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sábado, 21 de marzo de 2026

Cuba Recicla: para convertir la basura en soberanía

En el Día Mundial del Reciclaje, Cuba lanzó una campaña nacional que busca transformar la crisis ambiental en oportunidad económica...

Reynaldo Zaldívar en Exclusivo 21/03/2026
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Cuba Recicla: para convertir la basura en soberanía
Cuba Recicla: para convertir la basura en soberanía (Reynaldo Zaldívar / Cubahora)

Mientras el humo de las quemas ilegales asfixia barrios enteros y la escasez de combustible paraliza la recolección convencional, un ejército de recicladores, proyectos comunitarios y empresas innovadoras demuestran que separar los residuos en casa no es solo un gesto ecológico: es el primer paso para garantizar insumos, generar divisas y aliviar una emergencia ambiental sin precedentes en la isla.

El olor es el primer síntoma. Luego, una cortina grisácea, espesa y acre, comienza a teñir el cielo de barrios enteros. En la periferia de Holguín, en zonas cercanas a hospitales y policlínicos de La Habana, en solares de Santiago de Cuba, la práctica ilegal de quemar basura se ha convertido en una rutina letal. Neumáticos viejos, plásticos de un solo uso y desechos de todo tipo arden en hogueras improvisadas, liberando dioxinas y furanos, compuestos altamente cancerígenos que viajan con el viento y se cuelan hasta lo más íntimo de los hogares.

Cuba Recicla: para convertir la basura en soberanía
(Reynaldo Zaldívar / Cubahora)

Mientras el humo contamina el ambiente, en los vertederos se pudren toneladas de materiales que, bien clasificados, podrían convertirse en la tabla de salvación de una industria nacional sedienta de materia prima. En un país donde la crisis energética ha llevado al límite los servicios básicos —en La Habana, de 106 camiones recolectores apenas 44 pueden operar por falta de combustible —, la basura ha dejado de ser un simple estorbo para convertirse en un problema de seguridad nacional y salud pública.
 
Pero este 18 de marzo, Día Mundial del Reciclaje, se ha lanzado la campaña nacional de bien público "Cuba Recicla 2026" , donde la isla se propone un ambicioso objetivo: movilizar a toda la sociedad durante los próximos 12 meses para lograr una cultura de reciclaje inclusiva y sostenible, posicionando la gestión responsable de residuos como pilar de la economía circular y el cuidado medioambiental.
 
Desperdicio no: oportunidades
 
La realidad es tozuda. A pesar de los esfuerzos, los números evidencian la magnitud del desafío. En Holguín, una de las provincias más avanzadas en la materia, solo se aprovecha el 35% de la basura que se genera. El 65% restante, o se quema, o se entierra, o termina en cauces de ríos, perdiéndose para siempre la oportunidad de reinsertarlo en la cadena productiva.
 
El error más común, y el que más cuesta caro al país, es mezclar. Los especialistas insisten: la clasificación debe hacerse en el mismo momento en que se genera el residuo. Un papel aceitado no sirve para hacer cartón, un metal oxidado pierde valor. La premisa es sencilla pero revolucionaria: separar el papel, el cartón, el vidrio o los metales del resto de la basura común no es solo un gesto ecológico, sino un acto de responsabilidad social y económica.
 
Holguín: Laboratorio de innovación en el oriente cubano
 
En el norte del oriente cubano, una contracorriente busca hacerse fuerte. En medio de la escasez, Holguín se ha convertido en un laboratorio vivo de economía circular, demostrando que el reciclaje puede ser una estrategia de supervivencia económica y soberanía industrial.
 
Ante la crisis de combustibles fósiles que estrangula la recolección municipal, el Grupo Empresarial de Reciclaje en Holguín ha apostado por la energía limpia. La provincia cuenta con una flota de 24 vehículos eléctricos destinados a la recolección de material reciclable, cinco de ellos con remolques, complementados por unidades de combustión.
 
La apuesta por las renovables es tal que la empresa ha instalado 50 kw de energía solar, no solo para autoabastecerse, sino para ofrecer puntos de carga a los vecinos y a propietarios de vehículos particulares —sobre todo aquellos que usen energía limpia— que deseen contratarse para sumarse a la titánica labor de la recogida de desechos reutilizables.
 
