lunes, 26 de febrero de 2024

Cuando Tania era aún Tamara, la traductora

Para la única mujer integrante de la guerrilla del Che en Bolivia, el deber de todo revolucionario era comportarse como tal dondequiera que estuviere, no importaba el país...

Pedro Antonio García Fernández en Exclusivo 31/08/2012
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Tania la Guerrillera
Tamara Bunke, única mujer de la guerrilla del Ché

Cuentan que cuando el Ballet Nacional de Cuba (BNC) llegó a Berlín en noviembre de 1960, una bella rubia de ojos azules los esperaba en el andén. Era la traductora, Haydée Tamara Bunke, pero nadie podía predecir entonces que aquella muchacha con el tiempo se convertiría en Tania la guerrillera.

“Había mucho frío, ella estaba muy abrigada con un grueso tapado, como dicen en Argentina”, recordaría después la prima ballerina Alicia Alonso. “Se acercó a nosotros enseguida y nos habló en perfecto español con un acento muy argentino”.

“La primera impresión que nos causó fue la de alguien con una energía y vitalidad increíble”, prosigue la fundadora del BNC. “Hacía muchas preguntas sobre la Revolución Cubana, se veía que estaba al día de lo que ocurría en nuestro país, desde el primer momento manifestó su deseo de venir a Cuba”.

Apenas regresó a la patria la prima ballerina, habló con los compañeros del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos pues podría ser de mucha utilidad a esa institución por su dominio de cuatro idiomas y su experiencia en tratar con delegaciones.

“Les hice saber las condiciones de ella, sus convicciones revolucionarias, sus antecedentes familiares, ya que sus padres tenían una vieja militancia comunista”, añade Alicia. “Tenía una gran voluntad indudablemente.

Era una persona de gran optimismo, fe, carácter”.

“Yo describiría así a Tamara Bunke: un caráter, una personalidad con cara de niña”.

EN CUBA

Tamara llegó a nuestro país el 12 de mayo de 1960. Trabajó como traductora inicialmente en la sede de la Unión Internacional de Estudiantes (UIE) y en el ICAP. Luego pasó para el recién creado departamento internacional del Ministerio de Educación, dedicado a traducciones y a documentación.

Desde el primer día se integró a la vida política y sindical del centro, se inscribió en las milicias y comenzó a colaborar con la sección de base de la Asociación de Jóvenes Rebeldes, a la que aportó su experiencia anterior en la Juventud Libre Alemana.

En el Ministerio trabajaban varios extranjeros que no participaban en las actividades, uno de ellos incluso criticó a Tamara por haber ingresado en las milicias no siendo cubana.

Ella se encolerizó con el sujeto y le contestó que el deber de todo revolucionario era comportarse como tal dondequiera que estuviere, no importaba el país.

También fue alfabetizadota. Al saber que carecían de maestro unos soldados rebeldes que no sabían leer y escribir, comenzó a darles clases. A la vez, cuando terminaba con ellos, ayudaba a una empleada a vencer el sexto grado. No le importaba que le cogiera la noche en esos trajines.

SU PASIÓN POR LA MÚSICA

Según infería Nadía Bider, la madre de la futura Tania la guerrillera, ella conoció al Che durante su trabajo en el ICAP cuando atendía a una delegación foránea.

Tiempo después, durante una fiesta de argentinos residentes en Cuba a que estaba invitado el Guerrillero Heroico, este le dijo a los organizadores: “busquen a una artista argentina que hay por ahí, se llama Tamara y toca la guitarra, el acordeón, el piano”.

Tamara fue la artista principal de la fiesta. Tocó el acordeón, organizó con una compañeras una especie de recital de bailes folclóricos sudamericanos y ella misma bailó la zamba.

Su pasión por la música la llevó a la guerrilla del Che. En la mochila que le ocuparon tras su muerte, hallaron una colección de piezas musicales, fundamentalmente zambas del norte argentino, canciones del folclor boliviano.

TAMARA SE CONVIERTE EN TANIA

Según testimonio de Ulises Estrada, compañero de luchas de la heroína, en marzo de 1963 Tamara comenzaba a realizar el anhelo mayor de su vida: dedicarse por completo a servicio de la Revolución.

“Por sus características, firmeza, capacidad, desarrollo político y dedicación al trabajo, se le encomendó como tarea la de apoyar de manera militante al desarrollo del movimiento de liberación nacional de los pueblos del Tercer Mundo, específicamente los de América Latina”, apunta Estrada.

“El 9 de abril de 1964, con un pasaporte a nombre de Haydée Bidel González, partió para Europa para darle comienzo definitivamente a la vida de la mujer combatiente, recogida hoy y para siempre en la Historia como Tania la guerrillera”.


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Pedro Antonio García Fernández

Periodista apasionado por la investigación histórica, abierto al debate de los comentaristas.


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