viernes, 3 de febrero de 2023

¿Qué nos toca como juventud? ¿Qué nos falta por hacer?

Como un proceso franco, analítico, polémico y fértil donde todos hemos crecido. Así puede definirse lo realizado hasta la fecha como parte del proceso orgánico del X Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas...

Yuniel Labacena Romero en Exclusivo 12/03/2015
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“Los comités de base tienen que recordar que su causa de hacer no está “allá arriba”. Basta de esperar indicaciones, pues la pauta para hacer las cosas se encuentra observando nuestros problemas, enfrentándolos con las masas, quebrando la falsa unanimidad, que no aporta nada. La Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) necesita ser un organismo vivo, que tenga diversidad, se transforme y represente verdaderamente a los jóvenes”.

Fueron esas algunas de las ideas con las cuales Han García, estudiante de la Facultad de Ciencias Médicas Victoria de Girón, definió cuánto más tienen que hacer la vanguardia política juvenil y sus militantes para adecuarse a los nuevos tiempos y a los jóvenes que agrupa. Sus criterios son unos de los cientos salidos de las asambleas municipales previas al X Congreso de la UJC, que este fin de semana concluye su proceso a ese nivel.

El joven habanero asegura que es necesario ir a la base, trabajar directamente con el militante, instruirlo y formarlo ideológicamente de acuerdo con las necesidades del momento histórico. “La organización tiene que darle la espalda al formalismo y para ello tiene que empezar a hacer sus actividades, movimientos y procesos de forma más atractiva y dinámica, logrando sumar, de verdad, al universo juvenil”.

Otros criterios vinculados a la necesidad de mayor empoderamiento de la juventud en aquellos espacios de toma de decisiones del país, los señala Anabel Bollet, estudiante de la Universidad de La Habana. “En ocasiones no me siento representada en las máximas instancias del Estado y el Gobierno, pues no existe allí una mayoría de jóvenes. Siento que en espacios como esos, muchas veces, no están los criterios de lo que planteó un joven en su comité de base”.

Por estos razonamientos y los muchos ya publicados en nuestra prensa hemos asistido a un proceso franco y fértil donde todos hemos crecido. Han sido intentos los debates previos a la cita nacional de los jóvenes cubanos. Imaginaba que serían así. Desde el 2009 no ocurría un encuentro de este tipo y por ello se auguraban tales sucesos y la necesidad de que la organización se adecuara a esta nueva época.

Muchos han expresado criterios muy fuertes; otros, algunos más pasivos y hay hasta quienes dejan la culpa en terreno de nadie; pero el intercambio bien vale la pena cuando ha sido muy  fructífero, analítico, polémico y se han hecho aportes, no con consignas sino con argumentos, con ganas de hacer y de que la UJC pierda su inercia y esquematismo, como apuntó Yailin Álvarez, secretaria general del comité de base de la empresa Confituras Guamá.

“No podemos alejarnos ni un segundo del debate y de la crítica realizada desde el compromiso social. Tenemos que lograr una organización que influya en todos los jóvenes, sean militantes o no, que vaya a la base y atienda los problemas, las preocupaciones y necesidades de todos, que organice sus actividades y procesos de forma creativa, y que no sea reunirse y cotizar nada más”, aseguró la joven.

Afianzar el liderazgo

¿Qué nos toca como juventud? ¿Qué nos falta por hacer? ¿Cómo hacerlo para involucrar a todos los jóvenes? Son esas algunas de las interrogantes que han guiado el debate, desde que en diciembre del pasado año fuera convocado el X Congreso de la UJC, y donde temas como: afianzar el liderazgo e influencia de la organización y elevar su funcionamiento interno no han estado fuera de la mira de los jóvenes.

El Cadete José Rolando Puentes, de la Escuela Interarmas de las FAR General Antonio Maceo señala que debemos elegir un secretario general para un comité de base o a un dirigente para la organización juvenil que esté en contacto directo con las masas y que sepa influir en ellas. “Y eso tenemos que hacerlo con el ejemplo y la constancia. Pero por encima de todo, con el prestigio de los dirigentes de la Juventud, ganado en su conducta cotidiana y con su actitud ante los problemas”.

Esas consideraciones también las compartió Gretel Guzmán, representante de la UJC en el Ministerio de Justicia, quien además se refirió a la necesidad de lograr un militante más comprometido, que comprenda realmente cuál es su papel, y que cambiar en los tiempos actuales significa aportar no solo a un mejor funcionamiento de su organización, sino también del país.

Por su parte los planteamientos de Ana Margarita Lemus, de la Droguería Habana estuvieron relacionados con el proceso de crecimiento en la Juventud Comunista, pues a veces incorporamos a jóvenes que no reúnen las condiciones necesarias y lo hacemos para cumplir con las cifras establecidas. “Hay que pensar en sus virtudes, motivaciones para pertenecer a la organización y a su liderazgo. Desde temprano tenemos que involucrar a esos futuros militantes en nuestras misiones y tareas para que se sientan comprometidos”.

