miércoles, 24 de abril de 2024

Derechos humanos: que no sean letra muerta

Cuba y Estados Unidos son capaces de sostener una conversación civilizada en materia de derechos humanos sobre bases de igualdad y respeto y establecer mecanismos de cooperación…

José Armando Fernández Salazar en Exclusivo 10/12/2016
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Derechos Humanos Cuba Estados Unidos
Garantizar la plenitud de ejercicio del derecho de los seres humanos, pasa por la eliminación de las causas que conllevan a la pobreza y la violencia

La Segunda Guerra Mundial significó el reordenamiento de la geopolítica internacional y el surgimiento de organizaciones que garantizaran el nuevo estado de las cosas. Fue en este contexto que surgieron las Naciones Unidas y la mayoría de sus agencias, así como también otras instituciones, bloques y organismos de cooperación.

Las circunstancias en que transcurrieron estos hechos, en los albores de la Guerra Fría y la lucha por la descolonización del Tercer Mundo, marcaría las características de todo este sistema y aún hoy en día, tienen una marcada influencia a pesar de los cambios que se han producido en la geopolítica.

Luego del holocausto judío y la crudeza de la guerra, con imágenes semejantes a la de la Primera Guerra Mundial, la comunidad internacional se propuso poner fin a estas manifestaciones de barbarie, y uno de los mecanismos de concertación que utilizó fue la rúbrica de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Fue proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en París, el 10 de diciembre de 1948 en su Resolución 217 A (III), como un ideal común para todos los pueblos y naciones. La Declaración establece, por primera vez, los derechos humanos fundamentales que deben protegerse en el mundo entero y ha sido traducida en más de 500 idiomas.

De acuerdo con el citado documento los derechos humanos son inherentes a todos los hombres y mujeres, sin distinción alguna de nacionalidad, lugar de residencia, sexo, origen nacional o étnico, color, religión, lengua, o cualquier otra condición. Además son interrelacionados, interdependientes e indivisibles.

El basamento teórico y jurídico que llevó a esta definición es en gran parte el resumen de la lucha de los pobres del mundo, durante siglos, por la dignidad y el derecho a una vida mejor. Como antecedentes se suele citar las declaraciones universales de las revoluciones Francesa, Americana y Soviética, aunque existen otros documentos notan conocidos del ámbito africano y asiático. Actualmente se habla de varias generaciones de derechos que responden a las circunstancias cambiantes de la cultura y avances económicos y sociales.

Si bien el tema de los derechos humanos es motivado por la buena voluntad de los hombres y mujeres del mundo, a su alrededor han surgido numerosas tendencias que persiguen objetivos políticos o de imposición cultural. Para muchos expertos es evidente que el enfoque que prevalece corresponde a la cultura occidental y que muchas veces se hace énfasis en determinados derechos en detrimento de otros como los económicos y sociales, con el propósito de desconocer el rol de los países desarrollados en las causas que limitan el avance en naciones del Tercer Mundo, sometidas a la explotación colonial e imperialista por varios siglos.

Pudiera hablarse, incluso, de cierto cinismo en informes y debates mundiales sobre el cumplimiento o no de determinados derechos, en los que se trata de emplazar a naciones cuyos gobiernos no cuentan con el visto bueno de las potencias.

En más de una ocasión se ha pretendido requerir a Cuba, por la supuesta violación de estos derechos, lo que se ha convertido en una matriz de opinión para los grandes medios. Se obvia de esta forma el empeño del Estado cubano por garantizar el acceso universal y gratuito y la igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos en todos los ámbitos de la vida, a pesar de la persistencia del bloqueo económico, comercial y financiero que desde hace más de medio siglo impone el gobierno de Estados Unidos a la Mayor de las Antillas.

Precisamente en el proceso de normalización de relaciones entre estos dos países uno de los principales temas de la agenda de conversaciones lo constituye los derechos humanos. Desde el 31 de marzo de 2015, fecha del primer intercambio, se han sucedido varios contactos en los que han sido evidentes las divergencias que existen entre ambos gobiernos pero también el reconocimiento de que a pesar de las diferencias, los dos países son capaces de sostener una conversación civilizada en este tema sobre bases de igualdad y respeto y establecer mecanismos de cooperación.

Los resultados de estas rondas de conversaciones han provocado que varios expertos señalen que la construcción de un marco de entendimiento entre Cuba y Estados Unidos puede servir de referencia para la solución de conflictos en otras regiones del mundo.

Más allá de lo escrito en marcos jurídicos, garantizar la plenitud de ejercicio del derecho de los seres humanos, pasa por la eliminación de las causas que conllevan a la pobreza y la violencia. En ese sentido la politización del tema de los derechos humanos constituye en la actualidad uno de los principales obstáculos para que este cuerpo legal se convierta en ejercicio cotidiano de los gobiernos.


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José Armando Fernández Salazar

Para mí no hay nada mejor que estar con los que quiero, riendo y escuchando a los Beatles


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