sábado, 26 de noviembre de 2022

Abreu y Sancti Spíritus cerraron como trenes

El cuarto bate cienfueguero y los Gallos lucieron todo su poderío en esta breve semana beisbolera...

Michel Contreras González en Exclusivo 01/02/2013
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JoseDarielAbreu

Hace ya varios años que José Dariel Abreu es el bateador más temido de la pelota nacional. Incluso más que Alfredo Despaigne, Yulieski Gourriel o Frederich Cepeda. Eso, porque no se limita a estar siempre en la pelea del liderato de jonrones, sino también porque sus promedios ofensivos son propios de peloteros de contacto.

Slugger de 1.90 metros, con 110 kilos de peso y 25 años, Abreu acaba de reventar la Mizuno en la subserie frente a Industriales –la última del segmento inicial de la justa- al conectar de 11-6 (.545), con cuatro bambinazos, cinco carreras anotadas y ocho remolques.

De esa guisa, el sureño remató brillantemente en las estadísticas al anclar primero en cuadrangulares (13), slugging (.735), dead balls (10) y total de bases (100), segundo en average (.382) y anotadas (37) y tercero en impulsadas (36).

Luego de nueve Series, Abreu totaliza una efectividad de .342 con el madero, a lo que suma 165 vuelacercas y 533 empujadas. Sin dudas, una figura sembrada en el equipo insular para el inminente Clásico Mundial.

EQUIPO DE LA SEMANA

Los Gallos espirituanos cerraron el calendario de la primera fase del torneo a toda máquina, al barrer inmisericordemente a Camagüey y concluir a la cabeza de la tabla de posiciones con 30 triunfos y 14 reveses, sin incluir un encuentro sellado contra Villa Clara.

Los pupilos del debutante manager Yosvany Aragón desarbolaron a los tinajoneros con pizarras sucesivas de 2x1, 11x3 y 6x3, apoyados en una ofensiva no muy abundante (24 hits en general) pero oportuna, y un pitcheo que sigue comportándose a tremendísimo nivel.

En sus predios del José Antonio Huelga, Sancti Spíritus dio los toques definitivos a su cosecha de este tramo de campaña. A la postre, la plantilla finalizó segunda en average (.282) y quinta en anotadas (211) y slugging (.389), aunque su lado flaco estuvo a la defensa (.965), en la que fue inferior a todos los elencos en disputa.

No obstante, el pitcheo enmendó todo lo que podía malograr el guante. A tal punto, que el staff trabajó para 2.69 limpias por juego (tercero de la lid), y apenas concedió 89 bases por bolas, por mucho el mejor de la contienda.

Siempre presentes en la postemporada, los Gallos atesoran su mejor ubicación en la Serie 41, hace más de una década, cuando quedaron segundos al perder inesperadamente frente a Holguín. ¿Habrá llegado, por fin, su año grande?


Michel Contreras González

Licenciado en Periodismo. Especialista en temas deportivos, con énfasis en béisbol, ajedrez, fútbol y atletismo


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