sábado, 26 de noviembre de 2022

El camino de Columbia (+ Infografía)

La otrora fortaleza militar fue protagonista de acontecimientos importantes para la nación, la Ciudad Escolar Libertad de la actualidad tuvo su origen en un cuartel de los soldados norteamericanos durante la primera ocupación a la isla…

Yohan Amed Rodríguez Torres en Exclusivo 08/01/2020
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Ciudad Libertad

Camiones atestados de personas transitan por la carretera hacia el antiguo polígono. En ellos viajan niños y jóvenes vestidos de verde olivo y ondean banderas. Los pioneros agitan sus pañoletas para recibir a la caravana. En sus sonrisas se ve una especial emoción por vivir y estudiar dentro de la Ciudad Escolar Libertad (CEL).

Todos los años se reedita la entrada de Fidel Castro y los barbudos a La Habana en este complejo escolar, que no siempre tuvo los centenares de niños alegres de hoy, pero ¿cuál fue el origen de Columbia?, ¿por qué se nombró así?

EL ORIGEN DE COLUMBIA

En el segundo semestre del año 1898 ya el gobierno de los Estados Unidos había intervenido en la guerra de los cubanos contra España e impedido la entrada de los mambises a la ciudad de Santiago de Cuba, salvaguardando y alimentando a los españoles vencidos.

“El 17 de noviembre de 1898 visitó Marianao, el Cuartel Maestre del ejército norteamericano y el general Humphrey, con la finalidad de inspeccionar aquellos sitios que a su juicio reunían las condiciones apropiadas para establecer el campamento de las tropas de ocupación, próximas a desembarcar con destino a las provincias de Pinar del Río y La Habana”, refiere el libro Marianao en el recuerdo, de los autores Félix Mondéjar y Lorenzo Rosado.

El Comando de la División de Cuba recibió un comunicado del Estado mayor de Washington que le autorizaba a construir el campamento en el área seleccionada por el general. Centenares de soldados del Ejército Libertador pertenecientes al quinto cuerpo, bajo el mando del General Mario García Menocal y acampados en la Playa de Marianao comenzaron las obras, cuenta el libro.

Ramón Cuétara, historiador de CEL y profesor de la Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique José Varona (UCPEJV), comenta que en el lugar designado por el ejército desembarcó el primer contingente de norteamericanos oriundos del distrito Columbia, South Carolina, de ahí que surgiera el nombre del campamento.

María Elena Gómez, museóloga de la sala histórica XX Aniversario de CEL, ubicada en la biblioteca Orestes Gutiérrez de la ciudad escolar, corrobora que el origen del nombre viene a partir de los primeros soldados que lo ocuparon, y junto a Lorenzo Rosado, autor de Marianao…, ratifica la fecha en que arribó el general norteamericano para diagnosticar la zona.

Sin embargo, Gloria Mirabent y otros autores, en su artículo “Donde florecen los almendros”, perteneciente a un folleto homónimo, destacan: “En el mes de noviembre, día 11, (…) llega a tierras cubanas un general del ejército norteamericano de apellido Humphrey, con la finalidad de inspeccionar aquellos lugares que a su juicio, reunieran las condiciones apropiadas para establecer el campamento de las tropas yanquis”.

A pesar del desacuerdo en la fecha, la mayoría de las personas y bibliografías consultadas para este reportaje asumen la fecha del 17 de noviembre como la correcta. En el Museo Municipal de Marianao, municipio donde está ubicado el otrora Columbia, se guarda un botiquín utilizado por las tropas y una fotografía de las barracas de madera donde estuvieron asentados los soldados.

“Quien mande en Columbia, tendrá a Cuba”

Los norteamericanos vieron la “fruta madura” y desde la intervención en la guerra planearon ocupar militarmente el país y desfraguar los ideales de independencia.

En el libro Historia de Cuba 1492-1898 Formación y Liberación de la Nación, Eduardo Torres-Cuevas y Oscar Loyola Vega señalan: “…el 10 de diciembre, en París, se firmaría el Tratado entre España y los Estados Unidos que con justeza puede llamarse “traspaso de la Isla de Cuba”, uno de las primeras gestiones para apoderarse de Cuba.

Por otra parte, el texto Marianao… refleja que a pocos días de instaurarse la República, el general Leonardo Wood firmó la orden militar N. º 128 en la que se declaraba a Columbia, tanto las construcciones actuales como las futuras, al servicio general de la isla de Cuba.

“Al marcharse los norteamericanos, se tuvieron en cuenta proyectos para deslindar el campamento, o tasarlo para parcelarlo y construir viviendas, pero por lo visto nunca se llevó a cabo”, aclara Lorenzo Rosado.

En 1906, con la segunda ocupación norteamericana, los soldados regresaron al campamento militar. Este regreso estuvo motivado por los alzamientos contra la reelección fraudulenta de Tomás Estrada Palma, quien solicitó la aplicación de la Enmienda Platt, apéndice de la Constitución de 1901, cuyo artículo 3 plantea el consentimiento que da el gobierno de Cuba para que Estados Unidos ejerza el derecho a intervenir para la conservación de nuestra independencia.

