jueves, 8 de diciembre de 2022

Clásico redondo para el Madrid(+Video)

Con la victoria sobre el Barcelona los dirigidos por Zinedine Zidane dieron un golpe de autoridad y se mantienen en la puja por el título de liga...

Haroldo Miguel Luis Castro en Exclusivo 02/03/2020
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Vinicius
Pese a sumar apenas dos goles en 18 partidos de liga, contra el Barcelona Vinícus Jr asumió la referencia en ataque(Foto: Guetty Images).

El Santiago Bernabéu acogió la puesta en escena de un Clásico llamado redimir agravios. De un lado, el Real Madrid con la intención de maquillar un inicio de año gris y de hacer las paces con el gol. Del otro, un Barcelona nostálgico empeñado en representar performances a la altura de lo que alguna vez se consideró la quinta esencia del balompié. Para ello, mientras Zinedine Zidane dispuso un engañoso 4-3-3 con Isco como piedra angular de la iniciativa en ataque, Quique Setién simuló una zaga de tres y repitió el experimento de Arturo Vidal en la delantera.

Los primeros compases develaron la clara intención de ambos conjuntos de presionar tras la pérdida del esférico, aunque fueron los blancos quienes siempre dieron sensación de comodidad gracias, en buena medida, a las continuas coberturas de Casemiro y Federico Valverde.

El Barça de a poco se encontró sobe la cancha apoyado en la sobriedad de Arthur y De Jong, sin embargo, la lenta circulación del esférico impidió aprovechar los espacios. Con Griezmann sobresaliente en funciones defensivas pero taciturno a la hora de encarar, y Vidal alternado sin resultados entre extremo y falso nueve, los catalanes se vieron obligados a colgarse por enésima ocasión de la genialidad de Lionel Messi.

En complicidad con Sergio Busquets, el astro argentino logró importunar más de una vez al guardameta Thibaout Courtois, quien tuvo que emplearse a fondo con atajadas de antología para mantener impenetrable su cabaña. Mientras, los de la capital española se empeñaban en la banda izquierda de Marcelo y Vinícius Jr para generar acciones que terminaban frustradas por la hasta entonces encomiable labor de Semedo y Piqué. El final del primer tiempo dejaba la sensación de un Madrid dominador, aunque mucho menos incisivo.

Para la segunda parte, tanto Zidane como Setién apostaron por el mismo guion. El temor a caer en la trampa del adversario planteó un ritmo de juego a punto de rozar lo aburrido. Los contraataques impusieron un duelo de recuperación entre Casemiro y Busquets. La escuadra merengue mantuvo los tiempos y la intensidad sobre un Barcelona con pocas luces en el centro del campo. Encima, sin un claro socio para conectar, Messi se vio obligado a partir desde muy atrás y ya no representó motivo de preocupación para la defensa madridista. 

Con el partido empatado a cero y el reloj marcando apenas el último tercio del encuentro, la insistencia de Vinícius fue recompensada. Un pase al espacio de Kroos descolocó a Semedo y le permitió realizar un sprint en diagonal para internarse en lo profundo del área y sacar un remate que rebotó en Piqué e impidió la reacción oportuna del cancerbero alemán Marc André TerStegen.

A de partir de ahí los azulgranas pretendieron en vano imponer condiciones. Los cambios de Ansu Fati por Griezmann y de Rakitić por Arthur de nada ayudó a revertir una situación que se tornó insalvable cuando el recién ingresado Mariano le puso la guinda al pastel en las postrimerías del partido al aprovechar los despistes de marca e inventarse una jugada en solitario que terminó con el balón estampado en la red.

De esta forma, el Madrid sin demasiado brío se coloca un punto por encima del Barcelona y recupera la punta en la puja por el campeonato doméstico. La Liga continúa sin dueño.

 


Haroldo Miguel Luis Castro

Periodista y podcaster


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