La ciudadanía ya ha dado pasos de gigante. Cada sábado, el proyecto comunitario "Reciclo mi barrio" se ha convertido en una fiesta de compromiso ambiental. Entre juegos, compra de materiales y recepción de donaciones, los holguineros logran reunir entre 12 y 14 toneladas de residuos en una sola jornada.
 
El proyecto no solo recupera materiales, recupera valores. Niños, jóvenes y adultos se involucran en una dinámica que combina educación ambiental con beneficios tangibles para la comunidad. Es el rostro amable de una revolución que empieza en el hogar.
 
Pero la innovación holguinera va más allá. El Parque Científico Tecnológico de Holguín lidera el proyecto "Pyralis" , una iniciativa que convertirá residuos plásticos en combustible de alta calidad mediante un proceso de pirólisis (calentamiento sin oxígeno). Por cada 100 kilogramos de desechos procesados —bolsas de nailon, tapas plásticas, envases— se obtendrán 100 litros de aceites pirolíticos, destinados a la producción de gasolina y diésel.
 
La Habana: El desafío de la urbe
 
La capital cubana enfrenta retos de una magnitud distinta. Con una alta densidad poblacional y una compleja trama urbana, la recogida de residuos sólidos se ha convertido en un dolor de cabeza recurrente. En febrero de 2026, el Primer Ministro Manuel Marrero Cruz encabezó una reunión para analizar la situación, en medio de la compleja crisis energética y de abastecimiento de combustible.

Cuba Recicla: para convertir la basura en soberanía

Se identificaron 122 puntos de transferencia o acopio temporal de desechos en proceso de certificación, que permitirán mayor capacidad de almacenaje y recogida con transportación alternativa antes de su traslado al depósito final .

 
Rosa María Reyes Santiesteban, directora de la Empresa de Recuperación de Materias Primas en La Habana, detalló que se reorganizaron 72 triciclos eléctricos y otros medios de transporte, lo que permitió incrementar en 39 toneladas la recuperación de materias primas en una sola semana .
 
"Lo principal que se necesita para lograr esto es la cooperación y la participación de la población", subrayó Marrero Cruz. "Podemos hacer muchas cosas, pero no hay una de estas alternativas que pueda avanzar si no hay disciplina, orden, control, si no le trasladamos al pueblo la complejidad del momento y la necesidad de que se sume".
 
Ciego de Ávila: donde nada se pierde
 
En el municipio de Morón, provincia de Ciego de Ávila, el Proyecto de Desarrollo Local Delavida se ha convertido en un referente nacional de economía circular. Cada año, más de 20 toneladas de sebo de res, adquirido de plantas procesadoras de carne en todo el país, se transforman en materias primas para jabones y otros productos de higiene, belleza y salud dermatológica.
 
Pero Delavida va más allá. Utiliza aceites de cocina usados, rechazados por las cocinas de restaurantes estatales y privados, así como de hoteles en el destino turístico Jardines del Rey. Los subproductos del prensado de frutas como el coco y el ajonjolí se emplean para alimentación animal. Los jabones defectuosos se reincorporan al proceso de fabricación para producir escamas de jabón y productos de limpieza.
 
La empresa ha establecido un programa de recuperación de envases en sus puntos de venta y sustituye progresivamente las bolsas plásticas por otras biodegradables. 
 
El impacto social es igualmente notable. Delavida colabora sistemáticamente con los dos hospitales provinciales y otras instituciones de salud en la región de Ciego de Ávila. Sus productos contribuyen al control de la sepsis en el servicio de Neonatología y al tratamiento de enfermedades dermatológicas como la sarna en Pediatría, sin reportes de reacciones adversas en más de tres años de uso.
 
Con una línea de 53 productos —jabones, cremas, aceites corporales, champús, acondicionadores, talcos, detergentes, ambientadores, limpiadores de pisos—, Delavida demuestra que es posible progresar utilizando recursos endógenos y conocimientos locales, reducir la dependencia de insumos importados y fortalecer la economía comunitaria.
 
Santiago de Cuba: Cooperación internacional para el desarrollo local
 
En Santiago de Cuba, un proyecto de cooperación internacional con el Ayuntamiento de Barcelona trabaja en el desarrollo ambiental y local del Centro Urbano Abel Santamaría, en el distrito 4 de la ciudad.
 
