madagascar, por tres amonestaciones. Luego de ese siempre complicado debut, porque más allá del rival hay que romper la inercia, se impuso a la española Julia Figueroa. Y en el tercero dio un paso de avance que pareció decisivo: doblegó, en su propia casa, a la brasileña Sarah Menezes, campeona en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, y ahora sin medallas en los de Río 2016.
Ese resultado ahora fue por un shido en el segundo minuto.

EL ENTRENADOR

Después de esos tres primeros desenlaces todos conocimos las opiniones de Armando Padrón, jefe de entrenadores del equipo femenino, ofrecidas al colega Aurelio Prieto, de la televisión cubana.

“La primera rival era difícil por sus características”, indicó. “Y la segunda, la española, llegó como sexta en el ranking olímpico. Ha vencido incluso torneos Grand Slam. Es una contraria de nivel. Mestre le ha ganado. Ahora lo hizo por yuko y shido”, agregó.

“El combate contra Menezes fue uno de los mejores de su carrera. La mayoreó. A partir del segundo minuto no había Menezes sobre el tatami. Yo le había dicho que no importaban los resultados anteriores, que este era el torneo en que había que ganarle”.

¿A LA TERCERA?

Entonces Mestre llegó a las semifinales, y a dos posibles combates que no podía perder…
En el primero había un refrán sobre el tapete: “A la tercera va la vencida”.
Pero no siempre se cumple. Y esta vez no se cumplió.

Lo decimos por el duelo, la primera semifinal, entre Mestre y la sudcoreana Bokyeong Jeong.
La asiática la había derrotado dos veces este año, en la Copa del Mundo de Roma, y el Máster de Guadalajara. Cuando ambas rivales estaban una al lado de la otra, antes de salir hacia los tatamis, era inevitable que uno tratara de interpretar los rostros. Y nosotros tratamos de interpretarlo.

Pero necesitábamos confirmación. Ni siquiera estábamos seguros. Lo que apreciamos fue a la asiática serena. Y a Mestre desde el primer segundo, o combativa (¿demasiado combativa?) o ansiosa. Eso es lo que me pareció…

Y casi al principio, a los 3:39 minutos, la sudcoreana marcó Wazari. No es solo eso: No dejaba llegar a ella a la espirituana, quien no encontraba siquiera una luz en el camino. En esas estaban cuando… ¡llegó el Ippón! Le quedaba todavía la posibilidad del bronce. La rival era la kazaja Otgontsetseg Galbadrakh, con quien tenía dos victorias y dos derrotas (las dos últimas este año). Mestre llegó a tener ventaja de dos pasividades.

Pero… ¿demasiado ansiosa? ello no fue suficiente. Y cuando parecía con muchas posibilidades de éxito llegó un inolvidable Ippón. No se permite ser sorprendida en unos Juegos Olímpicos.
Y un quinto lugar que no era lo que soñó.

No estoy seguro de que Mestre haya podido ver un combate realizado poco después, en el que la argentina Paula Pareto, a la que ella venció en la final de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015, se impuso a la japonesa Ami Kondo. Pareto logró desquite así de la final en el mundial de Chelíabinsk 2014, se incluyó en su primera final olímpica, y mejoró su bronce de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, pues al menos aseguró plata en el momento. No se conformó y siguió hasta lo más alto del podio, tras vencer  a Bokyeong Jeong, por wazari. Estaba con una lesión en uno de los labio.

Un dato final: cualquiera patina. Los brasileños, muy fuertes, con una preparación excelente, y apoyados por su público, no pudieron alcanzar una medalla en esta jornada inicial.
Pero eso no quita que a Dayaris Mestre haya quedado insatisfecha por haber quedado “muy cerca” de una medalla olímpica.
 


Rafael Norberto Pérez Valdés


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