martes, 29 de noviembre de 2022

Cuba, grosso modo

A la distancia y números mediante, Cuba falló en los tres renglones del juego y por ello mereció el último lugar de la V Copa del Mundo de Béisbol para damas...

Rafael Arzuaga Junco en Exclusivo 20/08/2012
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Japonesas campeonas

Al final, llegó el final este domingo. Y Cuba no pudo conquistar el quinto lugar, ni supo siquiera repetir el sexto escaño de dos ediciones anteriores y resultó, eso sí, la peor de todas las selecciones en la V Copa del Mundo de Béisbol para damas, disputada en Edmonton, Canadá.

Una sola victoria en las dos fechas de la segunda ronda, les hubiera bastado a las discípulas del DT Juan Padilla para escapar del sótano, lo cual hubiera sido un premio de lujo a tenor con su rendimiento durante todo el torneo.

Sin embargo, cayeron 6x9 versus Venezuela el sábado y la derrota las condenó a la disputa del séptimo escaño. Y un día después no repitieron el triunfo de la fase de clasificación, 13x5, sobre Holanda, que tomó venganza, ganó por marcador de 8x10, ¡su primera victoria internacional!, y las confinó al sótano.   En los dos partidos comenzaron delante las cubanas, solo para terminar sin pulso ante dos selecciones, potencialmente, no muy distantes de su calidad. Versus las venezolanas, anotaron cinco veces en el principio del cuarto capítulo, mas soportaron seis en el final de ese mismo acto y tres en el quinto, suficientes para sentenciar la derrota y balance adverso (aún más) de 1-7. (Cuba, visitador, jugó para 6 carreras-13 hits-2 errores, y Venezuela 9-14-3).

Y, ante las holandesas, también fabricaron un racimo de cinco anotaciones, este en el episodio inicial; lograron incluso ventaja de 6x3, disputado el primer tercio del juego, y 8x7 en el séptimo, pero un racimo de tres carreras en el séptimo las sepultó con la marca de 1-8. (Cuba, home club, rindió para 8-10-3, Holanda 10-13-4)  Así, en el octavo lugar, concluyó la participación cubana en la V Copa del Mundo de Béisbol, disputada en Edmonton, Canadá, y conquistada por Japón, monarca ecuménico por tercera vez consecutiva, tras coronarse en las ediciones de 2008 y 2010.   

Ese palmarés colectivo es consecuencia de un rendimiento individual frágil, igual con el aluminio, que en el box y a la defensa.

A la ofensiva rindieron, de manera global, para .307 de average y .404 de porcentaje de embasamiento, números grandes, enormes en cualquier béisbol, menos en el que juegan las damas. Tanto es así, que en uno y otro departamento concluyeron séptima y sexta, respectivamente; además, terminaron séptimas en anotadas (42), sextas en hits (74) y octavas en impulsadas (31).

Solo Yurismaris Báez (.467, de 30-14, cinco dobles, ocho impulsadas, tres bases robadas en cuatro intentos y nueve anotaciones), octava entre las bateadoras de mayor promedio, y Dayanna Batista (.344, de 32-11, tres remolques, cinco anotadas, siete bases robadas en 11 intentos), solo ellas, jardinera central y segunda base, respectivamente, rindieron de modo constante.

En tanto, para mejorar sus números, aprovecharon la ronda de consolación la primera base Yuleidys Charón (.348, de 23-8, un doble, un triple, par de impulsiones y cuatro anotadas) y la usualmente bateadora designada Dainaris Morales (.318, de 22-7, seis impulsadas).

Si de manera colectiva Cuba resultó la sexta novena de “mejor” defensa, o la tercera peor, para decirlo como fue, con .921 de promedio (23 errores en 290 lances), la custodia del cuadro interior se convirtió en una gangrena de sus falencias.

Yaluani Cervantes, torpedera, fildeó para .927; Batista para .886, Charón para .929 y para .833 Virgen Vargas, tercera base. Entre todas cometieron 16 errores, estadística que no comprende otras imprecisiones convertidas en carreras por los rivales.

Desde el box, la efectividad cubana fue de 8.52, superior a la de Holanda (12.32), última en ese apartado. Las cubanas toleraron más hits (109), carreras limpias (69), dobles (20) y bateo ofensivo (.408) que todos los demás cuerpos de lanzadores, excepto el de las europeas. Encima, las cubanas fueron “líderes” en wild pitch (10), triple permitidos (7) y bases por bolas concedidas (53).

Y en ese renglón, mal que se diga, no hubo excepción. Seis serpentineras —hasta nueve utilizó Padilla— trabajaron por encima de 6.35, la efectividad promedio de la lid; y las tres que no lo hicieron, lanzaron para 5.00 (Mabel Cuello, en siete entradas), 4.71 (Lianni Rodríguez, al cabo de 16 y un tercio) y 4.67 (Ana B.Castellanos, por seis capítulos).

Así, grosso modo, rindió Cuba en Edmonton. Toca ahora a las autoridades deportivas colocar esos números, con asteriscos, en sus agendas, y disponerse a realizar una disección para descubrir los por qué de una actuación que, desde lejos, hacen pensar en varios problemas, además de las carencias técnicas inherentes a las falencias de nuestro béisbol.

Etapa clasificatoria: Japón (6-1), Canadá (6-1), Estados Unidos (5-2), Australia (4-3), China Taipei (3-4), Venezuela (3-4), Cuba (1-    6) y Holanda (0-7)

Tabla final de posiciones: Japón, Estados Unidos, Canadá, Australia, Venezuela, China Taipei, Holanda y Cuba 

  • Japón venció a Estados Unidos en el partido por la medalla de oro, liderada por la abridora Yukari Isozaki, que trabajó las siete entradas (Isozaki también fue la ganadora del juego final y la Jugadora Más Valiosa de la IV Copa, disputada en Venezuela)  
  • Canadá ganó la medalla de bronce al superar 17x13 a Australia
  • Venezuela superó 6x1 a Taipei de China y terminó en la quinta posición

Equipo Todas Estrella

Pitcher Abridora: Yukari Isozaki (Japón), relevista: Ayami Sato (Japón), receptora: Stephanie Savoie (Canadá), primera base: Kate Psota (Canadá), segunda base: Nicole Luchansky (Canadá), tercera base: Christina Kreppold (Australia), shortstop: Ayaka Deguchi (Japón), jardineras: Iori Miura (Japón), Jenna Flannigan (Canadá) y Hsiao Mei Chen (Taipei de China), designada: Tamara Holmes (Estados Unidos)

Premios Individuales

Mejor bateadora: Tamara Holmes, mejor lanzadora efectividad: Lauren McGrath (Australia), mejor lanzadora average: Yukaria Isozaki, más carreras impulsadas: Yukiko Kon (Japón), más home runs: Nicole Luchansky (Canadá), más bases robadas: Bronwyn Gell (Australia), más carreras anotadas: Shae Lillywhite (Australia), mejor jugadora defensiva: Ayako Rokkaku (Japón), Jugadora más valiosa (Most Valuable Player, MVP, en inglés): Yukari Isozaki

 


Rafael Arzuaga Junco


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