Con un presupuesto superior a los 252 mil euros, el proyecto —que se extenderá hasta diciembre de 2026— busca apoyar la construcción de políticas que fomenten una gestión territorial integrada de los Residuos Sólidos Urbanos (RSU) en dos consejos populares, dotando a los actores locales de instrumentos de planificación y equipos para poner en marcha un programa de manejo integral.
 
Las acciones incluyen sensibilización, visibilización y actividades colectivas y comunitarias que fomenten nuevos hábitos de producción, consumo y gestión de recursos sólidos urbanos, con un enfoque diferenciado para niños, niñas, jóvenes y mujeres. Además, se promueve la gestión del conocimiento a través del intercambio con actores nacionales e internacionales vinculados al desarrollo sostenible.
 
Los números del cambio
 
Detrás de cada iniciativa, hay números que avalan el potencial del sector. Noelio Osorio Fuentes, Director de Operaciones del Grupo Empresarial de Reciclaje en Holguín comenta que en el año 2025, las ventas totales en Moneda Nacional alcanzaron los 488 millones 827 mil pesos, cumpliendo al 104% el plan. Pero quizás el dato más relevante para las arcas del país es el de las exportaciones: se comercializaron en el exterior 3 millones 220 mil 300 dólares, para un 109% de cumplimiento. La meta para este 2026, según los directivos de la oriental provincia, es ambiciosa: llegar a los 4 millones de dólares en exportación.
 
Ese dinero, que ingresa desde mercados externos gracias a la chatarra ferrosa, no ferrosa y desechos no metálicos que los cubanos descartan, es un balón de oxígeno en un entorno de bloqueo asfixiante. Como explicó en la presentación de la campaña Yulio Feria Tamayo, director adjunto del Grupo Empresarial de Reciclaje en Holguín, durante la presentación del dossier de la campaña “Recuperamos Valores", el objetivo es doble: sustituir importaciones y proteger el medio ambiente.
 
La campaña: Estrategia integral para cambiar mentalidades
 
"Cuba Recicla 2026" no es una campaña más. Con una duración de 12 meses y evaluaciones trimestrales, la iniciativa despliega una estrategia de comunicación integral que abarca medios tradicionales y digitales.
 
El rol de los actores económicos
 
La ley es clara, pero su cumplimiento sigue siendo una asignatura pendiente. En este camino, las MIPYMES y actores no estatales tienen una silla reservada en la mesa de la recuperación.
 
En el sector no estatal, Losalibuya, de Holguín, se han convertido en un referente a seguir, demostrando que la gestión de residuos puede ser un negocio rentable y profundamente patriótico. "Son una de las que más aporta material reciclable", destacaron las autoridades, que llaman al resto de los gestores —estatales y privados— a cumplir con las leyes del CITMA y a no echar basura a la calle.
 
La convocatoria es amplia: desde el gran generador industrial hasta el pequeño cuentapropista, todos están llamados a incorporarse a la cadena de valor del reciclaje.
 
Separar en casa, un acto de soberanía
 
Al final de la jornada, cuando el sol se oculta tras las persistentes columnas de humo de las quemas ilegales, la pregunta que insiste flotando en el aire es si el ciudadano común logrará conectar los puntos. Si entenderá que el envase de vidrio que hoy tira a la basura mezclado con un pañal desechable podría ser mañana un frasco de medicamento; que la pila que entierra en el patio terminará contaminando el manto freático que abastece su propia agua.

Cuba Recicla: para convertir la basura en soberanía

La crisis de combustible ha maximizado la fragilidad del sistema económico. No hay petróleo para mover los camiones, pero sí hay sol para cargar los vehículos eléctricos que recogen materia prima. No hay divisas para comprar todo en el exterior, pero la industria del reciclaje genera millones de pesos y dólares desde sus provincias.

En cada rincón de la isla, el 18 de marzo de 2026 no fue solo una fecha en el calendario. Es el banderazo de salida para una carrera de fondo donde cada ciudadano es un corredor. Separar en casa no es una manía; es un acto de soberanía. Porque en tiempos de bloqueo y crisis, la mejor mina de recursos puede estar dentro de nuestra propia basura.

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Reynaldo Zaldívar

Escritor y martiano. Papá de Salma.


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