sábado, 15 de junio de 2024

06/07: Latinoamérica se despide y habrá final europea

Hoy Francia venció 2-0 a Uruguay y Bélgica 2-1 a Brasil, en la primera fecha de cuartos de final...

José Luis López Sado en Exclusivo 06/07/2018
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Kevin De Bruyne
El belga Kevin De Bruyne cumplió con acierto sus funciones de delantero frente a Brasil.

Por cuarta Copa del Mundo de Fútbol consecutiva, en la actual edición de Rusia 2018 emergerá como titular un equipo de Europa. En la jornada de hoy, que enroló dos interesantes cotejos pletóricos de sube y baja durante (casi) los 90 minutos, Francia venció 2-0 a Uruguay y Bélgica se deshizo 2-1 del pentacampeón Brasil, en la primera fecha de cuartos de final.

En el estadio de Nizhni Nóvgorod, los galos del técnico Didier Deschamps, con mucha autoridad, no dejaron margen a dudas de su candidatura al título, al mostrar un mejor trato de la esférica, ese poderoso mediocampo que deviene perfecta “aleación” de talento y músculo y, una vez más, la peligrosa velocidad del joven delantero Kylian Mbappé, que no se cansa de quebrar cinturas rivales a su paso en busca del área chica.

Mientras, a Uruguay, que llegó al juego con apenas un gol en contra, le costó demasiado la baja por lesión del delantero Edinson Cavani –así, Luis Suárez se quedó sin “socio” en funciones de ataque-, además de los errores en defensa, considerada siempre como su eslabón más contundente.

El partido se inició con el diseño de juego pronosticado: Francia, con N’Golo Kanté, Paul Pogba y Corentin Tolisso, se adueñó del balón y, además, le arrebató el dominio del mediocampo al cuadro charrúa, que intentaba replicar con la velocidad de su peligroso delantero Luis Suárez, quien a falta de Cavani, debía finalizarlas en compañía de Christian Stuani.

Realmente, por la banda derecha, a Mbappé siempre le vio la “espalda” el lateral Diego Laxalt y los zagueros uruguayos no mostraban seguridad en el trabajo con los balones aéreos. Y asimismo, cayó el primer gol. En el minuto 40, Antoine Griezmann, el jugador del partido, cobró un tiro libre provocado por una dura entrada de Rodrigo Bentancur, y Raphael Varane cabeceó a la red anticipando a toda la defensa.

Era la primera vez en el Mundial, que el Uruguay del técnico Óscar Tabárez se veía debajo en el marcador. Pero la respuesta llegó con más corazón que arte en el trato a la TelStar 18. Cuando Stuani demostró que no podía seguir a Suárez en sus intentonas por igualar el pizarrón, fue reemplazado por el delantero Cristian Rodríguez. Pero tampoco hubo respuesta positiva.

Francia mantuvo el control de la pelota, y el dominio de la media cancha. Así, en el minuto 61, Les Bleus sentenciaron el partido de una forma poco esperada, cuando Fernando Muslera, uno de los arqueros más experimentados del Mundial, no pudo retener un remate lejano de Griezmann que parecía controlado.

Los franceses festejan el gol de Varane contra Uruguay (Foto: EFE).

Con ese resultado, Francia se enfrentará el martes en cuartos de final a los Diablos Rojos de Bélgica, que en cada presentación se muestran más precisos y seguros de la función que debe cumplir cada uno sobre el gramado.

En el estadio de Kazán, los belgas sabían que tenían un rival de armas tomar como el pentacampeón mundial Brasil, arrollador y con jugadores muy habilidosos. Por eso, el técnico español Roberto Martínez cambió el sistema de juego y, de un 3-4-3 utilizado en los cuatro partidos anteriores, cambió para una formación 4-3-3, subiendo a Kevin De Bruyne a la delantera y dejando la banda para Romelu Lukaku, con Eden Hazard encargado de conducir los hilos del juego. En cuanto a Brasil, la única novedad fue la presencia de Fernandinho ante la baja por sanción de Casemiro.

Y casualmente, Fernandinho se metió el primer gol y luego no pudo frenar a “la mole” Lukaku en la jugada del segundo, además de que, junto a Paulinho, jamás lograron detener las contras de los belgas.

Ese primer gol de los Diablos Rojos llegó al minuto 13, cuando tras un cobro de esquina, el defensa Kompany rozó la pelota con la cabeza y Fernandinho, con un golpe de hombro, la envió al fondo de sus redes. Brasil no bajó la guardia y, sin importarle los espacios libres que dejaría en su afán de empatar, lo intentó con varios disparos, aunque infructuosos.

Pero en una contra de libro, en el minuto 31, Lukaku bajó una pelota con el pecho en su campo, la controló, se fue de Fernandinho en velocidad en el círculo central y asistió a De Bryune, quien fusiló a Alisson con un potente disparo cruzado. Con ese 2-0 se fueron al descanso.

Ya en el complementario, al adiestrador belga no le tembló la mano y pobló aún más su medio sector, al extremo de que apenas se veía delante a De Bruyne. El resto, a hacer el trabajo “sucio”.

La “canarinha” (casi) se iba del Mundial y tenía que nadar a contracorriente, en busca de la portería de Thibaut Courtois, quien fue un verdadero héroe del cual se acordarán todos los belgas durante muchas décadas venideras.

Entonces Tite, ese capacitado entrenador que recuperó la samba y el jogo bonito, quemó todas las naves con la incorporación de hombres de ataque como Douglas Costa, Firmino y Renato Augusto. Quería que se metieran dentro del área chica, a como fuera. Y esperaba que apareciera su crack Neymar, apagado durante los primeros 45 minutos.

Renato Augusto enloqueció a la “torcida” instalada en el graderío cuando en el minuto 76 transformó en gol un centro de Coutinho. Y pudo convertirse en héroe; pero erró en una ocasión que tuvo en el 81’. Y en las postrimerías, lo intentó Ney con disparo desde fuera del área, pero Courtois volvió a responder con un despeje a mano cambiada.

 Mañana cierran los cuartos de final con los duelos Inglaterra-Suecia y Croacia-Rusia.


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José Luis López Sado

Periodista


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