miércoles, 21 de febrero de 2024

COVID-19 en Cuba: ¿Cómo afrontamos el distanciamiento social?

Para responder esta y otras interrogantes Cubahora conversó con Bárbara Zas Ros, presidenta de la Sección de Orientación de la Sociedad Cubana de Psicología...

Aymara Massiel Matos Gil en Exclusivo 04/04/2020
3 comentarios
caricatura  tiempos coivid
Las situaciones de emergencia generan reacciones a nivel psicológico que por lo general son emocionales.

Lis vivió en China durante el culmen del nuevo coronavirus y mientras estuvo en confinamiento experimentó miedo, tristeza, desesperación. Luchó contra esos sentimientos para no preocupar demasiado a familiares y amigos que, a miles de kilómetros, conocían a través de las noticias sobre un nuevo virus que se propagaba tan rápido que ya comenzaba a ser una amenaza para los habitantes del Gigante Asiático y también, lo sabrían después, para el resto del mundo.

“A mí me afectó mucho, vivía encerrada en un cuarto, solo podía salir al mercado una vez a la semana, de vez en cuando me sentaba en la ventana y todo lo que veía era una calle vacía”, recuerda la joven cubana de 28 años, quien asegura que esperaba con ansias el día de salir a comprar comida, aunque iba un poco asustada, porque los contagios aumentaban a niveles alarmantes.

Afortunadamente pudo regresar a casa y la sensación de haber dejado atrás la angustiante experiencia le brindó tranquilidad. Sin embargo, un mes después de su llegada se reportaron los primeros casos positivos a la COVID-19 en Cuba, y era como si todo empezara de nuevo: “Estoy preocupada por mi familia, espero que la situación no se repita de la misma forma aquí, y aunque ahora sería diferente, porque estaré con ellos, no quiero volver a vivir encerrada, aunque creo que es la única forma de detener el contagio”.

CALABAZA, CALABAZA… EL DISTANCIAMIENTO SOCIAL

Con más de 950 000 casos confirmados en el mundo y cerca de 50 000 fallecidos, el nuevo coronavirus representa una amenaza para la población y su enfrentamiento constituye una prioridad para la Organización Mundial de la Salud (OMS) y, especialmente, para las más de 170 naciones afectadas hasta el momento.

Según explicó Tedros Adhanom, director General de la OMS, en la Cumbre Extraordinaria de Líderes del G-20 sobre la COVID-19 : “…los primeros 100 000 casos se produjeron en 67 días. Los segundos 100 000, en 11 días; los terceros 100 000, en solo cuatro días, y los cuartos 100 000, en únicamente dos días¨.

El acelerado avance de esta pandemia ha obligado a los gobiernos a adoptar medidas para frenar su expansión, muchas de las cuales han significado la renuncia (ojalá que por poco tiempo) a la cotidianidad, tal y como la conocíamos hasta ahora.

Además del cumplimiento de las orientaciones higiénicas, se ha identificado el distanciamiento social como una de las vías más efectivas para cortar las cadenas de transmisión del virus pero, ¿cómo reaccionamos a la idea de quedarnos en casa de manera casi obligatoria?

“Esta ha sido una situación de impacto emocional para todos, algo inesperado, es una amenaza a la estabilidad de nuestra salud individual, familiar y comunitaria”, aseguró Bárbara Zas Ros, presidenta de la Sección de Orientación de la Sociedad Cubana de Psicología, quien considera que lo primero es reconocer lo que nos está sucediendo y tomar control de la situación.

La también profesora auxiliar de la Universidad de La Habana (UH) explicó que, si bien como seres humanos no estamos acostumbrados a situaciones como la actual, según avanza nuestra vida vamos construyendo determinados recursos psicológicos para enfrentar estas emergencias, por lo que tenemos todas las potencialidades para recuperarnos posteriormente.

“Hay un factor que incide mucho en la recuperación psicológica: la capacidad de resiliencia que tiene cada ser humano. Lógicamente existen diferencias individuales y sociales, y uno de los elementos que siempre se utilizan en estos casos son las redes de apoyo social, para brindar determinadas herramientas de ayuda que permitan apoyarnos los unos a los otros”, indicó la experta.

PSICO GRUPOS EN WHATSAPP: LA RED DE APOYO VIRTUAL 

Desde que suspendieron las clases como medida preventiva ante la pandemia, Javier lidia con problemas de convivencia, traducidos en discusiones constantes con sus padres. La sensación de no tener privacidad en su propio hogar lo invade. A veces lo único que desea es salir a caminar, reencontrarse con los colegas del pre y pasar un rato juntos. Le resulta muy difícil manejar la situación.

