lunes, 28 de noviembre de 2022

“Ábrete, Sésamo”: ¡Medallas en lucha!

El indiscutible aporte de la lucha al deporte cubano de cara a los Juegos Olímpicos de Río 2016...

Rafael Norberto Pérez Valdés en Exclusivo 14/01/2016
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La frase del título llegó muy intrusa a adueñarse del teclado de la computadora. Ella pertenece, como seguro muchos recordarán, al cuento popular Alí Babá y los cuarenta ladrones. La asociación con ella nos vino porque al final del año 2015 e inicios de 2016 se abrieron muchos archivos periodísticos de los cuales han emergido sugerentes resúmenes, recordatorios...

Hemos leído materiales de ese tipo aquí en Cubahora (en dos partes), en los periódicos Granma, Juventud Rebelde, el semanario Trabajadores, la revista Bohemia, los vimos en el Noticiero Nacional Deportivo…, entre otros. No me quedan dudas, Alí Baba llegó a todos ellos y dijo: “Ábrete, Sésamo”.

Hoy queremos detenernos, para luego desmenuzarlo, en un breve y conciso texto publicado en Trabajadores, con el título “Siglo XXI: conquistas mundiales”. Es, en el caso de los cubanos, una “recopilación detallada de los 15 deportes que han podido alcanzar al menos un podio desde el 2001 hasta el 2015”.

El que encabeza ese listado, algo esperado, es el atletismo. Lo decimos porque en total, según la suma que realizamos, tienen 54 preseas (15 de oro-23 de plata-16 de bronce). Al aire libre son 34 (11 de oro-14 de plata-9 de bronce), y bajo techo 20 (4-9-7). ¿Cuál viene segundo? ¿El boxeo? ¡No! Los del llamado “buque insignia del deporte cubano” tienen 41 (23-8-10), y ello no les alcanzó para ser segundos. Ese empinado puesto lo ocupó la lucha: 48 (8-17-23). Sí, es una “sorpresita”…

RAYOS X

Cuando se observa este tema a través de “Rayos X” una verdad sí no es sorprendente. La voz cantante, en calidad (oro) no en cantidad, la llevan los del estilo grecorromano, con 22 (7-6-9), quienes según su fuerza tradicional han obtenido mejores resultados que los de la libre: 26 (1-11-14).

Los datos anteriores nos embullaron a profundizar en el tema y realizar un estudio de ese período en la enjundiosa base de datos de la Unión Internacional de Lucha.

El mejor momento de la grecorromana se vivió en Patras 2001, un año en que los del otro estilo lidiaron en Sofía, pues todavía los mundiales no se celebraban en una misma sede, como sucedió a partir de Budapest 2005. Lo decimos, claro está, porque lograron un histórico primer lugar por países, teniendo en cuenta la sumatoria de los puntos aportados por cada competidor, aspecto en el cual los cubanos tributaron unidades en las ocho divisiones existentes entonces. Fue una faena al estilo de Los tres mosqueteros: “Todos para uno y uno para todos”.

El que subió en suelo griego a lo más alto del podio resultó Filiberto Azcuy (69 kg), campeón olímpico en Atlanta 1996 (74 kg) y Sydney 2000 (69 kg). En plata quedó Ernesto Peña (97 kg). Los bronces terminaron en los cuellos del ya fallecido Lázaro Rivas (54 kg) y de Roberto Monzón (58 kg).

Se impone detenernos un momento en el desempeño ya mencionado del estilo grecorromano: 22 (7-6-9). El “superman” ha sido, el dato tampoco sorprende, el superpesado Mijaín López (130 kg), con cinco de las siete coronas, además de dos de plata. Los triunfos se produjeron en Budapest 2005, Guangzhou 2007, Herning 2009, Moscú 2010 y Tashkent 2014. Las de plata en Estambul 2011 y Las Vegas 2015.

Sí, tampoco se nos olvida que en ambas ocasiones el imponente doble campeón olímpico de Beijing 2008 y Londres 2012 ha perdido contra el turco Rıza Kayaalp. La primera vez me dijo: “No me gana más”.  ¡No fue así en Las Vegas! Y ello abre un interesante compás de espera de cara a los Juegos Olímpicos de Río 2016, los cuales se encuentran casi al doblar de la esquina, pues se desarrollarán del 5 al 21 de agosto.

¿Y quién ganó la séptima de oro? Ismael Borrero (59 kg), en Las Vegas, mejorando su quinto lugar de Tashkent 2014. Y más sorprendente que sus progresos resultó la forma tan fácil en la que ganó la mayoría de sus combates. Un ejemplo: en la final se dio banquete abusivo de 8-0 contra el azerí Rovshan Bayramov, nada más y nada menos que medallista de plata en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 y Londres 2012.

¿Y LOS OTROS?

Un episodio interesante se vivió en Budapest 2013: la libre ganó dos medallas, ambas de plata. Y ellas fueron las únicas de la comitiva, pues los de la grecorromana no pudieron guardar ninguna en los maletines. Los que subieron al podio resultaron Liván López (66 kg) y Reineris Salas (84 kg).

El mejor momento de los de la libre lo protagonizaron en Teherán 2002. Y lo afirmamos porque conquistaron 1-2-0. La corona perteneció a René Montero (55 kg). En plata quedaron Yoel Romero (84 kg) y Alexis Rodríguez (120 kg).

No se nos escapa que los de ese mismo estilo estuvieron en tres finales en Budapest 2005, aunque ninguno de ellos pudo llegar al oro y quedaron en definitiva con plata: los ya mencionados Romero y Rodríguez, más Yandro Quintana (60 kg), quien un año antes había sido campeón olímpico en Atenas.

Y tampoco olvidamos ahora que Qasim, rico y malvado comerciante hermano del pobre leñador Alí Babá, no recordó la fórmula para salir de la cueva, lo cual llevó a que los ladrones lo mataran. Es hora entonces de no olvidarnos que ya debemos salir de los archivos y ponerle el punto final a este trabajo.


Rafael Norberto Pérez Valdés


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