El especialista del museo municipal de Marianao, Alain Cao Castro, dice: “En 1909, la segunda República puso el campamento al servicio del Ejército Permanente o Ejército Nacional. Desde entonces para el pueblo representó un símbolo de opresión donde radicaba realmente el poder”.

“Quien mande en Columbia, tendrá a Cuba”, expresión que Lorenzo Rosado le atribuye al eminente historiador Emilio Roig de Leuchsenring, en calificación del poderío de la ciudad militar.

DE SARGENTO A CORONEL

El libro Historia de Cuba. Nivel Medio Superior de Susana Callejas y otros autores, relata que el 4 de septiembre de 1933, mientras gobernaba Carlos Manuel de Céspedes (hijo), las capas inferiores del ejército se pronunciaron por demandas sectoriales en Columbia.

Aquel día el entonces el sargento mayor taquígrafo Fulgencio Batista entró por la posta 6 del campamento y se posicionó como jefe del ejército. “Con el golpe de Estado a Céspedes, Batista ascendió de sargento a coronel”.

Luego del golpe se instauró el gobierno colegiado conocido como Pentarquía y después el Gobierno de los Cien Días, con Batista incluido. Más adelante, con otra estrategia golpista, el jefe del ejército queda nuevamente dentro de la gobernación en una unión conocida como Caffery-Batista-Mendieta.

En 1940, Batista ganó las elecciones presidenciales y gobernó bajo el influjo de la Segunda Guerra Mundial y con cierta política de “apertura”, aunque el pueblo no olvidaba la represión de la policía y el ejército desde que ascendió en el poder. El 10 de marzo de 1952, el caudillo y sus allegados penetraron en Columbia y desde allí dieron el golpe de Estado, a solo días de las elecciones.

Aunque el ejército batistiano torturó, asesinó y masacró al pueblo, los historiadores Lorenzo Rosado y Ramón Cuétara coinciden en que dentro de Columbia no se cometían estos crímenes, pues existían las estaciones de policía y otros sitios para este fin.

CUARTELES EN ESCUELAS

En La Historia me absolverá, Fidel expresó: “…si es para matar y asesinar, para oprimir al pueblo, traicionar la nación y defender los intereses de un grupito, no merece que la república se gaste ni un centavo en ejército y el campamento de Columbia debe convertirse en una escuela e instalar allí, en vez de soldados, 10 mil niños”.

Desde ese alegato de 1953, luego de los sucesos del Moncada, el Comandante en Jefe proyectaba construir en Columbia una ciudad escolar. No en vano envió a Camilo a tomar la fortaleza el 2 de enero de 1959 y el 8 de enero entraron los barbudos a Columbia y pronunció el discurso donde se le posan las palomas en el hombro y, al final, le preguntó a Cienfuegos: “Voy bien, Camilo”.

El 10 de marzo de 1959, Camilo derribó los muros de la posta por la que entró Batista siete años antes, y el 14 de septiembre se la entregó a Armando Hart, ministro de Educación, la fortaleza de Columbia como Ciudad Escolar Libertad para que estudiaran miles de niños y jóvenes.

La bibliotecaria de la Biblioteca Municipal Enrique José Varona, Marta Martínez Quintero, es de la primera generación en graduarse de Ciudad Libertad. “Tuvimos excelentes maestros, excelente preparación. Teníamos los teatros de CEL, el polígono donde se hacían ferias y actividades de las escuelas y nos relataban las anécdotas sobre el otrora cuartel”.


Niños y jóvenes practican deporte en lo que antiguamente era un polígono de entrenamiento de soldados. (Foto: Yohan Amed Rodríguez Torres)

Isabel Bastán Ruiz, especialista integral de Historia de la Dirección Municipal del Ministerio de Educación (Mined), declaró que a los estudiantes de hoy se les imparte la historia local, partiendo desde el acontecer en el municipio hasta las provincias y Columbia es importante, por estar enclavada hoy allí la Ciudad Libertad.

En las calles de Ciudad Libertad abundan las pañoletas rojas y azules y las sayas y pantalones color mostaza. Antes se daban voces de mando a soldados que portaban fusiles, hoy los niños practican béisbol, fútbol o voleibol. Una maestra les habla a los pioneros de una escuela, están todos inquietos. Como hace 61 años vuelven a entrar los camiones verdes y las banderas. Las pañoletas azules y rojas se vuelven a agitar. Columbia ya no parece cuartel.


Tarja y Pancarta junto a la réplica de la ceiba en la que se inauguró el curso escolar el 14 de septiembre de 1959 y se entregó la fortaleza militar al ministro de Educación. (Foto: Yohan Amed Rodríguez Torres).


Yohan Amed Rodríguez Torres

Licenciado en Periodismo. Guionista radial de espacios juveniles en Radio Progreso. Radialista apasionado Podcaster en entrenamiento. Aficionado a las tecnologías y al mundo geek. Narrador y melómano.

Se han publicado 1 comentarios


Alejo
 8/1/20 9:03

Estudie toda mi primaria y secundaria en varias escuelas que conformaban Ciudad Escolar Libertad, una gran escuela de la que lamantablemente se ha perdido mucho, ya no existe el cine teatro, la biblioteca destruida, el gimnacio ya no existe. y muchas escueles cambiaron de nombre y lugar. Es una lastima que se haya perdido todo esto y se siga perdiendo mucho mas.

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