Las situaciones de emergencia generan reacciones a nivel psicológico que por lo general son emocionales, pero también crean una mayor demanda de recursos personales para enfrentar las crisis, y ahí es donde intervienen los psicólogos, para ayudar a que emerjan en los individuos dichos recursos.

“Trabajamos también en la prevención porque el contexto en que estamos viviendo genera en las personas enfermas empeoramiento y en las sanas nuevas preocupaciones, y cuando pase la pandemia podríamos tener una indisposición de los sistemas de salud mental”, advirtió Bárbara Zas quien, además, coordina una iniciativa conocida como Psico Grupos de apoyo en WhatsApp.

“Esta primera experiencia de trabajo de orientación psicológica a distancia —explicó— surgió de manera muy espontánea desde la sección de Orientación de la Sociedad Cubana de Psicología y hasta ahora alrededor de veinte profesionales se han involucrado en este proyecto”.

Basados en la observación que venían realizando, los especialistas identificaron los grupos que podrían estar más necesitados en estos momentos y los clasificaron: jóvenes, adultos mayores, trabajadores de la salud y la asistencia social, personas relacionadas de cierta forma con la migración y familias en general con niños en casa.

“Sabemos que no podemos llegar a un público muy amplio porque, además de tener capacidad limitada (257 integrantes), estos espacios virtuales solo permiten abordar temas generales o problemáticas que los usuarios presenten, y también hay limitaciones dadas por el tema de la conexión, pues lo hacemos con recursos propios. No obstante, nuestra aspiración es que estos grupos den soporte y faciliten la transmisión de mensajes importantes”, afirma la profesora auxiliar de la UH.

En horarios previamente establecidos, los integrantes de estos chats colectivos intercambian con los psicólogos sobre temas como el temor ante la nueva situación, la necesidad de reorganizarse y una de las cuestiones más frecuentes: ¿cómo aprovechar el tiempo?

Midaily vive en Venezuela y allá, a diferencia de los cubanos, se encuentra en cuarentena total. Como al resto de las personas, esta situación le ha afectado, pero reconoce que tiene “sentimientos encontrados” al respecto.

“Por una parte estoy disfrutando de la familia junta, pues mi esposo casi siempre llegaba tarde del trabajo y prácticamente no hablábamos durante la semana. Pero también estoy sufriendo porque mi niño (3 años) tiene muchas ganas de salir del apartamento y todos los días me pide que lo lleve al parque, eso me parte el corazón. Él no puede entender lo que está pasando”, relata esta madre, que ha tenido que tirar de su creatividad para que al pequeño le afecte lo menos posible esta condición.

Como ella, millones de personas en todo el mundo han tenido que reorganizar sus rutinas y adaptarlas a las nuevas circunstancias. Otras aún no logran aprovechar al máximo sus jornadas, lo que en muchas ocasiones es motivo de frustración y tedio.

Al referirse a este tema, la presidenta de la Sección de Orientación de la Sociedad Cubana de Psicología señaló que lo primero que debemos entender es que no será un periodo breve y no sabemos cuándo va a terminar.

“No podemos pensar que estamos de vacaciones, si pensamos eso o que tenemos que ‘matar el tiempo’ en casa, la sensación de ansiedad será mayor. Debemos ser conscientes de que el distanciamiento es necesario para cuidar nuestra salud y la de los demás”, aconsejó la psicóloga.

“Este podría convertirse en un momento productivo, en el que logremos cumplir metas que en las circunstancias habituales no podríamos. Si todos lo utilizamos bien ganaremos en aprendizaje, en preparación, y si en otro momento de nuestras vidas ocurren situaciones similares, podremos transmitir estas experiencias”, sugirió Zas Ros.


Compartir

Aymara Massiel Matos Gil

Optimista, comprometida con mi profesión y, sobre todo, orgullosa de ser cubana.

Se han publicado 3 comentarios


M. Beto
 5/4/20 5:14

Me gusta que le das voz a las personas que usualmente no suelen expresarse. Esa lada humano y empatico es exepcional.

Daily
 4/4/20 18:08

Me parecio un articulo muy acertado y que cuente con testimonios reales de distintas situaciones y experiencias vividas lo hace mas veraz y confiable.

Lis
 4/4/20 17:49

Muy buen artículo!!! Me encanto. Gracias por esas bellas palabras y testimonios. Gracias por ayudarnos a que esta cuarentena sea más amena y saber cómo actuar ante ella.

Deja tu comentario

Condición de protección de datos