Dijo también que a veces caemos en la rutina y el burocratismo, signos perjudiciales para cualquier dirección. “Creo que lo primero es repensar lo hecho, y ahora que estamos en estos debates previos a la cita nacional, es el momento idóneo para recapacitar y apostar por lo nuevo. Es pertinente activar mucho más nuestra militancia para atrapar a otros jóvenes”, dijo.

Se trata, como han afirmado numerosos jóvenes, de  fortalecer la capacitación sistemática de los secretarios generales desde la base, potenciar la profundidad en los debates de los problemas que afectan a la organización y sus integrantes, hacer más atractivo el trabajo político e ideológico y lograr una mayor vinculación con el universo juvenil. Ahí están retos valiosos para la organización.

Asuntos vinculados al empleo juvenil, el consumo cultural, la atención a quienes se vinculan a las nuevas formas de gestión, la informatización y el acceso a las redes sociales, oportunidades y posibilidades para la continuidad de estudio, la formación de valores así como los cambios económicos y la vida de los jóvenes, son de los más debatidos en las asambleas municipales.

Antonio Darías Melis, de la Universidad de las Artes, dijo que actualmente se están consumiendo productos que nos alejan de nuestra realidad y de nuestros objetivos, en especial de nuestra idiosincrasia. Es esencial defender nuestra identidad desde las propias universidades, que son importantes plazas de cultura. Ponderó la necesidad de que nuestros medios divulguen programas con valores estéticos, que lleven a los jóvenes a alejarse de la cultura banal.

Combatir la indisciplina social, el delito y la ilegalidad, estrechar el vínculo con la historia, fortalecer la formación patriótico-militar y sentirnos protagonistas en la continuidad de nuestra Revolución, fueron criterios compartidos por Daniel Díaz, estudiante del Preuniversitario Tomás David Yoro, quien convocó a tener un papel más activo como parte de la sociedad, pues “el camino no está labrado, tenemos que labrarlo nosotros mismos”.

Como decía Yuniasky Crespo Baquero, primera secretaria de la UJC, en la asamblea del municipio Plaza de la Revolución: “ La participación consiente en todos los espacios es una premisa que asegura la vitalidad de la organización. Necesitamos acciones certeras que cambien la visión de la desmotivación, la pasividad y el poco compromiso para asumir responsabilidad y las misiones que tenemos en todas las esferas de nuestra sociedad”.

El congreso en el que participamos

 “Las razones para luchar y vencer se multiplican cada día”, afirmó Fidel en abril de 2010, recién finalizado el IX Congreso de la vanguardia política juvenil, y tal certeza acompaña la nueva edición del cónclave juvenil, previsto para los días 18 y 19 de julio venideros. La cita, dedicada a Fidel y a la generación histórica de la Revolución, reunirá 500 delegados y 80 invitados.

Lo acontecido hasta la fecha es resultado del espacio Conexión Necesaria y de las asambleas de balance, que aportaron los elementos imprescindibles para emprender este necesario y enriquecedor debate hasta llegar al congreso. Más de 370 000 jóvenes participaron en la Conexión..., realizadas desde agosto hasta octubre de 2014, donde se valoró el papel de la UJC como representación de todo el universo juvenil.

Mientras, unos 28 000 jóvenes no militantes —algo distintivo en todo el proceso— participaron como invitados en las más de 20 000 asambleas de balance a nivel de base en todo el país, desarrolladas en septiembre pasado, y de donde surgieron muchos de los temas en los cuales ahora los jóvenes profundizan, incluso con autoridades administrativas para hallar, entre todos, una solución a sus preocupaciones.

Según el Buró Nacional de la UJC el Congreso debe ser un evento inclusivo por su diseño auténtico y transformador, para reflexionar sobre cómo desde los valores, símbolos y  tradiciones patrias, los jóvenes apuestan por la continuidad de la Revolución y por perfeccionar la vida interna, estructuras y quehacer de la UJC. Se trata de un proceso en el que participan, además de los miembros de la organización, aquellos jóvenes que no son militantes, incluidos niños y adolescentes.

Los temas de discusión en cada uno de los niveles no los decidió el Buró Nacional, surgieron del propio balance de la organización y de la Conexión... Cada uno de los espacios del Congreso hasta llegar a la cita nacional, se enriquece con iniciativas como:  A diálogo abierto, Fraguando ideas, Plaza Joven y Con Todos, escenarios más culturales y de debates, que involucran los movimientos y organizaciones estudiantiles.

Esta edición del Congreso tiene, además, una jornada de actividades patrióticas, culturales, recreativas, productivas y deportivas, que se extenderá más allá del cónclave, hasta el 13 de agosto.Por ello desde ya la agrupación de música popular Arnaldoy su Talismán y el grupo de teatro infantil La Colmenita junto al proyecto audiovisual PMM han regalado su arte en buena parte del país.

Y es como dice la convocatoria del Congreso: “Ninguna idea revolucionaria dejará de ser escuchada, ningún aporte será pequeño, ninguna crítica que señale y edifique debe quedar al margen”. Para la UJC y todo el universo juvenil, estos son tiempos, no de estar, sino de hacer, de actuar como la vanguardia que es de las nuevas generaciones de cubanos.


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Yuniel Labacena Romero


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