sábado, 18 de mayo de 2024

El barrio: base de nuestro sistema político

Cubahora conversó en exclusiva con Roberto Felipe Armas López, jefe del Área de Información y Análisis de la Oficina Auxiliar de ANPP, sobre el proceso de reuniones de rendición de cuenta como ejercicio democrático, periódico y genuino…

Giselle Vichot Castillo en Exclusivo 26/11/2019
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Rendición de cuentas
Un ejercicio de participación y democracia popular son las reuniones de rendición de cuentas del delegado ante los electores. (Alejandro Fabregas Pombo / Cubahora)

Ya se acerca a su final el II Proceso de Reuniones de Rendición de Cuenta del Delegado a sus Electores. Ese diálogo nacional que ha asaltado los barrios cubanos desde este primero de octubre y que se extenderá hasta el 30 de noviembre próximo. Un proceso que por demás se aviva en un contexto donde se nos convida a esa suerte de construcción colectiva que es trabajar y pensar como país.

De esta forma se acentúa la esencia democrática del sistema de instituciones que constituyen nuestros órganos del Poder Popular, que por definición del IV Congreso del PCC, se fundamenta, entre otras acciones, en la participación real del pueblo en la solución de sus propios problemas, a través de la rendición de cuenta de los delegados a sus electores.

Ello a su vez responde al precepto constitucional de que todo elegido debe de rendir cuenta de su actuación, y aprovechar la oportunidad para argumentar y lograr la mayor comprensión ciudadana sobre su gestión.

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Es importante, en este sentido, “comprender por parte de todos, fundamentalmente de los electores y las administraciones, la alta responsabilidad de estos hombres y mujeres que han sido elegidos, en primer lugar, para que integren las asambleas municipales, y en consecuencia informen sobre las principales decisiones y acuerdos de estos órganos, y su desempeño personal en las comisiones de trabajo, en los consejos populares y en las gestiones dirigidas a solucionar o dar respuesta convincente a los planteamientos recogidos en los despachos y por otras vías”.

Para hablar de este proceso abierto y transparente, basado en la confianza y honestidad de quienes representan al pueblo organizado, Cubahora conversó en exclusiva con Roberto Felipe Armas López, jefe del Área de Información y Análisis de la Oficina Auxiliar de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

En principio, el funcionario explicó que el proceso de rendición de cuenta de los delegados a sus electores tiene cuatro objetivos fundamentales, que no necesariamente se cumplen en orden, sino que van estructurados de acuerdo a los intereses o particularidades que adquiere el proceso en cada lugar.

Hoy la preparación y orientación correcta de los delegados es un elemento fundamental para que cada uno de estos pasos se lleve a cabo con éxito. Debe el delegado garantizar que cada reunión de rendición de cuenta se parezca a sus electores, y en ello intervienen procesos tan sencillos e importantes que van desde la adecuada concepción del cronograma de reuniones, hasta la simple elección de los invitados, puntualizó el funcionario.

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Armas López, por otra parte, hizo especial hincapié en el hecho de que el momento de la reunión de rendición de cuenta no está establecido como el único en el que los electores pueden acercarse al delegado para evacuar cualquier inquietud o aportar nuevas ideas.

En este sentido, se suele circunscribir la rendición de cuenta a un espacio y a una fecha determinada en el año, y se desconoce, o no se aprovecha en su totalidad, la posibilidad de establecer despachos sistemáticos como vía expedita para fortalecer la unidad del barrio.

En este punto, el jefe de área añadió que cobra un papel importante la integralidad de las organizaciones de masa y grupos comunitarios, en la búsqueda de soluciones frente a los problemas más comunes de la cotidianidad, que pueden ir desde pintar la bodega del barrio hasta el enfrentamiento a las indisciplinas sociales.

Con respecto a aquellas cuestiones que actúan hoy en detrimento de este proceso de participación popular, el funcionario puntualizó que todavía existen desorganización. Por ejemplo, no se coordina adecuadamente la movilización de los electores; una tarea, que, a su vez, no compete únicamente al delegado y en la que deben apoyar todas las organizaciones.

De igual forma, Armas López reconoce que el proceso no se vive con la misma intensidad en todo el territorio nacional. “Ello depende de cómo se entreguen al proceso todos los factores implicados para crear un clima favorable. El proceso tiene que ser una fiesta en cada circunscripción y en ello cobra un papel preponderante la auto preparación de los delegados y la integralidad de las organizaciones”.

No obstante, a lo largo y ancho del territorio nacional muchas iniciativas locales resultan referentes válidos para motivar a los electores a que concurran a esta cita en el barrio.

En este punto, cabría preguntarse ¿cuál es el proceso de rendición de cuenta al que aspiramos, más en un escenario donde los discursos rondan a favor de la importancia de la autonomía municipal como principio que debe guiar su organización y desempeño?


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Giselle Vichot Castillo

La mamá de Amelia y editora de la Revista Cubahora


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